Searcher
Back

La 4ª Revolución Industrial en el marco de la Cumbre Iberoamericana (2)

 

Decíamos en nuestro anterior post sobre la Cuarta Revolución Industrial que es una oportunidad que implica un cambio tan radical que ofrece a industrias, empresas y países una gran oportunidad, que deben ser capaces de aprovechar.

¿Y qué ocurre con Latinoamérica, está preparada?

Latinoamérica se enfrenta al nuevo reto de transformación digital y a los cambios en mejores condiciones que nunca con unas infraestructuras que están entre las mejores del mundo, una población joven, urbana, adicta a Internet y a la tecnología y un mercado global para los productos y servicios con 200M de habitantes de clase media.

La región latinoamericana se sufre un contexto de desaceleración económica y al agotamiento del modelo de explotación de commodities.

Y en términos de productividad, las PYMES de Latinoamérica que representan el 99% de las empresas tiene los mayores retos para su desarrollo. América Latina es una región con una elevada presencia de micro y pequeñas empresas (MYPE) y muy baja presencia de empresas de tamaño mediano y las empresas pequeñas tienen en LatAm entre 16% y 36% de la productividad de las grandes (en Europa entre un 63% y un 75%). De ahí la importancia de la digitalización de las empresas de la región.

Potenciar la economía digital, ayudará a Latinoamérica a gestionar el reto de la transformación productiva, desarrollando las PYMES. El desarrollo del Ecosistema Digital en América Latina es clave para recuperar la senda de crecimiento.

No cabe duda que dentro de los objetivos y prioridades de la estrategia de productividad de los gobiernos de la región, debe estar el desarrollo de la digitalización de los sectores productivos, especialmente de las PYMES.

Para lograr esta digitalización, se requieren políticas públicas que estimulen la inversión en el desarrollo de mayor conectividad, innovación y capital humano que permitan por una parte, seguir desarrollando y evolucionando la infraestructura de red para que pueda responder adecuadamente y ser sostenible ante la explosión en el crecimiento del uso de los datos, y por otra que incremente el uso y la capacidad de aprovechar esta infraestructura, para la productividad (el llamado Internet Industrial) y generación de valor agregado, más allá de su uso para servicios de comunicación interpersonales y recreativos.

Un aspecto importante de los modelos institucionales exitosos de digitalización de un país, es la participación del sector privado y la sociedad civil en la gestión de políticas públicas digitales y el desarrollo de iniciativas dirigidas a los distintos sectores, como por ejemplo la participación en el proyecto de Industria Conectada 4.0 en España.

Otra iniciativa ejemplo es la orientada a la Digitalización de la Industria en Chile, donde con colaboración con el Gobierno de Chile (en concreto con la Corporación para el Fomento de la Producción  - Corfo) y en alianza con la Universidad del Desarrollo (UDD) hemos promovido Telefónica I+D Chile como  un Centro de Excelencia Internacional enfocado en Industria 4.0 (US$24 millones por 4 años -Centro de Excelencia Internacional CEI-). En la misma línea se ha creado con la citada Universidad el Instituto de Data Science dedicado a I+D en Big Data. 

Estos acuerdos de colaboración público-privado están enfocados a proyectos cofinanciados para el desarrollo de tecnología y su integración en las industrias, empresas y ciudades, orientados a Internet de las Cosas, el uso de datos y el desarrollo de ecosistemas abiertos. Ello ha permitido el desarrollo de iniciativas orientadas a la agricultura (“Smart Agro”) con soluciones de eficiencia hídrica y modelos predictivos, permitiendo multiplicar la producción y mejorar la sustentabilidad hídrica y patrones de consumo; a la minería con soluciones de eficiencia energética y a las Smart Cities con modelos de movilidad urbana entre otros.

Por último el tema de la formación es una de las principales barreras con las que se enfrenta el proceso de digitalización en Latinoamérica. Tal es su importancia que algunos analistas consideran que “el problema de la generación de capital humano es más complejo que el de la infraestructura”.

Es imprescindible el desarrollo de políticas públicas que promuevan la alfabetización digital para los sectores que más lo requieran, así como el emprendimiento. Telefónica también ha  puesto en marcha iniciativas, como la creación de Telefónica Educación Digital o bien Open Future para el fomento de nuevas start-ups.

En definitiva, la apuesta por la digitalización es una gran oportunidad para América Latina. Este potencial es necesario trasladarlo a la mejora de la competitividad de sus empresas y de la productividad. Y ello se puede lograr potenciando la economía digital para la transformación productiva. Y las iniciativas público-privadas pueden facilitar esta transformación.

Por otro lado, invertir en mejorar la educación a todos los niveles se traducirá en una sociedad mejor formada, con más inquietudes en todos los aspectos, también en los tecnológicos, y eso posibilitará contar con una masa crítica de potenciales emprendedores más familiarizados con las nuevas tecnologías y más favorables a la incorporación de las mismas en sus negocios.

RELATED POSTS