La responsabilidad social, en el ADN de la empresa

Asistimos a la Mesa Redonda auspiciada por el diario la Razón en su sede de Madrid para debatir el papel de la RSC en la empresa. La responsabilidad social corporativa es la forma de entender y de trabajar en la empresa.

25/04/2016

Hablar de responsabilidad social no significa hablar sobre acciones determinadas desarrolladas durante un periodo de tiempo concreto, la responsabilidad social corporativa es mucho más, es la forma de entender y de trabajar en la empresa. Así lo reconocieron la semana pasada distintos representantes de diferentes sectores económicos en la mesa redonda auspiciada por el diario La Razón en su sede de Madrid. Los asistentes, Oscar Herencia, Director general de Metlife, Ana Fombella, directora de RSC del Grupo Cortefiel, Nerea Plaza, Directora de Gobernanza en Desarrollo sostenible de Suez Water Spain, Conchita Navarro responsable de RSC de Mutua Madrileña y nuestro Director de Gestión de Stakeholder y Reporte Corporativo Eduardo Puig de la Bellacasa para los que llevar a cabo acciones concretas no sirve si este espíritu no se integra en la compañía plena y permanentemente:

Sabemos que cada vez los consumidores demandan más, “los millenials estarían dispuestos a pagar un poco más si el producto es sostenible -explicaba Eduardo Puig de la Bellacasa, haciendo referencia al estudio de Nielsen- y cada vez más jóvenes buscan empresas que sean sostenibles en las que trabajar”. Pero, añadía, la sostenibilidad no es un hecho puntual sino que debe “formar parte del ADN de las empresas”.

 

Existe una clara tendencia hacia la sostenibilidad, los clientes están cada vez más informados, demandan calidad y contenido y las empresas no podemos obviarlo. Pero la RSC es una carrera de fondo, una inversión a medio y largo plazo que hará a la empresa más sostenible y fiable. “Dependiendo del objeto de negocio, cada empresa tendrá sus prioridades -apuntaba Ana Fombella- cada una tiene que trabajárselo teniendo una visión integral a largo plazo (de su objeto de negocio) pero no es algo intrínseco”.

 

Es sorprendente cuántas empresas aún no entienden el concepto de responsabilidad social, la realidad es que muchas se creen que ser socialmente responsables es hacer acciones de voluntariado o un marketing más “cuidado” pero realmente necesitan entender que la RSC no es otra cosa que el buen hacer de la empresa, el ser capaces de mantener el objeto de negocio haciendo las cosas de una manera adecuada además “una empresa que solo tenga la Responsabilidad Social para mejorar su reputación nunca va a ser creída por la sociedad”.

 

Es cierto por otra parte, que la comunicación en este área puede ser un arma de doble filo: ¿cómo se explica que se están desarrollando políticas de transparencia y de buen gobierno o acciones sociales sin caer en el sensacionalismo? El moderador de la mesa y Juan Delgado, director del suplemento Tu Economía del diario La Razón apuntó que es necesario informar de que el producto está hecho bien, pero las críticas siempre se producen y lo que cuentas o no vale, o no es suficiente.

 

Ninguna empresa es perfecta y de todas se pueden sacar puntos negativos pero, en palabras de Nerea Plaza “cada día tratamos de mejorar y vemos esos errores como oportunidades de mejora: la RSC no es el fin, es el camino para ir mejorando”.

 

Los mejores embajadores, los propios trabajadores…

 

Tendemos a pensar que existe la necesidad de elevar la responsabilidad social corporativa al consejo administrativo o situarlo en la esfera del poder pero la realidad nos demuestra cada día que son los empleados quienes tienen que tener interiorizado ese mensaje de responsabilidad y que cada una de las acciones que lleven a cabo en su día a día tengan ese trasfondo responsable. Los empleados, al vivirlo en sus propias carnes pueden ser los mayores defensores de la responsabilidad de su empresa pero también los más detractores, por eso y en palabras de Ana Fombella, la RSC debe ser “transversal” y “afectar a todos los departamentos”.

 

Eduardo Puig de la Bellacasa así lo corroboraba asegurando que “no es tan importante estar cerca de la cúpula como de los trabajadores: los que tienen que ejecutar son ellos y los que tienen que entender (esta forma de pensar) también son ellos”. Por su parte, Conchita Navarro añadía que debe estar impulsada desde arriba pero que tiene que estar muy integrada en toda la organización. Y es cierto que es bueno subir peldaños en la jerarquía empresarial pero nunca hay que perder la perspectiva y saber que debemos seguir trabajando en cada uno de los escalones, al fin y al cabo “el empleado tiene que sentir orgullo de donde trabaja” añadía Oscar Herencia.

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