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Una mirada joven en los debates del Internet Governance Forum

El Internet Governance Forum reúne una gran variedad de actores del ecosistema de internet; este año, gracias al Youth@IGF Programme, incluyó a 69 de jóvenes del mundo entero que llegaron a poner esa voz juvenil dentro de los debates más polémicos de internet.

Luego de dos meses de estudio y asesoramiento, nosotros que éramos simples usuarios de internet, algunos con mayor conocimiento en redes o en derecho que otros, aprendimos sobre gobernanza de internet y creamos nuestro proyecto llamado Embajadores de Internet[1]. Así, con mucha energía, llegamos al evento más importante para el desarrollo de internet. Por primera vez, nos sumergiríamos en los debates y tendríamos la oportunidad de expresar lo que veníamos comentando durante los meses de preparación.

En mi experiencia, llegué con muchas ansias de participar en los debates sobre la neutralidad de la red y los OTTS. Pues en Perú, de donde vengo, las discusiones sobre la regulación de internet se quedaron muy atrás respecto a la innovación tecnológica y empresarial que desde ya vienen conquistando la preferencia de los consumidores.

Uno de los workshops más esperados fue el relativo a la neutralidad de la red. Es claro que todos queremos una red abierta y libre. Sin embargo, con el tiempo, las necesidades de los usuarios llevan a replantear el principio al aterrizarlo a la realidad. Sucede, por ejemplo, que una regulación diseñada para cuestionar y aprobar cada paquete de datos con zero rating, puede llegar a entorpecer nuestro disfrute de aplicaciones y servicios en línea que en ese momento son populares.

Pues, por lo menos, en Latinoamérica, cuando la tarea es encomendada a una entidad del Estado, que no siempre conoce sobre temas de gobernanza de internet, el proceso termina convirtiéndose en una barrera burocrática perjudicando a los consumidores. Basta con imaginar a empresas prestadoras de servicios de internet queriendo competir por ofrecernos disfrutar de aplicaciones a cero costo y que tengan que frenar todo ello porque primero deben pasar por el visto bueno de la autoridad.

Este escenario de una buena intención que aterrizada a la realidad se convierte en un perjuicio para nosotros y para la innovación tecnológica y empresarial, también fue percibido durante el workshop sobre la regulación de los OTTs. Estos, como dijo aquel día Vint Cerf, son todas las aplicaciones que prestan servicios sobre la red de redes. Los cuales, en muchos casos, no se habrían ingeniado sino fueran necesarios en la vida diaria, y con ello me refiero a los tan cuestionados servicios de transporte (taxis) y reserva de hospedaje.

De nuevo, aquellos que proponen regular los OTTs tienen en mente proteger el mercado y a los consumidores, pero ¿será ese el camino idóneo? En algunas realidades, como la de Perú, que un aplicativo móvil te permita conectar con un conductor, ha sido la salvación a la informalidad en el servicio de transporte que es producto de una regulación burocrática. Entonces, ¿queremos volver a dejar al Estado regular estos nuevos servicios?

Estas preguntas y conclusiones fueron posibles gracias a que pudimos llevar nuestras ideas y contrastarlas con otros en el Foro de Gobernanza de Internet. Creo que hay muchas más opiniones por explorar, y quizás oyéndolas, todas esas buenas intenciones mencionadas sí puedan ser aterrizadas a la realidad.

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