Una estrategia medioambiental que garantice el futuro de las sociedades

¿Es posible reducir el impacto sobre el medioambiente? La respuesta es sí, siempre y cuando se tenga un firme compromiso para ello. Este esfuerzo se puede articular a través del diseño de una estrategia ambiental y del trabajo contante para llevarla a cabo. Empresas y ciudadanos deben convertir esta responsabilidad en un hábito que proteja los recursos naturales del planeta.

14/05/2021

¿Es posible reducir el impacto sobre el medioambiente? La respuesta es sí, siempre y cuando se tenga un firme compromiso para ello. Este esfuerzo se puede articular a través del diseño de una estrategia ambiental y del trabajo contante para llevarla a cabo. Empresas y ciudadanos deben convertir esta responsabilidad en un hábito que proteja los recursos naturales del planeta.

Cada vez es más frecuente oír hablar de las ‘Green Tech’, es decir, de las tecnologías y las empresas que forman parte de este modelo de producción basado en desarrollar soluciones menos contaminantes a la vez que protegen los entornos naturales. Las Green Tech deben trabajar sobre el compromiso de reducir el uso de recursos naturales y eliminar el uso de elementos tóxicos que puedan poner en peligro la biodiversidad y sus entornos.

Y para incorporar las medidas medioambientales correctas en el modelo de negocio de las empresas tecnológicas, primero hay que detectar el impacto que produce sobre la naturaleza su actividad. En este sentido, los grandes retos de la digitalización proceden principalmente de las redes de comunicaciones que conectan personas y empresas de todo el mundo, como la fibra óptica, las redes móviles 4 y 5G o los cables submarinos.

Sin embargo, la digitalización también ofrece soluciones que reduzcan dichos impactos. La responsabilidad de la tecnología está en crear herramientas que ofrezcan una máxima conectividad minimizando la huella ambiental.

 

Las soluciones

Desde hace más de una década, Telefónica ha implementado acciones que ayuden a alcanzar con éxito los desafíos que se plantean para frenar el cambio climático. Así, en 2010 la compañía organizó el primer workshop sobre energía y cambio climático. A lo largo de este tiempo, se han puesto en marcha más de mil proyectos e iniciativas para mejorar la eficiencia energética de manera global, que han supuesto un ahorro de aproximadamente 760 millones de euros y han reducido más del 70% la intensidad energética por tráfico. Este aspecto cobra gran relevancia si se tiene en cuenta que, durante 2020, con motivo de la crisis sanitaria, la red fija de Movistar registró un crecimiento del 27% de media en su red IP (datos), respecto a 2019.

En la actualidad, los esfuerzos se centran en cuatro aspectos fundamentales: el diseño de la red, la operación, el mantenimiento y el desmantelamiento. Cuatro pilares que integran el cuidado del medioambiente como parte del modelo de negocio responsable de la compañía. De esta forma, Telefónica ha impulsado tanto el despliegue de fibra óptica, que es un 85% más eficiente que el cobre, como de la red móvil 5G, que es hasta un 90% más eficientes que el 4G.

Otras acciones dentro de la gestión ambiental de la empresa pasan por apagar las redes antiguas para que dejen de consumir energía, o compartir las instalaciones con otras operadoras o empresas gestoras de torres de comunicaciones, lo que permite reducir tanto el impacto visual como el consumo energético, y la generación de residuos.

Todo ello siguiendo la legislación que regula áreas como la gestión de residuos, el uso eficiente de los recursos, el respeto del paisaje o la medición de campos electromagnéticos. Además, todos estos procesos cuentan con la ISO 14001. Esta certificación de Sistemas de Gestión Ambiental permite “sistematizar, de manera sencilla, los aspectos ambientales que se generan en cada una de las actividades que se desarrollan en la organización, además de promover la protección ambiental y la prevención de la contaminación desde un punto de vista de equilibrio con los aspectos socioeconómicos” tal y como indica el órgano certificador AENOR.

 

Reto cero CO2

Una de las grandes líneas de actuación para frenar el cambio climático se centra en impulsar la eficiencia energética y en el uso de energías renovable, lo que permitirá reducir las emisiones de CO2 y limitar así el aumento de la temperatura global a 1,5ºC.

Telefónica ha adoptado el ambicioso compromiso de alcanzar en 2025 el objetivo de cero emisiones netas en sus principales operaciones, para completar en 2040 todos sus ámbitos de actividad, incluyendo HispAm y su cadena de valor. El objetivo va más allá de reducir sus emisiones según el marco del Acuerdo de París, y plantea además neutralizar el remanente a través de la compra de créditos de carbono de absorción de CO2, preferiblemente a través de soluciones basadas en la naturaleza.

En este sentido ya se ha logrado una disminución del consumo de energía de un 80,9% desde 2015 y se prevé que para 2025 se llegue a una reducción del 90%. En la actualidad el 100% del consumo eléctrico de la compañía proviene de fuentes renovables en Europa, Brasil y Perú, y gracias a sus soluciones digitales como Eco Smart, las empresas han evitado la emisión de 9,5 millones de toneladas de CO2.

La crisis sanitaria ha puesto de manifiesto la necesidad de cuidar y proteger los entornos y recursos naturales. Telefónica quiere dar respuesta a los nuevos desafíos y poner la tecnología también al cuidado del medioambiente y la naturaleza. Y la digitalización es una potente herramienta que ayudará a reconstruir las sociedades del futuro.

Hombre en caverna de hielo

 


Medios de comunicación

Contacta con nuestro departamento de comunicación o solicita material adicional.