Searcher
Back

La 4ª Revolución Industrial en el marco de la Cumbre Iberoamericana (1)

 

Como antesala de la XXV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno, Trinidad Jiménez, en representación de Telefónica, ha participado en el XI Encuentro Empresarial Iberoamericano, celebrado la última semana de octubre en Cartagena (Colombia),  en un panel sobre el impacto de la cuarta revolución industrial en el futuro empresarial.

Tanto en Europa como en Latinoamérica la revolución digital ha entrado con fuerza en la agenda política y empresarial, y la transformación de todos los sectores se ha convertido en una prioridad.

¿Qué puede suponer para empresas y países la cuarta revolución industrial?

La digitalización, proporcionará nuevas oportunidades de crecimiento económico y bienestar social, así como mejoras sustanciales a la competitividad de las empresas e industrias.

Cuando parece que todavía no hemos asimilado las anteriores revoluciones surge la denominada cuarta revolución industrial, mucho más disruptiva y acelerada, y que va a afectar no sólo a la industria productiva, sino a todos los sectores.

Esta nueva etapa surge de la convergencia del proceso de globalización, con una nueva capacidad de computación y análisis de datos, con la aparición de sensores de bajo coste y la multiplicación de la conectividad. Los límites tradicionales están desapareciendo, sean fronteras geográficas, en la cadena de valor, entre sectores, empresas o entre productos y servicios.

 

Así, esta revolución viene marcada por la unión del mundo físico y de mundo global digital. Una convergencia que va a llevar a empresas de muy distintas capacidades y conocimientos a colaborar.

Para las empresas supone un reto del que pueden beneficiarse: proporciona ventajas que, con carácter general, permiten mejoras en la flexibilidad, velocidad, eficiencia y procesos dentro de las empresas.

Pero permite, también, el desarrollo de nuevos productos y servicios, así como nuevos productos y modelos de negocio, desde textiles inteligente a coches conectados, desde la provisión de productos a la prestación de servicios (la denominada “servitización”). ¡Pero las empresas han de estar preparadas para afrontar esta nueva ola!

Para las empresas e industrias es clave la integración de la tecnología en la propia organización, procesos y modelo. Las empresas que logren la colaboración entre ambos mundos serán las que logren superar los retos y aprovechar las nuevas oportunidades.

En este sentido, Telefónica está apoyando la transformación digital de las empresas e industrias como socio tecnológico con experiencia, capacidad y capilaridad para llegar a empresas grandes y pequeñas. 

Para los países, el grado de digitalización de la economía y de la sociedad, y el uso de tecnologías digitales, influyen en los niveles de bienestar y desarrollo, así como en la productividad, competitividad y crecimiento. Así, de acuerdo con información de CEPAL, la digitalización influye en la economía de los países en:

  • Los niveles de bienestar y desarrollo
  • La productividad, competitividad y crecimiento (4,3% del PIB latinoamericano entre 2005 y 2013)
  • La innovación (+5pp digitalización incrementa +17pp el índice de innovación)
  • El empleo (+10% en digitalización genera una reducción del 0,72% en la tasa de desempleo)

En este sentido, la cuarta revolución industrial representa una gran oportunidad, pero también plantea retos por resolver, entre ellos el desempleo y la readaptación y formación a las nuevas tecnologías y procesos.

Según un informe presentado en el Foro Económico de Davos, la digitalización de la industrial podría suponer la desaparición millones de empleos y la creación de nuevos puestos. El 65% de los alumnos de educación primaria trabajarán en empleos que no  existen en la actualidad y 8 de cada 10 jóvenes de entre 20 y 30 años encontrarán un empleo relacionado con el ámbito digital en trabajos que aún no existen. De hecho, entre las diez profesiones más solicitadas se encuentran el de ingeniero Smart Factory, experto en innovación digital, data scientist, experto en Big Data, experto en usabilidad, o experto y gestor de riesgos digitales. 

Nos encontramos pues asociada a la nueva oportunidad con retos en la educación y en la adaptación de políticas a las nuevas tecnologías, pero también otros asociados a la ética, relacionados con la inteligencia artificial o de búsqueda de nuevos modelos para el estado de bienestar, con preguntas que surgen tales como ¿deben los robots y la Inteligencia Artificial cotizar a la Seguridad Social?

En definitiva, podemos ver la cuarta revolución industrial como una oportunidad. Cada ola de innovación genera reequilibrios en el liderazgo. La revolución digital implica un cambio tan radical que ofrece a industrias, empresas y países una gran oportunidad, que deben ser capaces de aprovechar.

En el siguiente post: ¿Y qué ocurre con Latinoamérica, está preparada?

RELATED POSTS