Regulación sectorial

La regulación de las comunicaciones electrónicas debe evolucionar al ritmo de la transformación tecnológica y de las nuevas dinámicas competitivas del ecosistema digital. Los marcos regulatorios, diseñados en gran medida en etapas anteriores de desarrollo y con objeto la liberalización de los mercados, deben adaptarse a un entorno caracterizado por la convergencia tecnológica, la aparición de nuevos actores y servicios y unas crecientes necesidades de inversión, innovación, seguridad y resiliencia de las redes y del ecosistema digital en general.

Desde Telefónica solicitamos marcos regulatorios modernos, simples y predecibles, que favorezcan la inversión y la innovación y permitan al sector afrontar sus retos estructurales y económicos con el objetivo de que el cliente tenga la mejor conectividad y acceso a los servicios digitales. La regulación debe tener en cuenta las condiciones competitivas de cada mercado, evitar cargas innecesarias o desproporcionadas y generar los incentivos adecuados para el despliegue y modernización de las infraestructuras digitales. Esta evolución es especialmente relevante en los diferentes mercados en los que opera Telefónica, con realidades regulatorias y competitivas distintas, pero con el desafío común de garantizar redes avanzadas, sostenibles y resilientes.

La resiliencia debe entenderse en un sentido amplio, más allá de la ciberseguridad: como la capacidad de las redes para garantizar la continuidad de los servicios de conectividad, anticiparse y responder ante situaciones de crisis o disrupciones y recuperarse de ellas. Un marco regulatorio adecuado debe reconocer que reforzar esta capacidad requiereinversión sostenida, planificación y capacidad operativa.

El caso de la Unión Europea: la Ley de Redes Digitales

En la Unión Europea, la necesidad de modernizar el marco regulatorio adquiere una especial relevancia. El actual marco de las comunicaciones electrónicas, aunque resultó apropiado en las primeras etapas de la liberalización de los mercados, ha quedado desfasado ante la profunda transformación experimentada por el ecosistema digital y las nuevas dinámicas competitivas. Su complejidad y la fragmentación regulatoria continúan dificultando que el sector alcance la escala y capacidad de inversión necesarias para competir en un entorno marcado por una acelerada carrera tecnológica.

En este contexto nació la propuesta de Ley de Redes Digitales, concebida como la gran apuesta europea para fortalecer el sector e impulsar su competitividad en un entorno marcado por una acelerada carrera tecnológica. Sin embargo, pese esperada los avances que incorpora, la propuesta de la Comisión Europea debe ser más ambiciosa para configurar un entorno regulatorio a largo plazo que ofrezca incentivos adecuados para la inversión y la innovación ypermita reforzar la resiliencia de las infraestructuras digitales europeas.

Con las modificaciones adecuadas, la Ley de Redes Digitales puede convertirse en una herramienta regulatoria clave para que el sector de las telecomunicaciones despliegue todo su potencial, reforzando al mismo tiempo su competitividad, su capacidad de inversión y la resiliencia de unas redes que constituyen una infraestructura esencial para el conjunto de la economía y la sociedad.

Nuestra propuesta

  1. Espectro

    Garantizar la aplicación inmediata del nuevo marco a las licencias que expiren antes de 2035.
    Reducir y aclarar las excepciones a la renovación automática.
    Reforzar las directrices de la UE sobre la fijación de precios del espectro (tasas y precios de reserva) para favorecer la inversión.
    Limitar el uso compartido obligatorio del espectro a casos excepcionales de infrautilización clara y duradera, preservando al mismo tiempo los derechos prioritarios.

  2. Regulación de acceso y apagado de cobre

    Mantener la flexibilidad de los procesos de migración impulsados por el mercado, al tiempo que se elimina la fecha obligatoria de apagado de la red de cobre.
    Evaluar la idoneidad de la Gigabit Infrastructure Act antes de imponer obligaciones adicionales de poder de mercado significativo.
    Alejarse de la orientación por defecto hacia los costes, incluido en los mercados de terminación de llamadas y el acceso a la infraestructura física.
    Evitar la imposición de un producto de acceso armonizado a nivel de la UE sin pruebas claras de su beneficio para el mercado.

  3. Regulación de Internet abierta y Privacidad electrónica

    Modernizar las Regulación de Internet abierta para permitir servicios 5G standalone innovadores y ofertas de calidad diferenciadas.
    Simplificar las restricciones innecesarias en la gestión del tráfico.
    Derogar por completo la Directiva sobre privacidad electrónica.
    Integrar la confidencialidad de las comunicaciones en la legislación horizontal de la UE, como el RGPD, garantizando una protección tecnológicamente neutra, intersectorial y preparada para el futuro.

  4. Mecanismo de conciliación

    Sustituir la conciliación voluntaria por negociaciones obligatorias.
    Introducir mecanismos vinculantes de resolución de conflictos.
    Simplificar los mecanismos de gobernanza para reducir la complejidad procedimental.

  5. Seguridad y resiliencia

    Eliminar las disposiciones específicas del sector en materia de seguridad.
    Evitar vincular las autorizaciones o los derechos de espectro a otras normativas que se están negociando en paralelo.
    Aclarar las funciones y responsabilidades de las autoridades de la UE y nacionales para evitar solapamientos e incertidumbres.
    Exigir una consulta técnica previa para cualquier acto delegado o de ejecución.

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