Con este post iniciamos una serie centrada en la Ley de Redes Digitales, en la que analizaremos la visión de Telefónica sobre cómo mejorar el marco regulatorio y posicionamiento del sector de las telecomunicaciones en la Unión Europea.
El espectro radioeléctrico es el recurso esencial que permite el funcionamiento de las redes móviles. Dado que la conectividad depende del acceso al espectro, la forma en que este se asigna determina directamente la calidad, velocidad, resiliencia y fiabilidad de las redes europeas. Por ello, una política de espectro eficiente y predecible es fundamental para impulsar la inversión y la innovación en infraestructuras y servicios de nueva generación, así como para ofrecer una mejor experiencia a los usuarios.
Una oportunidad única para reforzar el marco digital europeo
La política de espectro se encuentra en el centro del futuro digital de Europa. A medida que avanzan los debates sobre la Ley de Redes Digitales (Digital Networks Act, DNA), Europa tiene la oportunidad de mejorar su marco regulatorio del espectro reforzando los incentivos a la inversión y fortaleciendo los mercados de telecomunicaciones en toda la UE.
La DNA ya incorpora algunas de las disposiciones más ambiciosas y visionarias propuestas en los últimos años en materia de espectro, especialmente en lo relativo a la duración de las licencias, los precios y las tasas anuales. Si se mantienen, estas medidas pueden mejorar significativamente la seguridad regulatoria y crear mejores condiciones para la inversión a largo plazo.
La propuesta de la DNA introduce mejoras clave en la política de espectro
– Una clara orientación hacia licencias indefinidas y renovaciones automáticas por defecto, lo que supone un avance significativo respecto al marco actual del Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas. Esto aporta la previsibilidad necesaria para respaldar inversiones sostenidas e innovación en las redes de nueva generación.
– Directrices más sólidas sobre las tasas anuales y los precios de reserva, alineadas con principios favorables a la inversión, mediante recomendaciones de la UE sobre una metodología común.
– Mayor coherencia y convergencia en la asignación de espectro entre los Estados miembros, reforzando la orientación de la UE mediante una estrategia europea de espectro y hojas de ruta comunes.
En conjunto, estas medidas crearían un marco más predecible, coordinado y atractivo para la inversión, capaz de reforzar la conectividad y la competitividad de Europa.
Las licencias indefinidas y la renovación automática fomentan la innovación, no la frenan
Conviene destacar un elemento especialmente positivo de la propuesta: la transición hacia licencias indefinidas y la renovación automática por defecto.
Una licencia indefinida no otorga derechos ilimitados ni elimina la supervisión regulatoria. Los reguladores conservan plenamente sus facultades para hacer cumplir las condiciones de las licencias, garantizar el uso eficiente del espectro e intervenir cuando sea necesario en interés público.
Frente a algunas preocupaciones planteadas, unos plazos más largos y predecibles proporcionan a los operadores la seguridad necesaria para comprometer las inversiones requeridas para satisfacer la creciente demanda de consumidores y empresas. La DNA no elimina los incentivos para innovar e invertir a largo plazo; por el contrario, los refuerza al aportar mayor certidumbre sobre la tenencia de las licencias y favorecer un mercado secundario más líquido.
La disponibilidad de múltiples bandas de espectro ya permite una competencia efectiva, independientemente de que los operadores utilicen las mismas bandas o bandas diferentes. Al mismo tiempo, la propuesta introduce salvaguardias para evitar el acaparamiento y garantizar un uso eficiente del espectro, junto con otras medidas de protección planteadas por la Comisión Europea.
Estas garantías aseguran que no exista ni un vacío regulatorio ni una libertad absoluta para los operadores, sino un marco de supervisión continua. Este enfoque no debilita la competencia ni la innovación; al contrario, favorece un uso más continuo, eficiente y orientado al mercado del espectro en toda la Unión Europea.
Las licencias indefinidas en Reino Unido
El Reino Unido ofrece un buen ejemplo. La mayoría de las licencias de espectro móvil se conceden de manera indefinida, sujetas a un periodo inicial de 20 años, y continúan sometidas a supervisión regulatoria. Por motivos de gestión del espectro, Ofcom puede revocar una licencia siempre que proporcione un preaviso mínimo de cinco años. Cualquier decisión de este tipo debe estar objetivamente justificada, ser no discriminatoria, proporcional y coherente con las expectativas legítimas del titular de la licencia.
Este marco demuestra que las licencias indefinidas pueden proporcionar certidumbre para la inversión a largo plazo sin limitar la capacidad del regulador para gestionar el espectro de forma eficaz en beneficio del interés público.
Cuando los operadores han realizado inversiones sustanciales y utilizan el espectro de manera eficiente, la no renovación puede destruir el valor de dichas inversiones y obligar a un nuevo entrante a replicarlas en un plazo muy reducido. En la práctica, la probabilidad de atraer a un nuevo inversor en estas circunstancias es baja, mientras que el riesgo de interrumpir los servicios existentes y erosionar los incentivos a la inversión es elevado. Experiencias pasadas, como el caso de Tele2, ilustran que este enfoque puede generar resultados negativos tanto para el mercado como para los consumidores.
Aspectos clave que todavía deben abordarse en la DNA
Aunque la DNA representa un avance muy importante, existen dos elementos que podrían limitar su potencial.
1. El periodo transitorio de siete años para las licencias que expiran antes de 2035
Para que la propuesta sea realmente efectiva, debería modificarse de manera que se aplique inmediatamente a las licencias que vencen antes de 2035 y se limiten las excepciones a la renovación automática. El impacto sería considerable: más de 500 licencias se verían afectadas, representando aproximadamente el 66 % de los MHz asignados en bandas bajas y el 58 % en bandas medias en Europa.
Esta situación corre el riesgo de fragmentar el mercado interior, debilitar la confianza en los procesos de renovación y desincentivar la inversión debido a nuevas subastas innecesarias y costosas.
Una alternativa más adecuada sería eliminar este periodo transitorio e introducir una extensión temporal de las licencias existentes, permitiendo una evaluación coordinada a escala europea cuando exista una justificación sólida para apartarse del principio de renovación automática de forma coherente en toda la UE.
2. Demasiadas excepciones amplias a la regla de renovación automática
La propuesta actual incorpora un número excesivo de excepciones amplias y abiertas a la regla de la renovación automática. Estas excepciones generan incertidumbre jurídica y deberían definirse con mayor precisión, limitarse y reducir su alcance para preservar la seguridad jurídica y mantener unos sólidos incentivos a la inversión basados en la eficiencia de costes y la mejora de la rentabilidad.
Construir un marco de espectro que promueva la inversión a largo plazo
Sobre la base de la necesidad de reforzar la seguridad jurídica y los incentivos a la inversión, la DNA también introduce mejoras importantes en la asignación y fijación de precios del espectro.
Una mayor coherencia en toda la UE y unos principios más claros favorables a la inversión son avances bienvenidos que deberían facilitar las economías de escala necesarias para respaldar inversiones eficientes. En particular, una mayor carga de la prueba para las medidas que alteran el mercado, junto con la supervisión de la Comisión Europea, contribuye a un enfoque más equilibrado y coherente.
En este contexto, los Estados miembros deben conservar la flexibilidad necesaria para designar la autoridad competente responsable de las medidas de configuración del mercado, teniendo en cuenta las circunstancias nacionales y el equilibrio entre distintos objetivos de política pública.
Por último, las asignaciones de espectro a nivel europeo podrían favorecer servicios paneuropeos cuando exista una demanda clara, siempre que no distorsionen la competencia ni perjudiquen la inversión en los mercados nacionales.
La definición del futuro marco de política de espectro está ahora en manos de los colegisladores. A medida que se finaliza la Ley de Redes Digitales, será esencial incorporar la perspectiva de los operadores de telecomunicaciones. Como empresas que invierten y gestionan la infraestructura digital europea, son quienes tienen tanto el mayor incentivo como la mayor responsabilidad para garantizar un uso eficiente del espectro y ofrecer conectividad de alta calidad.
Un marco de espectro que proporcione certidumbre, fomente la inversión y permita un uso eficiente del recurso reforzará la competitividad, la resiliencia y el liderazgo digital de Europa.
En el próximo post analizaremos la regulación del acceso y la retirada de la red de cobre, haciendo hincapié en garantizar la oferta de un producto de acceso mayorista competitivo.








