ESTRATEGIA, OBJETIVOS y TENDENCIAS

“Los sólidos resultados presentados en el cuarto trimestre reflejan la mayor sostenibilidad de nuestro negocio. Continúan creciendo los clientes de valor, y la vida media de los mismos, y se acelera la tasa de crecimiento de los ingresos y de la generación de caja operativa.
En el año 2018, hemos ganado relevancia con nuestros clientes, consiguiendo el mejor dato de la historia en satisfacción de cliente. Seguimos aumentando el peso de los ingresos de mayor crecimiento (banda ancha y servicios más allá de la conectividad) y continuamos invirtiendo en redes a la vanguardia de la tecnología. Todo esto a la vez que seguimos mejorando la posición financiera de la Compañía, con un sólido flujo de caja libre, creciente sin incluir el espectro, que nos ha permitido reducir la deuda por tercer año consecutivo. Y todo ello, a pesar del impacto negativo de la regulación.
Este comportamiento, unido al buen momento operativo de los primeros meses del año, nos permite anunciar con confianza los objetivos de seguir creciendo en ingresos y OIBDA, al mismo tiempo que mantenemos las inversiones estables como ratio sobre ingresos en 2019. Adicionalmente, anunciamos un dividendo para 2019 estable, sostenible y atractivo de 0,40 euros por acción en efectivo, soportado por una sólida y consistente generación de caja.”

 

Telefónica anuncia sus objetivos1 para 2019:

  • Ingresos: Crecimiento en torno al 2%
  • OIBDA: Crecimiento en torno al 2%
  • CapEx/Ventas excluyendo espectro: En torno al 15%

 

Telefónica confirma la remuneración al accionista para 2018 y anuncia la política de remuneración para 2019:

  • El segundo tramo del dividendo de 2018 (0,20€ por acción en efectivo) se pagará en junio de 2019
  • Dividendo de 2019 de 0,40€ por acción en efectivo, pagadero en diciembre de 2019 (0,20€ por acción) y en junio de 2020 (0,20€ por acción)2

 

(1) Objetivos 2019:

Los objetivos de 2019:

  • Asumen tipos de cambio constantes de 2018 (promedio de 2018) excepto en Venezuela (resultados de 2018 y de 2019 a tipo de cambio sintético a cierre de cada período), excluye el ajuste por hiperinflación en Argentina y considera perímetro de consolidación constante.
  • Excluyen:
    • Saneamientos, plusvalías/pérdidas por la venta de compañías, impactos no recurrentes materiales y gastos de reestructuración.
    • El impacto de la adopción de la nueva norma contable NIIF 16.
    • El CapEx excluye adicionalmente inversiones en espectro.

Las cifras base ajustadas de 2018: Ingresos (48.817M€) y OIBDA (15.879M€).

  • Consideran:
    • Tipo de cambio promedio de 2018 excepto en Venezuela (tipo de cambio sintético de cierre).
  • Excluyen:
    • Saneamientos, plusvalías/pérdidas por la venta de compañía, impactos no recurrentes materiales y gastos de reestructuración.
    • El ajuste por hiperinflación en Argentina.
    • Los resultados de las operaciones de Telefónica en Guatemala, Catsa y Antares.

(2) En su momento, se propondrá la adopción de los acuerdos societarios oportunos, anunciándose las fechas concretas de pago.

 

Tendencias

El entorno en el que Telefónica desarrolla su actividad se ha transformado significativamente en el último ejercicio, movido por dos tendencias fundamentales: una creciente inestabilidad y una búsqueda y exigencia de la sostenibilidad a largo plazo.

La inestabilidad es consustancial a momentos que constituyen y prefiguran un cambio de era, como el que estamos inmersos. Esto se refleja especialmente en dos dimensiones. A nivel político, en 2018, se han experimentado y acelerado vaivenes desde todas las partes del planeta, muchos de los cuales, como el Brexit, siguen sin tener desenlaces o consecuencias claras. En el plano económico, se ha experimentado una gran volatilidad, encabezada por las principales empresas tecnológicas que han empezado a sufrir el cuestionamiento de modelos de negocio hasta ahora considerados sólidos.

Todo ello está teniendo importantes consecuencias a nivel social. En 2018, se incrementó la desconfianza entre ciudadanos y empresas, afectando de forma notable la percepción y expectativas que las personas tienen acerca de los retos y avances tecnológicos. Aparece una preocupación creciente por el nivel y modo de uso de la tecnología, en aras de una mayor cautela y una creciente exigencia de responsabilidad, tanto en su gestión como en el impacto generado.

Así ha ocurrido, por ejemplo, con cuestiones clave como la privacidad personal, el uso de los datos como herramienta de gestión y decisión a nivel masivo o efectos e incertidumbres asociadas a la digitalización, como el bienestar digital o las posibles consecuencias sobre el empleo y las relaciones sociales.

El World Economic Forum ha etiquetado este contexto con el término “Globalización 4.0” e incluye en este concepto una serie de equilibrios pendientes de ser resueltos adecuadamente:

Tendencias
  • Crecimiento económico vs preservación del planeta.
  • Ciudadanía global vs patriotismo.
  • Trabajo de personas vs máquinas.
  • Tecnología para vs contra las personas.
  • Crecimiento económico vs reducción de desigualdades / erradicación de la pobreza.
  • Competencia vs colaboración internacional.

La solución a estas cuestiones es una prioridad que exige una orientación real hacia la sostenibilidad de todos los agentes sociales, desde gobiernos y autoridades regulatorias, hasta los principales inversores mundiales, en la convicción de que la sostenibilidad es una condición necesaria para conseguir la prosperidad, eficiencia y rentabilidad en el medio plazo.

Abordar esos retos conlleva, asimismo, un amplio abanico de oportunidades de crecimiento para la sociedad, en todos sus ámbitos. La combinación de la sostenibilidad con la última tecnología es crucial y es ahí donde Telefónica juega ya un papel especial que es cada vez más relevante. Así, nuestra Compañía, por su posición como habilitador de todos los servicios digitales, por su historia, por su implicación social y económica en todos los países en los que opera, se halla en una posición clave para contribuir de forma sustancial al desarrollo sostenible. Una contribución que, de la que hacemos parte ya hace casi 100 años, y que se articula, fundamentalmente, en torno a tres líneas de actuación:

Tendencias
  • Proporcionar a las personas el poder de la conectividad.
  • Optimizar nuestras capacidades para un futuro digital sostenible.
  • Asegurar la máxima responsabilidad en todas nuestras actuaciones.