La importancia del ocio, el descanso y la desconexión digital en los ámbitos laborales

Darnos esos momentos para recuperarnos de las exigencias, algo que no siempre hacemos y que sin embargo es muy importante. Por un lado, nos permite volver renovados a nuestras tareas, darnos un tiempo para digerir la información y dejar que nuestro cerebro pueda encontrar respuestas creativas.

Conoce la importancia de la desconexión digital en el trabajo.
Graciela Ares

Graciela Ares

Tiempo de lectura: 12 min

La importancia del ocio

Cuidar el bienestar de las personas en las organizaciones, conoceremos algunos factores que hacen una diferencia, el modo en como las personas perciben sus actividades de ocio.

A todos nos sucede, que, en algunas situaciones, nos encontramos desbordados de tareas, exigencias o nuestro trabajo se vuelve estresante a causa de fechas de entrega límite, y eso hace, que la mayoría de nosotros dejemos de lado el tiempo libre y saquemos de la lista de prioridades a nuestros amigos o familiares, las caminatas, los ejercicios, los paseos y otras actividades sociales o de distención.  Esto es algo que no parece ser una buena idea.

Brandon Smit, miembro del departamento de Ciencias Psicológicas de la Universidad Estatal Ball, Estados Unidos, es uno de los investigadores que presentó la dificultad que muchas veces se produce en todos nosotros, para apartar de nuestros pensamientos las tareas que tenemos pendientes.

Sabemos lo importante y necesario que es el tiempo de descanso y relax para recuperarnos de las exigencias y volver con mayor energía al trabajo.

Una investigación publicada en agosto de 2019 en el Journal of Applied Psychology, un espacio digital, para publicar trabajos de hallazgos científicos, en investigación básica y aplicada, del tipo teórico como experimental, relacionados con la Psicología, aquí se examinó un tema interesante, el modo en que las distintas actividades que se realizan luego del horario laboral pueden afectar la siguiente jornada. Contando con un grupo de 183 empleados de compañías de telecomunicaciones y tecnología de información, los investigadores desarrollaron una planilla de informes en los cuales los participantes debían durante 10 días informar cómo se sentían. Además, se les consultó sobre su comportamiento proactivo (planes para el futuro, percibir control de las situaciones, acciones de mejoras o cambios en las tareas, diseñar nuevos procedimientos o ayudar a establecer objetivos, etc.). Lo que permitió a los investigadores tener información sobre su desempeño laboral. Los participantes debían registrar sus actividades después de su trabajo y comentar si estas (ya fueran hacer un deporte, un voluntariado o aprender un idioma) les daban sensación de dominio y autoeficacia. También debían calificar cuan distendidos se habían sentido durante la experiencia y cuánto habían podido olvidarse de su trabajo. Lo que se pudo observar, es que quienes habían podido sentirse con dominio en las actividades fuera de las organizaciones, al día siguiente estaban más motivados, con capacidad de enfrentar desafíos y con sensación de autocontrol en las situaciones laborales. Por el contrario, el distanciarse solo física o mentalmente del trabajo, hacer actividades de relajación y escuchar música no presentó los mismos beneficios. No obstante, hicieron que las personas se sintieran más relajadas y cómodas.

Otro dato que presentó este estudio es que quienes informaron que podían elegir libremente sus actividades extralaborales, se sentían con mayor autocontrol y capacidad de iniciativa al día siguiente. Esta investigación nos permite sumar más datos que nos ayudan a distinguir los beneficios de los tiempos libres luego de las tareas laborales, estas conclusiones también fueron las mismas en un estudio de la Universidad Estatal Ball.

Debemos tener muy en cuenta lo importante que es cuidar a la UCCM (unidad cuerpo cerebro mente), y recuperarnos de las exigencias, encontrando una actividad que debe ser una fuente de motivación para nosotros, que no sean una obligación necesaria de realizar, es decir que nos ayuden a olvidar las presiones y responsabilidades diarias para luego encarar los desafíos del día siguiente.

 Otra manera de reponernos del día y dejar de un lado las actividades laborales de un modo efectivo, según pudo descubrir Brandon Smit y su equipo, es anotar cómo y cuándo se pueden completar las tareas pendientes.

Cuando no hay un plan, nuestro cerebro nos empuja a recordar constantemente las demandas laborales o temas pendientes, pero, por el contrario, cuando ponemos en marcha los procesos cognitivos de planificar dónde, cuándo y cómo se lograrán los objetivos, este mecanismo disminuye. Algo que debemos aprender a realizar, tal vez podamos sentir que estamos sumando una tarea extra, pero, sin embargo, esto nos ayudará a que nuestro cerebro, deje de estar tan atento a estos temas por miedo a olvidarse de ellos, dar el tiempo de escribirlos o bajarlos a un papel hará que nuestro cerebro se sienta más enfocado en la tarea que está realizando en ese momento, en vez de intentar recordar aquello que le falta terminar o solucionar.

Es importante, que los líderes respeten los tiempos de las personas fuera del tiempo laboral sin enviar, por ejemplo, mensajes recordatorios de tareas pendientes, y alentarlas a que disfruten y aprovechen sus momentos de ocio. De esta manera, por un lado, cuidarán al capital más importante de toda organización, el humano, y por el otro, llevarán a las organizaciones a un nuevo rol de responsabilidad social: cuidar a las personas que conforman esa sociedad.

Nuestro mundo laboral, nos insume muchas horas del día y aprender a lograr un sano equilibrio entre el mismo y nuestra vida personal, es un factor para tener muy presente.

La importancia del sueño

Para nosotros los homos sapiens sapiens, el buen descanso es de mayor relevancia para que nuestras acciones ejecutivas del día siguiente sean prósperas, sin embargo, es algo que muchos descuidamos. Una buena calidad y cantidad de sueño nocturno es un factor esencial para permitir un adecuado funcionamiento diurno de los seres humanos.

Las investigaciones desarrolladas dan cuenta de una disminución de las horas de sueño, incluso en   la población infantil. Los estudios sugieren que el efecto del sueño restringido podría afectar el estado de alerta y en tareas complejas que requieren el control ejecutivo. Las funciones ejecutivas sin un adecuado sueño se ven afectadas. De esta manera abordaremos el estudio del sueño, y el mismo es estudiado por la cronobiología.

La Cronobiología estudia los Ritmos Circadianos. Para comprender qué son los Ritmos Circadianos debemos recordar que los seres humanos somos (o al menos “deberíamos” ser), seres diurnos, o sea, que durante el día deberíamos estar activos, trabajar, reproducirnos, etc.

¿Y durante la noche?, deberíamos dormir. Si nos tomáramos la temperatura corporal cada hora durante 24 horas, observaríamos que la misma, no se mantiene estable, sino que oscila a lo largo del día y la noche. Y lo mismo les sucede a todos nuestros sistemas vitales como la frecuencia cardíaca, presión arterial, nivel de glucosa en sangre, etc. Estas oscilaciones son nuestros ritmos circadianos y su función es, ver como se adaptan a dichos parámetros vitales, en los ciclos de luz y oscuridad que nos presenta nuestro día.

O sea, prepararnos para la actividad durante el día y el descanso durante la noche, pero vemos que nosotros, nuestros familiares, amigos, hijos, colaboradores y alumnos, violamos estos ritmos fundamentales para nuestras funciones cerebrales (entre ellas el aprendizaje y la memoria). Estos ritmos, están regulados por un reloj “interno” que está situado en el hipotálamo en un núcleo denominado núcleo supraquiasmático. Este reloj es el “director de orquesta” de todos nuestros ritmos circadianos (entre ellos el ritmo sueño – vigilia).

Teóricamente este reloj a eso de las 22 horas nos debería hacer sentir un sueño “irresistible” que nos enviará directo a la cama. ¿Les sucede esto a ustedes?

El “Síndrome Netflix”: Son las 22 horas y uno llega a esa hora reventado de cansancio, pero luego de un arduo día de trabajo y exigencias, creemos en que debemos hacer algo placentero para uno mismo. Entonces nos decimos “Voy a ver un episodio de alguna serie que nos guste”, son sólo 40 minutos. Nos sentamos frente a la pantalla, y observamos ese capítulo, y cuando este termina, nos decimos: ¿Qué le va a pasar a el protagonista? ¿Justo ahora?, y entonces, nos quedamos viendo un episodio más”. Y ahí es cuando ya todo está perdido porque uno ve la seguidilla de 20 episodios seguidos.

Lo llamativo de este “síndrome” es que, si bien al principio uno está muy cansado, a medida que comienza a ver la pantalla, uno comienza a despertarse y a recuperar energía hasta que vemos en el celular, que nos quedan solamente cuatro horas y medias para dormir. ¿Por qué sucede esto?

Nuestro reloj interno (el del núcleo supraquiasmático) es “blando”, es decir que puede ser modulado por el medio ambiente y la cultura.

Un problema importante es que todas las pantallas (celulares, computadoras, televisores, tablets, etc.) tienen un color azulado, este actúa sobre nuestro reloj interno retrasando la hora a la que debería enviarnos esa señal de sueño.

Es por este motivo que, en las recomendaciones de higiene del sueño, se indica que no debe haber ningún tipo de pantalla en la habitación donde dormimos. La señal más poderosa para nuestro reloj interno es la luz solar. Por eso tal vez nos ha pasado, volver de una fiesta a eso de las 8 de la mañana muy cansados, pero al intentar dormir, nos ha de costar mucho conciliar el sueño.

¿Por qué sucede esto? Al volver de la fiesta la luz solar le ha dado la señal a su reloj interno que ya es momento de actividad y mientras usted trataba de conciliar el sueño todos los parámetros de su cuerpo se ponen en marcha para activarse. Este es el motivo por el que los trabajadores nocturnos), pierden una noche entera de sueño por semana, intentando conciliar el sueño. Los adultos debemos dormir 8 horas.

Esto implica que el sistema nervioso le dedica un tercio de nuestras vidas a esta función. ¿Será importante esta función? Evidentemente SI. Pero a pesar de esta gran importancia nuestra sociedad no le presta la atención debida. ¿Por qué? Probablemente porque nadie a lo largo de nuestra educación, familiar, inicial, primaria, secundaria, terciaria o universitaria nos explica su importancia.

Se nos habla mucho sobre la importancia de una buena nutrición o sobre la importancia de hacer deporte, pero nadie nos explica lo importante que es dormir correctamente. Para comenzar a desaprender algunos conceptos erróneos que tenemos sobre el sueño,

 mencionaré estos puntos de relevancia; cuando alguien no se puede dormir no es porque el sistema nervioso no se puede apagar sino justamente lo contrario, es porque algo no se puede prender en el sistema nervioso. El sueño no es un fenómeno pasivo. Durante el sueño el sistema nervioso no descansa.

Hay dos puntos de gran actividad en el transcurso de horas de sueño. ¿Nunca le pasó que mientras duerme sintió como que se caía bruscamente en un pozo o agujero?

Esto sucede porque, durante el sueño existen dos fases diferentes y cuando se pasa de una de estas fases del sueño a la otra, se inhibe bruscamente el tono muscular. Esta inhibición brusca del estado de contracción muscular es la que causa esta sensación de caída. Y estos cambios del estado muscular se deben a que las redes neuronales del sistema nervioso están activas durante el sueño.

Por otro lado: ¿Nunca le sucedió que se despertó, pero se sintió totalmente paralizado y debió esperar unos minutos hasta que esta parálisis desaparezca? Esto sucede porque, debido a que durante el sueño existe una fase durante la cual quedamos totalmente paralizados y a algunas personas a veces les sucede que se activa el sistema de despertar, pero el sistema neuronal responsable de paralizar el sistema muscular “se olvida” momentáneamente de desactivar dicha parálisis.

Evidentemente se muestra cuán activos están las redes neuronales durante el sueño. Como concepto clave, el sueño es un fenómeno activamente iniciado, activamente desarrollado y finalizado. El sueño está presente en todo el reino animal. Los invertebrados, los reptiles, los anfibios y los mamíferos duermen. Pero aún no se sabe si el sueño, tiene la misma función en todos.

El momento en el cual duermen los animales varía con las especies y puede ser diurno, nocturno, crepuscular o arrítmico. Los grandes felinos pueden dormir hasta 18 horas por día.

Privación del sueño

¿Qué sucedería con la privación completa del sueño? O qué pasa cuando no dormimos ni siquiera un minuto durante varias noches. La respuesta es sencilla, después de siete noches de privación absoluta de sueño nos morimos. Durante estas siete noches de privación de sueño se producen tres eventos:

  • Perdemos el control de la regulación de la temperatura corporal. Con falta de sueño o mal dormidos sentimos frio, esto es un claro signo que se han privado de sueño, esta privación ya está generando una pérdida del control de la temperatura en el cuerpo.
  •  Luego de la pérdida del control de la temperatura corporal comenzamos a perder peso a pesar de alimentarnos normalmente.
  • Finalmente sufrimos un cuadro de inmunosupresión (una pérdida de nuestro sistema inmunológico) y nos morimos de una infección por una bacteria, virus u hongo.

“Para todos aquellos que no cuidamos nuestras horas de sueño: Un ser humano puede morir más rápidamente por falta de sueño que por falta de comida”.

Finalmente les presento esta mención para ser tenida en cuenta:

¡Descansando en el trabajo! Luego de pasar muchas horas en una misma tarea agotadora mentalmente (ya sea que implique mucha concentración o estar durante un gran lapso frente a una computadora), lo ideal es, poder tomarnos un descanso yendo a tomar un té, dando una vuelta por la oficina, escuchando un tema de música que nos guste o participando de una breve charla. Esto no solo ayudará a nuestro cuerpo a reactivarse de una posición sedentaria, sino que también será positivo para nuestro cerebro, despejando nuestra mente y recuperando nuestra capacidad de concentración. De este modo podremos volver a rendir en nuestro máximo potencial.

Contribuir a generar contextos más humanos, y la integración de las personas es fundamental en todo espacio de relación.  La visión del trabajo en equipo, muchas son aplicables al mundo organizacional, pero también aplican para otros espacios sociales, académicos y deportivos.

 Muchas propuestas pueden ir desde juegos con estilos de los que practicamos desde niños, hasta más complejos y diseñados para ciertos fines específicos. Estos pueden ser realizados fuera la empresa, como ser en los “outdoor”, en donde se busca que las personas puedan interactuar en un ambiente diferente del laboral y sentirse más distendidas.

Finalizando este artículo quiero destacar la relevancia que tienen los momentos dentro de las organizaciones para que nos vinculemos  de forma amistosa y humana con nuestros compañeros, desconectando unos minutos del ritmo laboral, teniendo en cuenta la importancia de la desconexión de las pantallas de manera consciente , y con un  buen descanso, podremos potenciar nuestro rendimiento laboral, cuidando de  nuestra salud física y emocional durante la jornada, como así también, nuestros vínculos sociales fuera de la compañía.


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