Liderar la comunicación deportiva exige equilibrar velocidad, calidad y criterio
La coordinación en comunicación deportiva consiste en encontrar el equilibrio entre velocidad y criterio. Hay que tomar decisiones en tiempo real porque lo que prima en la actualidad es el momento en caliente (un gol que se ha metido hace 30 minutos es prehistoria), pero sin renunciar al rigor ni a la coherencia del mensaje.
Para ello son fundamentales la capacidad de priorizar, la confianza en el equipo y una planificación sólida. Cuando los procesos están bien definidos y cada persona conoce su papel, es mucho más fácil reaccionar con rapidez sin comprometer la calidad.
Los mejores resultados llegan cuando equipos muy diferentes comparten un mismo objetivo
La clave es que todos compartan un mismo objetivo, aunque cada uno aporte una visión diferente.
En televisión, la comunicación no puede trabajar de forma aislada: debe estar conectada con la redacción, producción, marketing, social y el talento de la plataforma. Eso se ha conseguido con mucho trabajo durante años.
Hoy día, Comunicación está presente en todos los Comités estratégicos de la plataforma y de deportes. Escuchar, entender las necesidades de cada área y mantener una comunicación constante genera confianza y evita que cada departamento trabaje por separado.
Los mejores resultados llegan cuando todos sienten que forman parte del mismo proyecto.
La planificación es importante, pero la capacidad de adaptación marca la diferencia
Uno de los mayores retos ha sido gestionar la comunicación de un portfolio deportivo cada vez más amplio, con grandes competiciones conviviendo en el tiempo y múltiples interlocutores internos y externos.
No solo tenemos que estar en contacto constante con los compañeros de viaje como las grandes competiciones (LALIGA, UEFA, RFEF, FIBA…). También tenemos que mantener una estrecha colaboración con otras plataformas que nos proveen la señal de grandes eventos deportivos, como DAZN o Eurosport.
Esa experiencia me ha enseñado que liderar no consiste en querer estar en todo, sino en coordinar, priorizar y facilitar que cada persona pueda aportar el máximo valor desde su responsabilidad.
La planificación es importante, pero también la capacidad de adaptarse cuando la actualidad cambia los planes en cuestión de minutos.
La conversación con la audiencia ya no termina cuando finaliza una emisión
Hoy la comunicación ya no termina cuando se publica una noticia o se emite un programa. La conversación continúa en redes sociales, medios digitales y comunidades de aficionados.
Una noticia puede hacerse mucho más grande por el ruido social que puede generar.
La gestión de la comunicación debe ser mucho más flexible y cercana a los datos, entendiendo qué preocupa a la audiencia y cómo evolucionan las conversaciones.
Nuestros compañeros responsables de redes sociales tienen que trabajar de la mano con el equipo de Comunicación, porque el lenguaje de la plataforma debe adaptarse a cada formato, pero debe mantener el mismo fondo.
Al mismo tiempo, es importante no dejarse llevar por la inmediatez constante y mantener una visión estratégica a medio y largo plazo.
La comunicación es clave para mantener la cohesión del equipo en situaciones de máxima presión
En esos momentos el equipo necesita claridad y tranquilidad.
El responsable de gestionar la comunicación debe transmitir confianza, priorizar las decisiones y proteger al equipo del ruido para que cada persona pueda centrarse en su trabajo.
Somos el catalizador de muchas sensibilidades dentro y fuera de la empresa y hay que saber filtrar bien las prioridades y las decisiones.
He comprobado que, cuando existe una buena preparación previa y una comunicación fluida, incluso las situaciones más exigentes se afrontan con mayor serenidad.
La calma también se contagia.
Los líderes de la comunicación deportiva del futuro necesitarán visión de negocio y capacidad para generar confianza
Además de dominar las herramientas digitales y comprender cómo evoluciona el consumo audiovisual, creo que será cada vez más importante desarrollar una visión global del negocio.
Un buen líder debe entender la comunicación, pero también el producto, la audiencia, los datos y la estrategia de la compañía.
A eso añadiría dos cualidades que seguirán marcando la diferencia: la capacidad para trabajar de forma transversal con perfiles muy distintos y la habilidad para generar confianza dentro y fuera del equipo.
Son competencias que no han perdido valor con la transformación digital; al contrario, hoy son más necesarias que nunca.
El futuro de la comunicación deportiva se construye uniendo estrategia, tecnología y personas
La evolución del consumo audiovisual, la fragmentación de las audiencias y la aceleración de los ciclos informativos están transformando profundamente la comunicación deportiva. En este contexto, el liderazgo ya no consiste únicamente en comunicar rápido, sino en coordinar equipos, interpretar datos, generar confianza y construir narrativas relevantes para la audiencia.
Esta visión está alineada con la ambición de Telefónica de«convertirse en la mejor vía de acceso de los ciudadanos a las tecnologías digitales», acercando contenidos, experiencias y servicios que respondan a las nuevas formas de consumo. Asimismo, contribuye al objetivo de ofrecer«más y mejores servicios para el cliente» y de«retener y atraer a los mejores profesionales adaptados a las necesidades del sector», impulsando equipos capaces de innovar, colaborar y generar valor en un entorno cada vez más competitivo







