ESTRATEGIA, OBJETIVOS y TENDENCIAS

Comentarios de José María Álvarez-Pallete, Presidente Ejecutivo:

“2019 ha sido un año importante para Telefónica. Hemos cumplido nuestros objetivos financieros y nuestros mercados clave han crecido en términos orgánicos. Somos cada vez más eficientes gracias a la digitalización y al apagado de legado. Hemos generado un fuerte flujo de caja libre en 2019, que nos ha permitido continuar reduciendo deuda por 11 trimestres consecutivos, gracias también a la venta de activos y a iniciativas adicionales que mejoran el retorno sobre el capital empleado. Hemos seguido invirtiendo en redes de nueva generación, consolidando así nuestro liderazgo en fibra, tanto en Europa como en Latinoamérica. Y, gracias a años de inversión, podemos decir que nuestro pico de inversión sobre ingresos ha quedado atrás.

Hemos progresado igualmente en nuestros objetivos no financieros, incluyendo la mejora de los ratios de satisfacción de clientes y empleados, y tanto nuestra plantilla como el Consejo de Administración son ahora más diversos. Somos conscientes de que nuestro sector tiene un gran impacto en las sociedades en las que operamos. Además, las soluciones digitales que ofrecemos al cliente, así como la mayor eficiencia de nuestras redes, están ayudando a descarbonizar la economía. Solamente en 2019, redujimos las emisiones de CO2 en un 18% y en un 50% en cuatro años.

Hemos comenzado 2020 con una buena evolución operativa y estamos enfocados en ejecutar el plan que anunciamos a finales del pasado año. Telefónica adoptó cinco decisiones estratégicas con el objetivo de generar valor y un impacto positivo en todos nuestros grupos de interés. Estamos priorizando aquellos mercados en los que podemos ser relevantes para nuestros clientes -España, Brasil, Alemania y Reino Unido- mientras nos enfocamos en la creación de valor de nuevos servicios digitales e infraestructuras a través de T. Tech y T. Infra. Además, la separación operativa de Hispam abrirá oportunidades que nos permitirán cristalizar valor, al tiempo que somos cada vez más ágiles e incrementamos la eficiencia en todas nuestras unidades.

Respecto a nuestros objetivos fijados para 2020, esperamos crecer de manera estable en las principales magnitudes, un dividendo estable y atractivo. A largo plazo, tenemos un objetivo de crecimiento sostenible y responsable.”

 

OBJETIVOS

- Telefónica anuncia para 20201 ingresos, OIBDA y (OIBDA-CapEx)/Ingresos estables.

- Telefónica anuncia para 2019-20221 los siguientes objetivos financieros, en el marco del nuevo plan de acción anunciado en noviembre de 2019:

  • Crecimiento de ingresos.
  • Generación de Telefónica Tech (ciberseguridad, IoT/Big Data y cloud) de más de 2.000 millones de ingresos adicionales a 2022.
  • Mejora de 2 p.p. del ratio (OIBDA-CapEx)/Ingresos.

 

1 Los objetivos de 2020 y 2019-2022:

  • Asumen tipos de cambio constantes de 2019 (promedio de 2019).
  • Excluyen la aportación al crecimiento de T. Argentina y T. Venezuela.
  • Excluyen los resultados de las operaciones de Centroamérica.
  • Consideran perímetro de consolidación constante.
  • Excluyen: Saneamientos, plusvalías/pérdidas por la venta de compañías, impactos no recurrentes materiales y gastos de reestructuración.
  • El CapEx excluye adicionalmente inversiones en espectro.

Las cifras base ajustadas de 2019: Ingresos (47.875M€), OIBDA (16.762M€) y (OIBDA-CapEx)/Ingresos (19,9%).

  • Consideran: Tipo de cambio promedio de 2019 excepto en Venezuela y Argentina (tipo de cierre). Excluyen T. Centroamérica. NIIF 16.

 

TENDENCIAS

En el contexto de nuestra industria, nos movemos en un sector muy dinámico con un crecimiento sostenido, con la previsión de que la ‘Industria 4.0’ genere billones de euros de valor, un avance imparable y sociedades cada vez más inteligentes gracias a:

Tendencias
  • Una acumulación de tecnología sin precedentes que cambia la forma de hacer las cosas (los denominados ‘espacios inteligentes’).
  • Todo y todos conectados e, incluso, hiperconectados (coches, ciudades, personas, …).
  • Un crecimiento exponencial de los datos digitales que describen lo que son y hacen las cosas y las personas. Las nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial y Cognitiva, nos permitirán predecir su comportamiento.

Al mismo tiempo, se acentúan las desigualdades en el mundo, se multiplican los retos demográficos, laborales y ambientales y crece la preocupación por las noticias falsas, la privacidad… Por primera vez en diez años, los cinco principales riesgos globales en términos de probabilidad de ocurrencia se dan en el frente ambiental. Les siguen los fraudes y robos de datos y los ciberataques (Fuente: Riesgos Globales 2020 - Foro Económico Mundial).

La revolución digital está en el origen de algunos de estos retos e implica importantes dilemas éticos que plantean una responsabilidad ineludible para el sector. Al mismo tiempo, las nuevas tecnologías pueden ayudar a solucionar problemas que hasta ahora no tenían respuesta y procurar un progreso justo e inclusivo.

Estas sociedades han de poder abordar los citados retos económicos, sociales y ambientales y para ello, las personas confían en las compañías.

Así, se plantea una evolución de los modelos actuales hacia un ‘capitalismo de stakeholders’, en el que el propósito es que las empresas tengan como eje central y transversal la colaboración con todos sus grupos de interés en la creación de valor compartido y sostenido, en línea con lo recogido en el Foro de Davos 2020 (Fuente: Manifiesto de Davos 2020: ‘El propósito universal de las empresas en la cuarta revolución industrial’) en el marco de la Industria 4.0.

Tendencias

Las empresas de telecomunicaciones, como proveedores universales de conectividad y tecnología, estamos llamadas a jugar un papel clave en esta revolución. Estamos acometiendo una metamorfosis hacia las redes de nueva generación, tanto en sus redes fijas con una transición hacia la fibra, como en sus redes móviles con la evolución hacia el 5G, en un momento además en el que el sector está sometido a un elevado nivel de competencia. Como consecuencia, nos encontramos en un momento en el que el statu quo de nuestra industria está cambiando a un ritmo cada vez más intenso, lo que trae consigo el reto de buscar nuevos modelos que se adapten a las nuevas reglas de juego.