Minerales

En Telefónica seguimos las directrices de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) establecidas en su informe “Guía de diligencia debida para cadenas de suministro responsables de minerales procedentes de áreas afectadas por conflictos y de alto riesgo”.

En este sentido, en Telefónica:
  • Hemos adoptado una política de empresa, recogida en este documento.
  • Hemos estructurado una gestión interna para apoyar una debida diligencia de la cadena de suministro, de acuerdo con nuestra política de Responsabilidad en la Cadena de suministro.
  • Estamos implementando un sistema de control y transparencia de la cadena de suministro sobre minerales procedentes de zonas de conflicto.
  • Hemos reforzado nuestro compromiso con los proveedores relevantes.
  • Estableceremos en el Grupo un mecanismo de reclamaciones.
  • Informamos sobre la debida diligencia de la cadena de suministro.


Además, Telefónica, como sociedad cotizada en la Bolsa de Valores de Nueva York cumplirá debidamente con la Sección 1502 de la Reforma Dodd-Frank de Wall Street y con la Ley de Protección al Consumidor.

 

Asimismo, en marzo de 2014, la Comisión Europea publicó un borrador del Reglamento de minerales de conflicto que establecerá un proceso voluntario donde los importadores de la Unión Europa de estaño, tántalo, tungsteno y oro podrán certificar por sí mismos que no contribuyen a la financiación de conflictos armados:

Nuestro enfoque

En Telefónica estamos comprometidos con el respeto de los Derechos Humanos y trabajamos con nuestros proveedores para aplicar de forma eficiente nuestra política de Responsabilidad en la Cadena de suministro buscando el modo adecuado para gestionar el impacto de nuestras operaciones. Creemos que, en algunas regiones, la extracción, el procesado y la comercialización de minerales podrían llevar a un conflicto armado o a causar una violación de los Derechos Humanos para las personas y comunidades afectadas. Entendemos que la extracción de minerales es un importante motor económico en los países y regiones anteriormente mencionados, lo que significa que si se interrumpiese la extracción y procesamiento de minerales, se produciría un impacto negativo en el desarrollo de dichas áreas.

 

Somos conscientes de que la búsqueda de una solución para este tipo de situación es compleja y que va más allá de las empresas. Por ello, es necesario un compromiso conjunto -de los gobiernos y autoridades locales, de las compañías y de las organizaciones sectoriales sin ánimo de lucro- para tomar medidas con el fin de que las diferentes iniciativas puestas en marcha puedan tener éxito. Dichas medidas recogen todas las actuaciones orientadas a promover la transparencia de la cadena de suministro, la obtención de los minerales libres de conflicto o la gestión del impacto que presenta la extracción y procesado de mineral sobre el medio ambiente y sobre las condiciones de trabajo.

 

Siguiendo el espíritu de los Principios Rectores de la ONU, Telefónica considerará a cualquiera de los minerales 3TG como “minerales procedentes de zonas de conflicto”. Por este motivo, animamos a que nuestra cadena de suministro lleve a cabo procesos efectivos de diligencia debida – según lo establecido en a la “Guía de diligencia debida para cadenas de suministro responsables de minerales procedentes de áreas afectadas por conflictos y de alto riesgo” de la OCDE- para garantizar, siempre que sea necesario y posible, la trazabilidad de los minerales 3TG y la mitigación de riesgos asociados, incluidos los riesgos de financiación a grupos armados y de abuso a los derechos humanos. Telefónica apoya y forma parte de las principales iniciativas en nuestro sector orientadas a reducir el impacto y a reparar este tipo de situaciones. En la Sección 4 de este documento se recogen las principales iniciativas internacionales relacionadas con los minerales procedentes de zonas de conflicto.

Reglamento de minerales de conflicto de la Comisión Europea

El borrador del Reglamento de minerales de conflicto de la Comisión Europea establece un proceso voluntario donde los importadores de la Unión Europa de estaño, tántalo, tungsteno y oro podrán certificar por sí mismos que no contribuyen a la financiación de conflictos armados.