La tecnología es una herramienta fundamental en la lucha contra el cáncer de mama

El cáncer de mama es ya el tumor más diagnosticado en todo mundo, con más de 2,26 millones de casos en 2020, y se prevé que cerca de una de cada doce mujeres desarrollen esta enfermedad a lo largo de su vida. En este contexto, las nuevas tecnologías se han convertido en herramientas eficaces para la detección precoz y el desarrollo de tratamientos personalizados que salven vidas.

Doctor observando informe digital

19/10/2021

Según datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud, OMS, el cáncer de mama es más común que otros como el de pulmón, con 2,21 millones de nuevos casos o el colorrectal con 1,93. En cambio, este tipo de tumor es menos letal (685.000 defunciones) que el pulmonar (1,8 millones de defunciones) o el colorrectal (935. 000 muertes).

En nuestro país, la Asociación Española Contra el Cáncer, en España se diagnosticaron notificó 33.307 casos nuevos en 2019, y entre el 2012 y el 2019 señala un incremento de nuevos casos del 7,5%, acompañada de una tasa de supervivencia superior al 90% cinco años después del diagnóstico. Mientras, la estimación del número de nuevos casos de cáncer en mujeres en España para el año 2021 es de 33.375, según se refleja el informe Las cifras del cáncer en España 2021”, editado por la Sociedad Española de Oncología Médica junto a con la Red Española de Registros de Cáncer, REDECAN.

Algunos datos sobre la enfermedad

Existen ocho subtipos de cáncer de mama, de los cuales los más frecuentes son el carcinoma ductal invasivo o infiltrante (CDI), el carcinoma lobulillar invasivo o infiltrante (CLI) y el carcinoma ductal “in situ” o carcinoma intraductal (CDIS). No se trata de una enfermedad transmisible o infecciosa y, a diferencia de otros tumores, no se conoce relación con infecciones víricas o bacterianas relacionadas como sucede con la infección por el virus del papiloma humano (VPH) y el cáncer de cuello uterino.

La OMS destaca que alrededor de la mitad de los casos de cáncer de mama corresponden a mujeres sin ningún factor de riesgo identificable, más allá de ser mujer y mayor de 40 años. Entre el 0,5% y el 1% de los casos corresponde a varones. 

Lo que si se han detectado son algunos factores que aumentan el riesgo de desarrollar esta enfermedad como el consumo perjudicial de alcohol y de tabaco, la obesidad, el sedentarismo, el envejecimiento, antecedentes familiares de cáncer de mama, exposición a radiación, las dietas inadecuadas con escasa ingesta de frutas y verduras, el uso de terapias hormonal posterior a la menopausia y otros factores relacionados con la edad de inicio de los períodos menstruales o del primer embarazo.  

Por el contrario, existen otros factores como la práctica de ejercicio habitual, el control de peso, evitar el consumo perjudicial de alcohol, no fumar y mantenerse alejado de espacios con humo de tabaco, así como evitar el uso prolongado de hormonas y mantener una lactancia materna prolongada, que reducen el riesgo de padecerla.

La importancia de la detección precoz

La combinación de la detección precoz y las terapias eficaces cada vez más innovadoras basadas en cirugía, radioterapia y farmacoterapia mejoran sin lugar a dudas los resultados de los tratamientos.  Precisamente una de los medios más efectivos para la detección precoz es la mamografía que unida a la ecografía 3D, llamada ABUS (Automatic Breast Ultra Sound) aumenta su fiabilidad y ayuda a los radiólogos y demás médicos especialistas en la adopción de terapias efectivas y menos invasivas. Recientemente el Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid ha realizado un estudio que demuestra que el uso de este tipo de tecnología, llamada ABUS, aporta importantes beneficios como la obtención de imágenes de mayor resolución para la detección precoz del cáncer de mama.

El estudio se ha centrado en pacientes menores de 35 años con sospecha por síntomas y en mujeres con mama densa y con riesgo de padecer cáncer de este tipo. Los especialistas del hospital (el primer centro público de la Península Ibérica que cuenta con esta tecnología) destacan la precisión de las vistas de las lesiones que aporta, lo que facilita a y así “los oncólogos y cirujanos pueden ver mejor el tamaño de los tumores y llevar a cabo cirugías más precisas, conservadoras y con menor impacto estético en las pacientes.

La tecnología 3D también se plantea como el futuro para ofrecer resultados más naturales en aquellas pacientes que se sometan a una intervención de reconstrucción mamaria. El campo de la investigación se está centrando en el uso de la biotecnología y de la impresión 3D para reconstruir el pezón.

Seguimiento

La tecnología, no solo permite adaptar los tratamientos a las necesidades de cada paciente y al estado del tumor en cada momento. También permite realizar un seguimiento de la enfermedad a través del estudio de los datos. En este sentido, el Instituto de Investigación Sanitaria Incliva, del Hospital Clínico de València, participa en el proyecto europeo ‘Rebecca’, que utiliza datos de distintas fuentes para investigar enfermedades crónicas inducidas por estos tumores.

El proyecto tiene como objetivo aprovechar el potencial de los datos obtenidos por distintos dispositivos móviles y portátiles, gracias al IoT, para apoyar la investigación clínica y mejorar los flujos de trabajo ya existentes. Los datos analizados describen la actividad de los pacientes en la vida real como su actividad física o sus hábitos de descanso y alimentación. También incluirá el análisis de nuevos indicadores funcionales y emocionales de cada paciente, para valorar su calidad de vida.

Los datos recogidos serán procesados por modelos innovadores de análisis causal mediante la aplicación de Big Data o Machine Learning para mejorar la vida de las pacientes.


Medios de comunicación

Contacta con nuestro departamento de comunicación o solicita material adicional.