El CERMI celebra el treinta aniversario de la LISMI

El 7 de abril de 2012 la LISMI cumplió 30 años de existencia. El CERMI, como máximo referente de la discapacidad organizada, desde su papel de portavoz de las mujeres y hombres con...

28/05/2012

Redacción

Redacción

El 7 de abril de 2012 la LISMI cumplió 30 años de existencia. El CERMI, como máximo referente de la discapacidad organizada, desde su papel de portavoz de las mujeres y hombres con discapacidad y de sus familias en nuestro país, no puede permanecer ajeno a esta efemérides, que de manera significativa coincide con la celebración de nuestros quince años de existencia.

 

Desde una posición proactiva en defensa de los derechos de las personas con discapacidad y de sus familias, a través de la innovación social en discapacidad como principal referente de nuestra actuación, el CERMI rinde un justo homenaje a la LISMI, la primera ley de cabecera de la discapacidad organizada, que permitió asentar las bases del amparo de derechos de las personas con discapacidad.

 

La labor del sector social de la discapacidad organizada ha permitido avanzar en el reconocimiento de las personas con discapacidad como sujetos de derechos, avance amparado en textos legislativos esenciales para este grupo social, quizá el más significativo la LIONDAU, aprobada en nuestro año 2003, y algunos años más tarde la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Estos avances han hecho en ciertos aspectos obsoleta a la LISMI, pero no por ello ha dejado de ser una de nuestras “leyes de cabecera”, todavía vigente en la actualidad, buena muestra por ello de la importancia de esta norma para nuestro sector.

 

El futuro pide una nueva legislación laboral para las personas con discapacidad. Treinta años son muchos y es obligado repensar las políticas, adaptándolas a las nuevas exigencias sociales. La necesaria innovación social requiere de un nuevo modelo legal de inclusión laboral que necesariamente sustituya en una buena parte a la LISMI.

 

Hay que tener presente también que por mandato legal la LISMI debe desaparecer como tal, refundiéndose en un único texto legal esta norma, la LIONDAU y la Ley de Infracciones y Sanciones, las tres principales disposiciones legales de carácter general consagradas a las personas con discapacidad.

 

A pesar de ello, la LISMI seguirá siendo una de  nuestras “leyes de cabecera”, que sirvió en su día para que hayamos llegado a donde estamos ahora, y es de justicia reconocerlo.

 

Pilar Villarino, Directora Ejecutiva de CERMI

 

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