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Alejandro Valverde, incombustible del Tour a los Juegos

Alejandro Valverde es una de las figuras del ciclismo español. A sus 41 años y con un palmarés envidiable a sus espaldas, el de Las Lumbreras (Murcia) ni se planteó bajarse del Tour de Francia para ir más descansado a los Juegos Olímpicos. Su gasolina es competir, por eso voló de París directo a Tokio.

Todo ello a pesar de que ya no se jugaba nada, y de que la cita en Japón será su quinta y última presencia olímpica. Con el maillot amarillo portando el nombre de Tadej Pogacar desde prácticamente los primeros compases de la grande francesa, el ciclista de Movistar acabó 24º en la general, pero puede estar orgulloso de su actuación en las carreteras galas, con un segundo puesto en la primera etapa en los Pirineos, la Céret-Andorra la Vella.

El Tour de Francia echó el cierre con su llegada a París el domingo 18 de julio, a donde llegó también con el pelotón Valverde, subido a su bicicleta, incombustible. Al día siguiente, junto al resto de la expedición española voló a Tokio, donde tan solo unos días después, el sábado 24, se disputará la prueba de ciclismo en ruta.

 

Bien arropado al Monte Fuji

Valverde liderará en Japón el quinteto olímpico español, que el seleccionador Pascual Momparler decidió que estuviera formado por Omar Fraile, los hermanos Gorka e Ion Izagirre y Jesús Herrada, además del propio Valverde. La confección del equipo tiene un objetivo claro: arropar al murciano en su último asalto a las medallas olímpicas.

El trazado de la prueba parte del Parque Musashinonomori, pasa, entre otros, por las estribaciones emblemático Monte Fuji y concluye en el autódromo Fuji Speedway. En total, 234 kilómetros con una elevación acumulada de 4.865 metros, un recorrido rocoso y complicado. Con todas las etapas del Tour en sus piernas, para Valverde esto no es un hándicap pese a la edad, sino una ventaja.

“Sé que estoy yendo a más y eso es buena señal de cara a los Juegos,” afirmó durante la prueba francesa, aunque quitándose la presión de favorito a las medallas.

“No me gusta tener la presión de tener que conseguir medalla sí o sí. Pelearemos por ello y vamos a dar el cien por cien, pero esto no es una ‘carrerucha’ de pueblo, los rivales estarán muy bien,” apostilló.

 

Leyenda del ciclismo

El corredor del Movistar Team cuenta en su haber, entre otros, con la Vuelta a España de 2009, el Campeonato de España Contrarreloj de 2014, el Mundial de Ciclismo en Ruta de 2018 y tres Campeonatos de España en Ruta (2008, 2015 y 2019).

Entre su primer título nacional de ciclismo en ruta y el último hay 11 años de diferencia, más de una década en la que Valverde ha seguido optando a todo pese al paso de los años. Aunque es uno de los más veteranos del pelotón, la edad no corre en su contra, sino al contrario. El español conoce su cuerpo y sabe hasta dónde puede llegar.

Al ser preguntado sobre los motivos por los que no abandonaba el Tour como sí hicieron otros veteranos como el italiano Vincenzo Nibali una vez desaparecieron sus posibilidades de ganar, el ciclista murciano pareció incluso sorprendido por la pregunta: “No tiene sentido bajarme del Tour, porque haga lo que haga, hasta el lunes no viajaría.”

Donde otros ven días de descanso para llegar con las piernas frescas a Tokio, Valverde considera que la mejor forma de ponerse a punto para luchar por todo es sumando kilómetros.

 

La clave, el plano mental

En este sentido, seguramente ayude la falta de presión con la que ha afrontado la mayor parte de la prueba francesa. Con el esloveno Pogacar destacando al frente de la clasificación desde las primeras etapas, Valverde luchó por la victoria en esa 15ª etapa, en la que finalmente acabó segundo, pero no tenía más presión que esa, arañar algún resultado individual positivo.

El corredor del Movistar Team tampoco estaba obligado a sumar para el equipo, ya que no optaban a la clasificación por escuadras, en la que finalmente el cuadro español concluyó noveno. Solo su compañero y compatriota Enric Mas iba con la presión de un objetivo, intentar superar el top 5 logrado el año pasado y colarse en el podio, pero finalmente no pudo ser y acabó 6º.

El propio Valverde reconoció que afrontar esta grande sin presión hacía que lo estuviera disfrutando más. Para él la clave está ahí, en la mente, porque “no siempre que estás bien de piernas estás bien de ánimo.” Así que, tras sumar un nuevo Tour de Francia a su curtida carrera, prueba en la que su mejor resultado es el tercer puesto de 2015, Alejandro Valverde buscará en Tokio pasárselo bien y, por qué no, poner el broche de oro a su carrera colgándose una medalla al cuello.

 

José María Álvarez-Pallete y Alejandro Valverde