El pasado 7 de septiembre se celebró el evento “Modernizando el control de concentraciones para un mundo en evolución”, organizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Comisión Europea.
La jornada fue inaugurada por Carmine Di Noia, director de Asuntos Financieros y Empresariales de la OCDE, y Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva. A continuación, se desarrollaron tres paneles centrados en las principales prioridades de políticas públicas en materia de eficiencias, escala, poder de mercado y control de concentraciones en entornos económicos dinámicos. El evento concluyó con la intervención de Guillaume Loriot, director general adjunto responsable de concentraciones de la Dirección General de Competencia (DG COMP) de la Comisión Europea.
Creciente consenso internacional sobre la necesidad de modernizar los marcos de competencia
Durante su intervención inaugural, Carmine Di Noia puso de relieve el cambio de enfoque que se está produciendo en las jurisdicciones de la OCDE respecto a la necesidad de actualizar los marcos de competencia para reflejar adecuadamente la evolución de las dinámicas competitivas. En este contexto, un número cada vez mayor de jurisdicciones están revisando sus sistemas de control de concentraciones para incorporar elementos como las eficiencias dinámicas, las particularidades de los mercados digitales y el impacto de la innovación.
No obstante, siguen existiendo interrogantes sobre las evidencias necesarias para acreditar las alegaciones de eficiencia y sobre la forma de incorporar al análisis efectos que trascienden la competencia. Di Noia destacó el papel de la OCDE como foro para impulsar el debate sobre estas cuestiones y avanzar hacia un marco analítico común que permita evaluar estos nuevos conceptos de forma armonizada entre jurisdicciones.
La revisión de las Directrices de Concentraciones Horizontales de la Unión Europea, cuyo texto revisado fue objeto de consulta el pasado junio y el texto final se espera para finales de este año, constituye, en este sentido, un caso de estudio relevante para elevar el debate a una dimensión internacional orientada a una economía global cada vez más dinámica e interconectada.
La Unión Europea como referencia en la evolución del enfoque de la política de competencia
En su intervención, Teresa Ribera subrayó la necesidad de que Europa cuente con un entorno en el que las empresas puedan competir, invertir e innovar. En sus palabras, “necesitamos una competencia que impulse la competitividad”.
Con este propósito, la Comisión Europea ha desarrollado en el texto revisado de las Directrices, un nuevo enfoque para la evaluación de las eficiencias basado en la nueva “Teoría del beneficio” (Theory of Benefit), que pretende aportar una orientación más clara sobre cómo pueden tenerse en cuenta los beneficios económicos reales derivados de una operación para compensar problemas de competencia identificados a consecuencia de la operación bajo las “Teorías del daño”. Asimismo, ha incorporado una nueva herramienta denominada “Escudo de Innovación” (Innovation Shield) para que las start-ups dispongan de oportunidades reales para crecer y competir, así como para evitar las adquisiciones destinadas a eliminar competidores potenciales (Killer Acquisitions).
No obstante, Ribera reconoció que, pese a los avances logrados, todavía existen aspectos que requieren un mayor desarrollo. En particular, destacó cuatro ámbitos en los que el texto necesita seguir perfeccionándose: (1) clarificar qué significa la resiliencia tanto para las empresas individuales como para el conjunto del mercado europeo; (2) determinar con mayor precisión cómo la escala puede favorecer o perjudicar la competencia, a partir de un análisis caso por caso; (3) delimitar el alcance del análisis de las eficiencias dinámicas derivadas de las concentraciones y (4) proporcionar orientaciones más claras sobre las pruebas y evidencias que las empresas pueden aportar para demostrar la existencia de eficiencias dinámicas.
En la clausura, Guillaume Loriot también compartió su visión sobre los ámbitos de mejora en los que la DG COMP continúa trabajando a partir de las contribuciones recibidas durante la consulta pública: (1) establecer límites objetivos más claros para el análisis de los efectos dinámicos; (2) diseñar un mecanismo del Escudo de Innovación lo más predecible y relevante posible para las empresas y las autoridades de competencia; y (3) refinar el marco analítico para valorar el balance entre los posibles efectos restrictivos y las eficiencias generadas por una concentración, particularmente cuando estos se proyectan en horizontes temporales diferentes o afectan a dimensiones de la competencia distintas.
En este sentido, la DG COMP aspira a diseñar unas Directrices sólidas sustentadas en un marco de análisis capaz de considerar todos los parámetros de competencia y las eficiencias dinámicas derivadas de la operación.
Conclusiones
El evento puso de manifiesto el amplio consenso entre las jurisdicciones de la OCDE sobre la necesidad de evolucionar hacia un enfoque del control de concentraciones que incorpore los efectos dinámicos a largo plazo.
La Unión Europea se presenta actualmente como uno de los ejemplos más relevantes de la evolución de la política de competencia. Queda por ver cómo se materializará en la versión definitiva de las directrices y de qué manera se resolverán las cuestiones que siguen abiertas en el seno de la Comisión Europea.
Desde Telefónica, respondimos a la segunda consulta de las Directrices de concentraciones de la UE, en la que reconocimos los importantes avances logrados por la Comisión Europea y trasladamos propuestas para reforzar aquellos aspectos con margen de mejora.
Si la Comisión Europea logra implementar de forma efectiva su nuevo enfoque de política de competencia, la Unión Europea estará mejor posicionada para fortalecer la competitividad de sus empresas, estimular la inversión e innovación, y favorecer su crecimiento económico.







