El espectro radioeléctrico es un recurso escaso y esencial y que determina en gran medida la capacidad y la calidad de los servicios prestados. Los gobiernos deben administrarlo de forma eficiente y con una visión de largo plazo, ya que constituye un elemento fundamental para la digitalización de la sociedad y la economía, que no debe responder necesidades coyunturales de financiación pública.
La escasez artificial de derechos de uso incrementa el coste del despliegue de redes y limita los beneficios para los usuarios finales. Asimismo, el crecimiento de la demanda de servicios puede generar una escasez efectiva del espectro necesario.
En este contexto, la regulación y asignación del espectro deben promover una asignación eficiente, un marco estable y predecible que incentive la inversión eficiente en redes y maximice sus beneficios para la sociedad.
La gestión del espectro debe asimismo evolucionar con las nuevas necesidades de conectividad y los avances tecnológicos. Frecuencias potencialmente útiles para el servicio de banda ancha estén ocupadas por otros servicios y tecnologías, como las comunicaciones por satélite o servicios audiovisuales, por lo que resulta esencial favorecer una planificación flexible y eficiente que permita responder a la evolución de la demanda y de la innovación. La asignación del espectro debe adaptarse a las nuevas necesidades de conectividad y comunicación, garantizando que su uso responda de forma eficiente a la evolución de la demanda.
Por último, la política de espectro debe también facilitar mecanismos voluntarios de compartición un uso más eficiente de las frecuencias disponibles maximizando así el valor económico y social de este recurso.
Nuestra propuesta
- Limitar las reservas de espectro para entrantes y operadores pequeños a casos claros de falta de competencia que no se puedan remediar con las medidas previstas en el marco regulatorio.
- Fijar los precios de reserva en base al valor del espectro en los usos alternativos, y no en función de la estimación de la disponibilidad a pagar.
- Proporcionar incentivos económicos a los operadores para que ofrezcan compromisos de cobertura a cambio de reducciones en pago de cuotas de espectro.
- Incrementar la duración de las licencias nuevas y favorecer la renovación de las licencias existentes cuando ello no tenga un impacto relevante sobre la competencia, proporcionando la seguridad jurídica y previsibilidad necesarias para sostener las inversiones de largo plazo.


