La cultura corporativa se construye cada día a través del liderazgo
En una compañía como Telefónica, el liderazgo es clave para construir cultura y sentido de pertenencia. No se trata sólo de orientar a los equipos hacia los objetivos, sino de conseguir que la estrategia aterrice en el día a día, y que cada persona entienda qué papel juega y cómo contribuye.
Para mí, la cultura no se construye solo con grandes mensajes. Se construye con lo que los líderes hacen, dicen y priorizan cada día. En cómo comunican, en cómo escuchan, en cómo reconocen el trabajo bien hecho y en cómo acompañan a los equipos cuando hay cambios o momentos de incertidumbre. Ahí es donde realmente se ve si una cultura está viva.
El liderazgo cercano es el motor del compromiso y la pertenencia
En mi experiencia, una de las claves está en que los líderes estén cerca. Que el Comité esté cerca, que haya escucha real y que las personas no sientan la compañía como algo ajeno, sino como algo de lo que forman parte.
Cuando las personas sienten como suyos los objetivos, los retos y también los resultados, el compromiso cambia. Ya no se trata solo de cumplir con una responsabilidad, sino de querer que las cosas salgan bien porque sientes que también son tuyas.
Después de muchos años trabajando en Recursos Humanos, si hay algo que tengo claro, es que las personas no se comprometen porque se les pida hacerlo. Se comprometen cuando entienden el porqué, sienten que cuentan y perciben que pueden contribuir de verdad.
Los equipos necesitan contexto para trabajar con autonomía y responsabilidad
También creo que una de las responsabilidades más importantes de un líder es dar contexto. No solo trasladar objetivos, sino explicar el porqué de las decisiones, hacia dónde vamos y qué papel juega cada persona en ese camino.
Cuando las personas entienden el contexto, trabajan con más autonomía, compromiso y responsabilidad. Y eso, en compañías grandes y en entornos de transformación, marca muchísimo la diferencia.
En una organización tan diversa y global como Telefónica, esto es especialmente importante. No basta con conocer el propósito de la compañía; cada persona necesita entender qué papel juega y cómo contribuye desde su trabajo. Una de las fortalezas de Telefónica es precisamente la diversidad de sus negocios, de sus equipos y de las personas que los hacen posibles.
El reto del liderazgo es conseguir que, desde realidades distintas, todos compartamos una misma forma de entender la compañía y de sentirnos parte de ella.
Un buen líder conecta la visión de la empresa con la realidad de las personas
Ahí el liderazgo marca una gran diferencia. Un buen líder conecta la visión global con la realidad de su equipo y genera espacios donde las personas puedan aportar, aprender y sentirse parte.
Para mí, liderar también es ayudar a que las personas se sientan protagonistas y responsables de lo que estamos construyendo.
En Fiberpass lo estamos viviendo muy de cerca. Somos una compañía joven dentro del Grupo y estamos construyendo una cultura propia, pero muy conectada con Telefónica.
Mi experiencia creando empresas nuevas me ha enseñado que poner a las personas en el centro no significa solo hacerlas partícipes, sino también hacerlas responsables, darles espacio para aportar y generar sentido de pertenencia.
Creo que las mejores empresas se construyen cuando las personas entienden el propósito, sienten que forman parte del proyecto y tienen espacio para crecer.
Las empresas más fuertes son aquellas donde las personas sienten que forman parte del proyecto
Porque, al final, la empresa no es una entidad por un lado y las personas por otro. La empresa somos las personas.
Y cuando esto se vive de verdad, se nota en la forma de trabajar, en la implicación y en cómo se afrontan los retos.
Para mí, esta es una de las partes más bonitas de trabajar en Personas: ver cómo una compañía se va construyendo a través de sus equipos, sus líderes, sus conversaciones y sus decisiones del día a día.
Además, estamos en un momento en el que la tecnología y los nuevos modelos de trabajo están cambiando mucho la forma de relacionarnos. La tecnología nos ayuda, por supuesto, pero la conexión con la compañía sigue necesitando algo muy humano: conversaciones, confianza, claridad y liderazgo cercano.
Podemos tener muchas herramientas, muchos canales y mucha información, pero si las personas no sienten que forman parte del proyecto, algo se queda a medias.
El liderazgo que genera resultados combina exigencia y cercanía
Por eso creo que los líderes que más impacto tienen son los que saben combinar exigencia y cercanía.
Exigencia para avanzar, cumplir objetivos e impulsar el negocio.
Cercanía para no olvidar que los resultados los consiguen personas, y que las personas necesitan sentirse escuchadas, valoradas y acompañadas.
Para mí, el liderazgo centrado en las personas no está separado del negocio. Al contrario, ayuda a que el negocio sea más sólido.
Cuando una persona entiende hacia dónde vamos, se siente parte del proyecto y tiene margen para aportar, normalmente se implica más. Y eso se nota en la colaboración, en las ideas que aparecen, en la forma de aprender y también en los resultados.
Aprendizaje, innovación y liderazgo: el círculo que impulsa el crecimiento
También por eso el aprendizaje es tan importante. No buscamos que las personas aprendan solo para tener más conocimiento o más herramientas, sino porque el aprendizaje les ayuda a liderar mejor, a tomar más responsabilidad y a sentirse más parte de la empresa.
Aprender también genera pertenencia, porque permite a las personas crecer con la compañía y aportar más al proyecto común.
Y esto impacta directamente en la innovación. Cuando las personas sienten que pueden opinar, equivocarse, aprender y proponer ideas, la innovación surge de una forma mucho más natural.
Las mejores ideas no siempre vienen de arriba; muchas veces nacen de los equipos cuando existe un entorno de confianza.
Liderar es ayudar a las personas a construir el futuro de la compañía
Liderar en Telefónica, para mí, es ayudar a que cada persona entienda que forma parte de algo más grande, se sienta protagonista y vea que su trabajo contribuye a construir el futuro.
En un contexto de transformación permanente, el liderazgo se convierte en un elemento esencial para construir culturas sólidas, reforzar el compromiso y desarrollar organizaciones más innovadoras, humanas y competitivas.
Esta visión conecta plenamente con la ambición de Telefónica de «convertirse en la mejor vía de acceso de los ciudadanos a las tecnologías digitales», impulsando una cultura donde las personas son protagonistas de la transformación y del crecimiento de la compañía. Asimismo, el liderazgo cercano y el desarrollo continuo contribuyen a uno de los grandes objetivos estratégicos de la organización: «retener y atraer a los mejores profesionales adaptados a las necesidades del sector» y ofrecer «más y mejores servicios para el cliente»







