Telefónica: una 'Onlife Telco'

 

 

Actualmente estamos inmersos en una auténtica revolución que, según se pronostica en el sector, tendrá el mayor impacto de todo lo acontecido hasta el momento en términos de riqueza. Las TIC se han convertido en motor fundamental del cambio económico y social que vivimos. Pero no sólo eso, la tecnología y la digitalización de la sociedad está perfilando ya la vida no solo de las generaciones venideras sino también la nuestra en formas que pueden parecernos ciencia-ficción. La tecnología ha influido de manera incontestable al progreso y reducción de los ciclos de vida de los productos y servicios y ha provocado además que las fronteras entre sectores, países y ámbitos estén desapareciendo porque todo se encuentra hiperconectado, abierto a cualquier escenario y receptivo a cualquier innovación y cambio que provoque la mejora y el progreso de la sociedad.

Esta hiperconexión que se ha articulado en torno a la explosión del número de conexiones ha venido acompañada de un crecimiento exponencial de los datos. La vida digital se ha traducido en un universo ingente de datos que nutren los servicios. En este escenario, como una verdadera ‘data-driven company’, Telefónica trabaja para crear, proteger y potenciar una opción de conectividad que tenga al usuario como elemento central de su estrategia dotándole además de la posibilidad de elegir cómo mejorar su ocio, su día a día o sus negocios gracias a la tecnología y que, además, le permita tomar el control de su vida digital con nosotros para aprovechar esos datos en su beneficio.

Telefónica articula su oferta basándose en un sistema de plataformas interconectadas e inteligentes que le han permitido construir una oferta de productos, servicios y soluciones a la medida de todos y cada uno de los escenarios que la digitalización ha ido exigiendo. La primera de esas plataformas es el núcleo, el activo físico que no es otro que las redes, los centros de datos, las estaciones base, las tiendas, los equipos de clientes, etc. La demanda de una conectividad cada vez más capaz, rápida y segura ha espoleado a Telefónica para adelantarse y construir las redes del futuro colocándola siempre a la vanguardia.

La segunda de las plataformas está conformada por los sistemas de red, los sistemas operativos y los sistemas comerciales sobre los que descansa el negocio. Además, habilita la digitalización de extremo a extremo y conecta todas las plataformas, permitiendo que Telefónica sea una empresa en tiempo real, orientada al cliente y automatizada con capacidad para dar respuesta a los usuarios con una sólida oferta de productos y servicios y con potencial para recoger y estructurar los datos que estarán alojados en la cuarta plataforma.

La tercera alberga los productos y servicios tales como el vídeo, las soluciones Cloud, el ‘IoT’ o la seguridad. Este portfolio tiene el objetivo de facilitar la vida digital de los clientes a través de productos y servicios diferenciales con posibilidad de personalizarse, simples y fáciles en todos los escenarios.

Y en último lugar, la cuarta plataforma que se erige como el motor inteligente que interpreta y entiende la información que generan nuestras plataformas, ofreciéndoles a nuestros clientes el control de esa información de una manera fácil y transparente, el control sobre los generados en su relación con Telefónica, por utilizar nuestros productos y servicios.  

Este modelo de plataformas inteligentes produce, como ya hemos mencionado una cantidad muy relevante de datos que se convierten en uno de los activos más importantes de esta revolución digital. Telefónica, comprometida en mejorar la vida de las personas y permitirles adaptar la tecnología a sus necesidades, pretende continuar a la vanguardia en este escenario en el que los datos se han convertido en el motor y puntal sobre el que evolucionará la tecnología y el modo de usarla y consumirla.