¿Qué es la robótica?

Desde una perspectiva multidisciplinar, la robótica se dedica a crear, diseñar o programar unos aparatos que deben ser eficaces y precisos para que desarrollen sus tareas.

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Tiempo de lectura: 3 min
  • La robótica se encarga de diseñar máquinas capaces de automatizar tareas. 
  • La IA y la robótica tiene rasgos comunes, pero no son lo mismo. ¿En qué se parecen y cuáles son sus diferencias?
  • ¿Qué propugnan las leyes de la robótica de Isaac Asimov?

¿En qué consiste la robótica?

Por robótica se entiende la disciplina encargada del diseño de máquinas que dispongan de la capacidad de automatizar tareas, dedicándose los expertos en esta materia a crear, programar y manejar estos elementos autómatas para poder desarrollar tareas y habilidades.

Además, es multidisciplinar al integrar la ingeniería mecánica, la electrónica, la informática o la IA para crear máquinas capaces de realizar tareas de forma automática o semiautomática, como hemos comentado anteriormente.

Su función puede ser sustituir las tareas humanas, aunque también puede limitarse a asistir al ser humano en determinadas faenas.

Diferencias entre Inteligencia Artificial y robótica

Habría que puntualizar que, aunque cuentan con rasgos comunes, la robótica y la IA presentan diferencias. La principal radica en el enfoque, puesto que la robótica se centra en la manipulación del área física, mientras que la IA se orienta a la parte interna o digital.  

También es diferente el área de aplicación, puesto que la robótica crea máquinas que tienen movilidad propia y pueden interactuar con el entorno, mientras que la IA se centra en el procesamiento de datos y diseño de algoritmos.

Características de la robótica

Una de las principales características de la robótica es la interdisciplinariedad, como hemos citado anteriormente: la combinación de múltiples ramas tanto de la ciencia como de la ingeniería que permiten la creación de sistemas complejos.

El diseño y la construcción de los robots también está dentro de las atribuciones de la robótica, a lo que hay que añadir la programación de software para poder especificar qué tareas debe ejecutar y cómo hacerlo, algo que puede ir desde acciones de lo más sencillas hasta complejos procesos.

La eficiencia y la precisión son otros de los rasgos característicos con los que debe contar la robótica, puesto que los robots tienen que operar de forma continuada y con un elevado nivel de precisión, lo cual desemboca en un incremento de la productividad y la minimización de los errores.

El hecho de que muchas veces los entornos en los que deben operar los robots son exigentes hace que la robótica deba contar tanto con la durabilidad como con la fiabilidad como características.

La evolución de la robótica en los últimos años ha venido acompañada también de una nueva particularidad, que es la adaptabilidad ante entornos cambiantes para poder operar.

La seguridad también debe ser otro rasgo de la robótica, tanto para proteger a las personas que operan en las proximidades de los robots como para los propios aparatos y/o instalaciones.

Las leyes de la Robótica de Isaac Asimov

Aunque desde una perspectiva más literaria y no tanto de aplicaciones prácticas en el día a día de la robótica, no se puede hablar de este asunto sin enumerar las leyes de la robótica de Isaac Asimov, en el terreno de la ciencia-ficción.

Este polifacético autor estadounidense de origen soviético enunció en uno de sus relatos (Círculo vicioso, 1942) sus tres famosas leyes, la base moral y ética sobre las que se deben desarrollar los sistemas autónomos:

  • Un robot no hará daño a un ser humano, ni por inacción permitirá que un ser humano sufra daño.
  • Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entren en conflicto con la primera ley.
  • Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.

Un Isaac Asimov que es uno de los personajes más influyentes de la robótica y que en 1985 añadió (en la obra Robots e imperio) la Ley Cero, una suerte de cuarta ley de la robótica:

  • Un robot no puede causar daño a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño.

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