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Empresas españolas en América Latina: optimismo ante el futuro

 

 

La crisis actual traerá interesantes oportunidades en el desarrollo de nuevos servicios, en nuevas formas de relación entre empresas y clientes y, sobre todo, en la posibilidad de replantear las Políticas Públicas, de forma que faciliten el proceso de recuperación económica.

 

 

Casa de América me invitó a participar en un coloquio sobre la situación de las empresas españolas presentes en Latinoamérica y su perspectiva ante la crisis causada por el Covid-19. Los participantes coincidimos en dos asuntos interesantes: por un lado, que los confinamientos van a introducir cambios profundos, acelerando tendencias que ya eran incipientes; y por otro lado, que este escenario inédito va a traernos interesantes oportunidades para el desarrollo de nuevos servicios, formas innovadoras de relación entre empresas y clientes y sobre todo, la posibilidad de replantear las Políticas Públicas, que deben facilitar el proceso de recuperación económica.

 

El debate también contó con la presencia de David Cierco, por parte de la Administración española y de María Dolores Ramos, Public Policy Senior Manager del Banco de Santander.

 

 

 

David Cierco, Director General de Red.es acertó al identificar a las PYMES como las grandes afectadas por la pandemia y la importancia de diseñar los mecanismos que refuercen el tejido empresarial. El Gobierno de España ha puesto en marcha dos iniciativas bien enfocadas: “Acelera pyme”, que ya tiene más de 65.000 usuarios y persigue un triple objetivo relacionado con la aceleración de la digitalización de las PYMEs: asesorar, apoyar la creación de soluciones tecnológicas e instaurar medidas de apoyo financiero; y “Educa en digital”, un programa para fomentar la transformación digital de la educación en España, reduciendo la brecha entre los alumnos de menores recursos, sin conectividad ni dispositivos, para que puedan acceder a las clases en remoto. Sin duda, se trata de iniciativas de gran impacto, y para mí es destacable que el Gobierno tiene intención de coordinarse con la Unión Europea y volcar también parte de los esfuerzos hacia Hispanoamérica.

 

Por su parte, María Dolores Ramos explicó cómo el confinamiento está animando a sus clientes a utilizar, muchas veces por vez primera, los accesos y herramientas digitales a los servicios bancarios. Y es remarcable, porque esto ha ocurrido pese a que el sector financiero ha sido considerado crítico y las sucursales han permanecido abiertas. Esto ha provocado una transformación el modo de relacionarse con los clientes; ahora lo importante es ver si tras la crisis, esta tendencia se mantendrá porque puede significar un giro en la estrategia de relación con los clientes.

 

Yo quise destacar dos aspectos que me parecen fundamentales: las brechas digitales y la necesidad de un nuevo Pacto Digital. En cuanto a las brechas, quise explicar todo el trabajo que tenemos por delante, hay 100 millones de personas en Latinoamérica que aún no disfrutan de acceso a internet y debemos convertirnos en los aliados digitales de la región para cubrir esa enorme brecha de conectividad. Pero no se trata sólo de la conectividad, hay más brechas. Las PYMEs de la región están sufriendo mucho, los confinamientos las impiden desarrollar su actividad sobre todo a las que no se han digitalizado. Las herramientas para que lo logren están disponibles y por eso aplaudo que el Gobierno haya establecido este asunto como prioritario y que tengan vocación de ayudar a Latinoamérica. También hay brecha digital, grave y profunda, en el aprendizaje, tanto en la educación de los niños, como en la capacitación de los empleados. El mundo de hoy es digital; los países, empresas y sociedades que no lo asimilen a tiempo, no lograrán un desarrollo pleno. Y por último, hay una brecha digital enorme en las Administraciones Públicas, en sus procesos internos y en la relación entre los Estados y los ciudadanos.

 

 

 

 

Necesitamos un Nuevo Pacto para la reconstrucción post Covid-19, que tendrá construir un futuro digital y sostenible. Hablamos de una Carta de Derechos Digitales, con las personas en el centro del debate compuesta de un marco regulatorio que fomente las inversiones en infraestructuras, para poder cubrir las brechas y que incluya una revisión de los marcos fiscales que no penalice nuestro sector; recordemos que el profesor Katz de la Universidad de Columbia estima que la presión fiscal del sector de las telecomunicaciones es 50% superior a la de otros sectores.

 

En definitiva, afrontamos el futuro con optimismo, porque es un futuro que será digital. Y Telefónica va a desempeñar un papel importante en ese futuro.

 

 

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 Juan José Haro Seijas / @jjharoseijas

Director Wholesale and Public Affairs Hispam, Telefónica