La Unión Europea afronta un momento decisivo en su agenda de reformas económicas y tecnológicas, en un contexto en el que sus ambiciones en conectividad gigabit, 5G/6G, resiliencia y soberanía tecnológica exigen un marco regulatorio estable y propicio a la inversión a largo plazo. En este escenario, la futura Ley de Redes Digitales de la UE (Digital Networks Act, DNA) es una oportunidad clave para modernizar la regulación de las telecomunicaciones en Europa. Sin embargo, para que esta reforma genere efectos reales sobre la inversión y la competitividad, resulta imprescindible que las mejoras propuestas —especialmente en materia de espectro— sean efectivas en el tiempo. En ausencia de estos avances, el resto de medidas del DNA tendrán un impacto limitado para operadores de comunicaciones electrónicas y para la sociedad en su conjunto.
- Policy Brief: Ley de Redes DigitalesESP Policy Brief – Digital Network_V2Español | PDF | 5 MB

Telefónica presenta el policy brief “Ley de Redes Digitales: un reseteo de la competitividad europea más allá de la telecomunicaciones», un documento en el que analiza la propuesta de la DNA, identifica sus principales oportunidades y retos y recoge las prioridades y propuestas de la compañía en ámbitos estratégicos para el sector.
Avances positivos de la propuesta
Telefónica valora positivamente algunos de las propuestos objetivos planteados por la Comisión Europea en la DNA, en concreto especialmente aquellos las relacionadas con la reforma del espectro radio eléctrico dado que la propuesta introduce elementos que pueden mejorar la seguridad jurídica y favorecer la inversión a largo plazo.
Entre ellas destacamos la propuesta de que las licencias de espectro tengan duración indefinida, la renovación automática de las licencias por defecto y una mayor coordinación europea en materia de asignación y tasas por reserva del espectro radioeléctrico y precios de reserva de espectro. No obstante, la propuesta actual todavía presenta áreas de mejora que resultan fundamentales para que la DNA alcance plenamente sus objetivos.
Cinco prioridades para una regulación más eficaz y orientada al futuro
1. Un marco de espectro estable y favorable a la inversión
El espectro radioeléctrico es un recurso esencial para el desarrollo de las redes móviles de nueva generación e impulsar el desarrollo de servicios digitales avanzados. Por ello, para fomentar la inversión, resulta imprescindible garantizar un marco estable, predecible y con visión de largo plazo garantizando su aplicación efectiva en el tiempo.
Por ello, Telefónica propone que las nuevas disposiciones sobre el espectro incluidas en la DNA se apliquen de forma inmediata a las licencias que expiren antes de 2035, evitando periodos transitorios que impidan la aplicación del nuevo marco a la mayor parte de las licencias que expiran en Europa en los próximos años y se corra el riesgo de llevar a cabo subastas de espectro orientadas a la mera recaudación. Asimismo, en el caso de que las autoridades consideren que pueden darse excepciones a la renovación automática de las licencias, pedimos que se limiten estrictamente a circunstancias excepcionales y debidamente justificadas. Sin estos elementos de mejora, desde el punto de vista práctico el avance en la política de espectro propuesta será insuficiente y condicionará negativamente el impacto global del DNA
2. La regulación de acceso y la migración de cobre a fibra
La regulación de acceso a las redes fijas debe proporcionar herramientas para que las autoridades competentes puedan adaptar su análisis y la imposición de obligaciones a la situación de competencia en infraestructura de redes que exista en cada mercado.
Así, el nuevo marco debería superar por completo el régimen de regulación ex – ante en aquellos mercados como el de España con una gran competencia en infraestructuras y, a la vez, disponer de herramientas para imponer obligaciones en los casos en los que no se disponga de competencia en el mercado precisamente para garantizar el acceso a las redes a través de ofertas mayoristas competitivas. Todo ello con el objetivo de que el usuario final disponga de variedad de ofertas y múltiples opciones. Asimismo consideramos que la nueva medida propuesta por la Comisión basada en la imposición de un producto mayorista armonizado a nivel EU no contribuye en absoluto a mejorar el marco y por tanto, no debería ser incorporada al marco.
En lo que se refiere a la migración de la red de cobre a la fibra óptica, Telefónica en España ha sido pionera en el apagado de la red de cobre, completando su apagado en 2025 de una forma gradual y planificada dando prioridad a la continuidad en la prestación de los servicios a los clientes finales y también a los clientes mayoristas. Por ello, Telefónica considera que la migración del cobre a la fibra ha de ser liderada por las propias dinámicas del mercado. En este sentido, el apagado del cobre ha de estar supeditado a la disponibilidad real de fibra y garantizando en todo el proceso que no se distorsionan las condiciones de acceso mayorista a las redes. Por ello desde Telefónica, abogamos porque no se establezca un fecha de apagado a nivel europeo puesto que un apagado de la red de cobre forzado y ajeno a la realidad del mercado podría debilitar la competencia mayorista y minorista, especialmente en mercados como Alemania, donde el despliegue de fibra sigue siendo limitado y la competencia efectiva está todavía por alcanzarse.
Adicionalmente, Telefónica considera imprescindible abandonar la política control de precios y, en particular, de orientación a costes en los mercados mayoristas, dado que desincentiva la inversión en nuevas infraestructuras y es una obligación del pasado que ya no está justificad.
Las restantes prioridades del DNA son relevantes para mejorar el entorno regulatorio, pero su efectividad dependerá en gran manera de que se resuelvan adecuadamente los elementos estructurales, en particular el espectro y la regulación de acceso.
3. Modernizar las normas sobre Internet abierta y privacidad
El marco regulatorio europeo debe evolucionar al mismo ritmo que la innovación tecnológica. Las actuales reglas de Internet abierta y la normativa de privacidad del sector de las comunicaciones fueron diseñadas en un ecosistema digital y un contexto tecnológico muy diferente al actual y están limitando el desarrollo de nuevos servicios digitales.
Telefónica propone modernizar la regulación de Internet abierta para permitir la comercialización de casos de uso avanzados del 5G, flexibilizando las condiciones que favorecen innovación, siempre en beneficio de las empresas y de los usuarios finales. Asimismo, considera necesario que se derogue la Directiva ePrivacy (privacidad electrónica), por su solapamiento con el Reglamento general de protección de datos (RGPD), y avanzar hacia marcos horizontales adaptados al ecosistema digital actual.
4. Corregir los desequilibrios en la cadena de valor digital
El crecimiento exponencial del tráfico de datos ha determinado la arquitectura actual de Internet y los incrementos de capacidad de las redes fijas y móviles de los operadores de comunicaciones electrónicas. Las asimetrías en el poder de negociación entre los operadores de telecomunicaciones y los grandes generadores de tráfico digital ha dado lugar a una situación de desequilibrio entre ambos tipos de actores en la cadena de valor. En la propuesta de DNA la Comisión ha propuesto unos mecanismos basados en la voluntariedad y un mecanismo de conciliación.
Telefónica considera que esta aproximación resulta insuficiente para corregir desequilibrios estructurales. Por ello, aboga por mecanismos vinculantes de negociación y de resolución de conflictos que garantice que se alcanzan condiciones justas y razonables entre las partes y contribuya a una mayor simetría entre los agentes dentro del ecosistema digital europeo.
5. Simplificar las obligaciones de seguridad y resiliencia
La seguridad de las infraestructuras digitales es una prioridad estratégica para Telefónica y también para Europa. Sin embargo, la propuesta de la Comisión en materia de resiliencia supone un claro solapamiento con otras normativas.
Telefónica defiende una mejor alineación de la DNA con marcos horizontales ya existentes, como NIS2 y la Directiva sobre Resiliencia de Entidades Críticas (CER), evitando la duplicación de obligaciones sectoriales específicas que puedan generar cargas regulatorias innecesarias.
Una regulación más coherente permitiría reforzar la seguridad sin afectar negativamente a la eficiencia operativa ni a la capacidad de inversión del sector.
Una regulación preparada para la próxima década
La Digital Networks Act representa una oportunidad única para reforzar la competitividad digital de Europa. No obstante, su éxito dependerá de su capacidad adaptarse a la nueva era, en particular a través de una reforma ambiciosa y aplicable de la política de espectro y una derogación de las obligaciones de privacidad específicas de este sector.
Telefónica seguirá contribuyendo al debate para tratar de que el marco regulatorio impulse la inversión, la innovación y el liderazgo digital europeo, todo ello en beneficio de los ciudadanos europeos.







