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Debate del GNI sobre la protección de los derechos digitales de los ciudadanos

 

En un mundo cada vez más conectado, donde diariamente se generan grandes cantidades de datos, es esencial garantizar los derechos digitales de los individuos, a la vez que se garantiza su seguridad. De forma reciente y en este contexto, la Iniciativa de Red Global (GNI, en sus siglas en inglés) celebró en Washington el Foro Anual de Aprendizaje Público 2017. La IRG consiste en un grupo internacional de participación múltiple de empresas, organizaciones de la sociedad civil, inversionistas y académicos que han creado un enfoque de colaboración para proteger y promover la libertad de expresión y la privacidad en el sector de las TIC.

En una serie de sesiones y discusiones interactivas, expertos de la industria, derechos humanos y academia se reunieron para tratar las amenazas actuales referidas a la libertad de expresión, derechos digitales y la forma de mejorar la agenda digital en un diálogo más constructivo y con participación múltiple. El foro también brindó una oportunidad de reflexionar sobre el estado actual del debate sobre el frente de la aplicación de la ley en países como Estados Unidos, Reino Unido y Alemania.

 

El director de Políticas Públicas e Internet de Telefónica, Christoph Steck, participó en este evento  y mostró las ideas de Telefónica que consisten en cómo las empresas podrían proteger de forma más eficaz los derechos digitales de sus clientes al destacar los principios básicos de transparencia de Telefónica, seguridad y la capacitación de los clientes. Se unió a la mesa redonda que moderaron Mark Stephen, CBE, GNI. En ella se debatió sobre “Por qué es importante la participación de varios actores interesados​para la libre expresión global y la privacidad".

 

 

 

La intención de la primera ministra Theresa May de expandir el alcance de las prácticas de vigilancia del Reino Unido ayudó a fomentar el debate sobre el tema. Considerando que la gente tiende a centrarse en declaraciones políticas como las anteriormente mencionadas, Christoph Steck señalo que: “No debemos perder de vista la capacidad de las instituciones democráticas de proteger los derechos digitales”. Además, afirmó que “el sistema de controles y equilibrios en los países democráticos funciona, incluso, en un mundo donde el acceso digital ha abierto nuevas posibilidades de obtener información”.

A modo de ejemplo, señaló la decisión del Tribunal Supremo de la Unión Europea de invalidar la Directiva 2006/24/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a la retención de datos, que obligaba a los proveedores de servicios públicos de comunicaciones disponibles a conservar los datos. Christoph, en lo que se refiere al debate de la encriptación enfatizó en que a fin de encontrar el equilibrio adecuado entre la privacidad y la seguridad, el debate no debe centrarse en las soluciones tecnológicas, sino en cuándo los gobiernos deberían tener derecho a acceder a la información.

Una cosa está clara: el diálogo y la colaboración entre todos los actores, incluidos los gobiernos, suponen la base vital para mantener la paz en este entorno en constante cambio.

 

Nani Jansen Reventlow, miembro del Harvard Berkman Kain Center, enfatizó en la necesidad de tener “un pensamiento estratégico más concreto” y también en cómo colaborar mediante la identificación de áreas superpuestas en las que los activistas de derechos humanos y las empresas podrían trabajar de forma conjunta .

 

El subdirector general de Comunicación e Información de la UNESCO, Frank La Rue, repitió lo mismo que Reventlow al señalar los esfuerzos de la UNESCO por desarrollar indicadores de universalidad de internet como la R.O.A.M (por su acrónimo en inglés) basada en los Derechos Humanos, abierta, accesible a todos , y alimentada por la participación multi-stakeholder. “Los indicadores de universalidad de internet servirán como una herramienta de investigación reconocida y autorizada a nivel mundial con el fin de evaluar el desarrollo de internet a lo largo de los principios R.O.A.M. de la UNESCO". Además, La Rue puso énfasis en la importancia de dichos indicadores con el objetivo de asegurar el respeto de los derechos de los consumidores al tratar de lograr la conectividad universal.

El uso de las nuevas tecnologías tales como el big data y la inteligencia artificial (IA) da lugar a muchas preguntas relacionadas con la protección de los derechos humanos de las personas. En este frente, Telefónica ha estado profundamente involucrada en las  iniciativas en las que el uso de la inteligencia artificial se está empleando para brindar un mejor servicio, al tiempo que se apunta a la confianza digital y a los consumidores para que tengan control sobre sus datos personales.

Tal y como afirmó Christoph: “En un mundo en el que el big data está suponiendo un recurso cada vez más preciado, necesitamos conversar acerca de la manera de encontrar un nuevo comportamiento ético basado en valores. Sería inlcuso más importante dialogar de forma conjunta con la sociedad civil, los gobiernos y la industria para encontrar el equilibrio adecuado”.

En resumen, esta reunión anual proporcionó una oportunidad para los interesados que participen en estos debates tan significativos. Telefónica, junto con otros seis operadores de telecomunicaciones que formaban parte del Industry Dialogue (ID) se unió hace poco al GNI.

 

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