Historia y antecedentes de la Industria 4.0

El concepto de Industria 4.0 nació en el año 2011, pero ¿cómo se llega a esta Cuarta revolución industrial?

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Tiempo de lectura: 4 min
  • La Industria 4.0 se corresponde con la Cuarta revolución industrial, una época marcada por las innovaciones digitales.
  • Las tres revoluciones digitales previas implicaron grandes cambios socioeconómicos y laborales, teniendo como máximos exponentes a la máquina de vapor en la primera, la producción de automóviles en la segunda o Internet en la tercera.

Antes de analizar los orígenes y la historia de la Industria 4.0, recordemos brevemente a qué se refiere este concepto.

Se trata de una revolución tecnológica que está modificando sustancialmente la manera en la que las empresas del sector industrial operan, producen y entregan bienes y servicios con la base en la integración de tecnologías avanzadas como la IA, la robótica, el Internet de las Cosas (IoT) o la automatización.

Los beneficios que aporta la Industria 4.0 son la mejora de la eficiencia, la flexibilidad, la productividad o la personalización.

Este término de Industria 4.0 nació en 2011, pero ¿cómo se llegó hasta él?

Primera revolución industrial

La Revolución industrial -posteriormente, y al llegar otras, Primera revolución industrial- se refiere al proceso de transformación que se vivió en el Reino Unido entre la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del XIX.

Una transformación económica, social y tecnológica que supuso el cambio de una economía netamente rural y artesanal a una mecanizada e industrializada.

Aunque nació en Reino Unido, como hemos mencionado anteriormente, se extendió por Europa Occidental y Estados Unidos y generó un incremento sin precedentes de la fabricación de bienes, motivado por la reducción de costos que trajo aparejada la producción en masa.

La máquina de vapor de James Watt es considerada como un icono de esta revolución industrial, con impacto tanto en la mecanización de entornos industriales como fábricas o minas y las mejoras en el transporte marítimo o ferroviario, con el consiguiente incremento de la producción en serie y las mayores posibilidades para el comercio mundial.

Segunda revolución industrial

El impulso de nuevas fuentes de energía como el petróleo o la electricidad (en detrimento del carbón), unido al uso de materiales novedosos como el acero o el aluminio o mejoras en los métodos de producción como la cadena de montaje son algunos de los rasgos principales de la Segunda revolución industrial.

Un periodo que se extendió entre finales del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y que cuenta con el automóvil como elemento más icónico, un ejemplo de innovación disruptiva que se popularizó con la fabricación en cadena de un aparato que dejó de estar reservado a una inmensa minoría de la población.  

Este periodo histórico trajo un gran avance en la industria mundial, con especial incidencia en Alemania y Estados Unidos. Asimismo, vino acompañado de una mayor expansión en los mercados con las innovaciones en los transportes y una mayor conexión en el mundo con inventos como el teléfono, inventado por Antonio Meucci aunque patentado por Alexander Graham Bell, o la radio.

Tercera revolución industrial

En las décadas de 1970 y 1980 llegó la Tercera revolución industrial, también conocida como Revolución Digital o Científico-Técnica.

Un periodo que estuvo caracterizado por el reemplazo de tecnologías mecánicas o analógicas por la electrónica, teniendo en el desarrollo de la informática y el nacimiento de Internet en sus máximos exponentes, sin olvidar otras innovaciones como el surgimiento de la telefonía móvil.

Marcada por la digitalización y la automatización, esta tercera revolución industrial supuso un acceso masivo al conocimiento y a la conectividad para llegar al asentamiento del mundo globalizado marcado por el incremento de la productividad.

Una época que supone una transición entre la era industrial y la Industria 4.0 y que tuvo especial incidencia en Estados Unidos, Japón o la naciente Unión Europea.

Cuarta revolución industrial

En el año 2011, en la Feria industrial de la ciudad alemana de Hannover, se acuñó el término de Industria 4.0 para hablar de la era marcada por las innovaciones digitales y la revolución tecnológica, una época en la que las nuevas formas de comunicación y los datos han adquirido una enorme relevancia.

Un concepto, el de Industria 4.0, que también se utiliza como sinónimo de la Cuarta revolución industrial, heredera de las tres anteriores, cuyos principales rasgos característicos hemos desglosado a lo largo del artículo.

La Inteligencia Artificial, la ciberseguridad, el IoT, el big data o la Realidad Virtual y la Realidad Aumentada son algunos de los conceptos tecnológicos más íntimamente relacionados con esta etapa.

Un concepto que, si bien nació en 2011 como acabamos de mencionar, se popularizó unos años más tarde, concretamente en 2016, tras ser utilizado en la reunión de Davos del Foro Económico Mundial de ese año.

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