Diferencias entre Cloud y Edge computing

¿En qué se diferencian estas dos tecnologías? Descúbrelo en este artículo.

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Tiempo de lectura: 4 min

Antes de saber en qué se diferencian, conozcamos a qué se refieren exactamente estas dos tecnologías.

Cloud computing: qué es

El Cloud computing podría resumirse como la tecnología que permite acceder a distancia a diferentes softwares mediante Internet, un sistema alternativo a los tradicionales de almacenamiento o ejecución en servidores locales.

Permite a las empresas, gracias a la conectividad, disponer de recursos informáticos de forma simple, flexible y segura accediendo a los servicios que requiere a una empresa proveedora.

El Cloud computing es una tecnología fundamental para la transformación digital de cualquier empresa, más allá de que pueda ser de un tamaño u otro, al evitar que deban acometerse grandes inversiones en infraestructuras, personal especializado o incluso licencias de software.

De igual modo, permite ganar flexibilidad (al contar con los recursos en cualquier momento), accesibilidad (desde cualquier lugar o diferentes tipos de dispositivos) y capacidad colaborativa entre los empleados al poder consultar documentos al mismo tiempo.

En qué consiste el Edge computing

Por su parte, el Edge computing se trata de la tecnología que acerca el almacenamiento y la computación de datos a la ubicación del dispositivo mejorando los tiempos de respuesta, reduciendo la latencia y ahorrando ancho de banda.

Nos encontramos ante una tecnología que disminuye costes al tener que recorrer los datos menos distancias y que ejecuta un menor número de procesos en la nube al trasladarlos a entornos locales como dispositivos IoT u ordenadores personales.

Diferencias entre el Cloud y el Edge computing

Una vez que tenemos claros los conceptos de Edge y cloud computing veamos cuáles son las diferencias de dos tecnologías que podrían considerarse caras de la misma moneda al ayudar a las organizaciones a mejorar sus capacidades a la hora de procesar datos y llegar con mayor rapidez a los clientes.

Velocidad y agilidad

Las soluciones de Edge computing acercan, como venimos comentando, sus capacidades de análisis y computación a la fuente de datos, lo que aumenta la posibilidad de respuesta y potencia el rendimiento de las aplicaciones en el borde. Gracias a esta posibilidad se puede imitar la velocidad de percepción humana, algo especialmente relevante en tecnologías como el coche autónomo o la Realidad Aumentada.

Por su parte, aunque la computación en la nube es poco probable que iguale en velocidad al Edge, los servicios en la nube destacan por su agilidad al ser bajo demanda por lo que incluso grandes volúmenes de recursos están a pocos clics de distancia. Además, al permitir acceder a diferentes tecnologías se fomenta la innovación ágil y la rápida creación de nuevas aplicaciones.

Dónde se produce el almacenamiento

Mientras en la computación en el borde el almacenamiento se produce cerca del usuario, en el cloud computing se da en plataformas de terceros alejadas físicamente.

Escalabilidad

La escalabilidad en el Edge computing debe tener en consideración la heterogeneidad de los dispositivos puesto que estos cuentan con diferentes niveles de rendimiento y consideraciones energéticas.

En el cloud computing la escalabilidad es una ventaja al permitir a las organizaciones ampliar el almacenamiento de datos, la red o las capacidades de procesamiento de manera rápida y sencilla y sin interrupciones ni periodos de inactividad.

Productividad y rendimiento

Gracias a la proximidad física de la que venimos hablando durante todo el artículo, en el Edge computing los recursos informáticos se sitúan muy cerca de los usuarios finales, lo que aumenta la velocidad y la eficiencia redundando en una mayor productividad, así como generando un mejor rendimiento.

El cloud computing garantiza la cantidad exacta de recursos por lo que también las plataformas en la nube aseguran una productividad y un rendimiento casi perfectos.

Seguridad

Los proveedores de la nube aplican tecnologías, controles y políticas avanzadas que mejoran la ciberseguridad en un grado mayor debido a su aplicación centralizada. De igual manera los datos son más fáciles de proteger por la adopción generalizada de protocolos de cifrado de extremo a extremo.

Por otro lado, el hecho de que los dispositivos del Edge computing puedan transmitir datos directamente entre nodos sin comunicarse con la nube exige mecanismos de cifrado independientes, algo que podría ser un inconveniente frente al cloud computing.

Pero al restringirse la transmisión de datos potencialmente sensibles a la nube, la computación en el borde mejora en privacidad al hacer que haya menos posibilidades de que los datos puedan ser interceptados.

Fiabilidad

La tecnología de cloud computing suele ser más fiable que la computación en el borde por su naturaleza centralizada. Además, disponer de copias de seguridad de los datos hace las recuperaciones en caso de inconvenientes más fáciles y menos costosas.

Pese a que, como hemos comentado, por su naturaleza descentralizada el Edge computing es menos fiable que la plataforma en la nube, se pueden implementar sistemas en caso de fallos haciendo que las repuestas puedan darse también con rapidez garantizando la recuperación ante fallos y la continuidad del negocio.

Conclusión

El Edge computing y el cloud computing son dos tecnologías que trabajando juntas añaden valor a numerosos sectores puesto que pueden complementarse en la ayuda a completar tareas que requieren muchos recursos como operaciones de Inteligencia Artificial o Machine learning.


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