Usted está en: Telefónica

Nuestra visión

En la actualidad, ya hay en el mundo 3.200 millones de personas con acceso a Internet lo que equivale al 43% de la población mundial.

Sin embargo, bajo estas cifras se esconden distintas realidades: mientras la red está casi saturada por el tráfico de datos en los países desarrollados,  Internet  está al alcance de tan solo el 35% de los habitantes de los países en desarrollo y la situación en los 48 Países Menos Adelantados designados por las Naciones Unidas es especialmente crítica, ya que más de 90% de sus habitantes no tienen ningún tipo de conectividad a Internet.

El 57% de la población mundial sigue sin estar conectada a Internet y ello les impide  aprovechar las enormes ventajas económicas y sociales que ofrecen las nuevas tecnologías de la comunicación.

Desde un punto de vista de acceso a Internet, el gran reto para Telefónica es que todo el mundo esté conectado y lo utilice. ¡Qué todo el mundo utilice Internet!

 

  • La inversión económica es esencial para el despliegue de redes y conectar a todo el mundo

    Los operadores de telecomunicaciones han simplificado y mejorado sus servicios. Las nuevas tecnologías y estándares abiertos reducen los productos y servicios digitales de costes. Entre 1990 y 2006 la industria de las telecomunicaciones ha invertido alrededor de 536 millones de dólares.

    La inversión del sector privado en los últimos 15 años ha permitido un aumento de ocho veces en el número de personas conectadas a Internet: de 400 millones a 3.200 millones de dólares, así como un aumento exponencial en el tráfico de datos.

    Mientras que el número de usuarios de Internet en los países desarrollados se ha multiplicado por tres, los usuarios de números en los países en desarrollo se ha multiplicado por 21!

    Las tecnologías móviles tienen un papel cada vez más importante a la hora de conectar a los no conectados.

  • No hay soluciones universales para conectar a todos

    Las barreras existentes para conectar a todo el mundo a Internet no son iguales en todas las regiones porque es el resultado de tres factores: disponibilidad de infraestructurasasequibilidad del acceso y relevancia de Internet para los usuarios.

    Hay que encontrar soluciones a medida según las caracerísticas locales.

    Las soluciones para el despliegue de infraestructuras en países en desarrollo no son las mismas que las que se necesitan para cerrar la brecha digital en zonas rurales o remotas de países desarrollados. Las carencias en la capacitación digital de personas mayores tampoco se asemeja a aquellas de personas con pocos recursos económicos o con necesidades especiales.

    Consecuentemente, diferentes problemas deberán de abordarse de diferentes formas. No existe una única solución para todos los casos y cada país tiene que buscar las fórmulas más adecuadas en una cooperación público-privada.

  • Todos conectados a Internet

    El gran reto es que todo el mundo esté conectado a Internet. La visión de Telefónica es conectar a los no conectados y ofrecerles una vida llena de posibilidades gracias a la tecnología. La siguiente evolución de Internet está ya en marcha y en los próximos años se conectarán miles de millones de cosas.

    Las empresas de telecomunicaciones están a la vanguardia de estos esfuerzos. La ecuación es sencilla: sin infraestructuras no hay acceso ni conectividad.

  • Potenciar habilidades digitales y contenidos relevantes para estimular la adopción de Internet

    La experiencia de los países desarrollados demuestra que, aunque haya conectividad de banda ancha y dispositivos disponibles a precios asequibles, cerca del 20% de los consumidores no accede a Internet porque no sabe cómo hacerlo o no lo considera necesario.

    Tanto las entidades públicas como las privadas deben colaborar para mejorar las habilidades digitales de la población y así contribuir a acabar con la brecha digital.

    La existencia de contenidos relevantes, adaptados a las necesidades locales y en el idioma nativo de los usuarios son imprescindibles para incrementar la relevancia y utilidad de Internet para los usuarios.

    .

La asequibilidad del acceso a internet, a la conectividad y a los terminal son factores decisivos

La asequibilidad del acceso a Internet es un factor también decisivo que ha permitido aumentar el número de conectados.

Los operadores de telecomunicaciones han hecho un gran esfuerzo reduciendo y mejorando su oferta. Es necesario reducir los precios de los servicios y productos digitales mediante el uso de nuevas tecnologías, la adopción de estándares abiertos y la innovación comercial.

La tendencia a la baja de los precios de banda ancha móvil en todos los mercados desde hace tiempo es una buena noticia. Sin embargo, la asequibilidad del uso de Internet depende también de otros factores como por ejemplo los costes de los dispositivos y no solo de la conectividad.

Para que Internet pueda seguir creciendo de manera sostenible en el futuro es importante que encontremos formas de incentivar la inversión en infraestructuras, garantizar disponibilidad de espectro a un precio razonable, evitar una imposición excesiva en el sector de las telecomunicaciones e incetivar la innovación y desarrollo digital.

 

Potenciar habilidades digitales y contenidos relevantes para estimular la adopción de Internet

La experiencia de los países desarrollados demuestra que, aunque haya conectividad de banda ancha y dispositivos disponibles a precios asequibles, cerca del 20% de los consumidores no accede a Internet porque no sabe cómo hacerlo o no lo considera necesario.

Tanto las entidades públicas como las privadas deben colaborar para mejorar las habilidades digitales de la población y así contribuir a acabar con la brecha digital.

La existencia de contenidos relevantes, adaptados a las necesidades locales y en el idioma nativo de los usuarios son imprescindibles para incrementar la relevancia y utilidad de Internet para los usuarios.

No hay soluciones universales para conectar a todos 

Las barreras existentes para conectar a todo el mundo a Internet no son iguales en todas las regiones porque es el resultado de tres factores: disponibilidad de infraestructuras, asequibilidad del acceso y relevancia de Internet para los usuarios.

Hay que encontrar soluciones a medida según las caracerísticas locales.

Las soluciones para el despliegue de infraestructuras en países en desarrollo no son las mismas que las que se necesitan para cerrar la brecha digital en zonas rurales o remotas de países desarrollados. Las carencias en la capacitación digital de personas mayores tampoco se asemeja a aquellas de personas con pocos recursos económicos o con necesidades especiales.

Consecuentemente, diferentes problemas deberán de abordarse de diferentes formas. No existe una única solución para todos los casos y cada país tiene que buscar las fórmulas más adecuadas en una cooperación público-privada.

ancla del contenido
euhrhf0090vesas