- La Carta de derechos digitales aspira a convertirse en una guía que pueda además orientar a futuros desarrollos legales en la materia.
Derechos digitales. ¿Qué son?
Por derechos digitales se entiende la adaptación y/o extensión de los derechos fundamentales al entorno tanto de las tecnologías digitales como de Internet con el objetivo de garantizar que la libertad de expresión y pensamiento, la privacidad y la protección de datos o la no discriminación apliquen también en el mundo virtual.
De este modo, se aspira a proteger a las personas ante posibles abusos asegurando una participación digital que sea justa y equitativa evitando discriminaciones.
A estas cuestiones que hemos mencionado habría que añadir otra serie de derechos digitales, como el acceso universal a Internet, el derecho al olvido -entendido este como poder pedir que se elimine información personal- o el secreto de las comunicaciones, garantizando la confidencialidad de comunicaciones digitales.
Así pues, podríamos resumir los derechos digitales como el conjunto de derechos fundamentales que protegen a las personas en el entorno digital, garantizando que las mismas protecciones y libertades del mundo físico se apliquen en el espacio virtual.
Carta de los derechos Digitales
Sin llegar a ser estrictamente un ejemplo de regulación digital existe la Carta de los derechos Digitales, un documento presentado en el año 2021 por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital español que establece un marco de referencia en esta cuestión.
Esta carta nace con vocación de servir como guía a las empresas o a los poderes públicos, pero no es una ley vinculante, aunque también pretende ser de ayuda al orientar a futuros desarrollos legales en esta materia.
En esencia, un documento que busca poner a las personas en el centro de la transformación digital y que está articulado en seis bloques principales: los derechos de libertad; los derechos de igualdad; los derechos de participación y de confirmación del espacio público; los derechos del entorno laboral y empresarial; los derechos digitales en entornos específicos y las garantías y eficacia.
No obstante, y tal y como se recuerda al comienzo del documento, “los derechos y libertades reconocidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Constitución Española, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España son aplicables en los entornos digitales”.
Derechos digitales, hacia una convivencia más humana con la tecnología
La Revista Telos dedica su número 128, del pasado mes de noviembre de 2025, precisamente a los derechos digitales.
En esta publicación de Fundación Telefónica, su presidente, Enrique Goñi, se refiere a la Carta de Derechos Digitales de la que hablábamos anteriormente y de la que explica que “nos recuerda que el progreso tecnológico no puede convertirnos en simples usuarios sometidos a lógicas de mercado o a sistemas opacos de control político, sino que somos, ante todo, ciudadanos con derechos que deben proyectarse también sobre las nuevas realidades virtuales”.
Una idea que concluye con que “se trata de estimular el desarrollo guiándolo hacia los principios que sostienen nuestra convivencia democrática”.
De igual manera, Goñi explica que esta edición de la revista centrada en los derechos digitales “nos invita a repensar la gobernanza digital desde una perspectiva humanista: el reto es construir un ecosistema digital transparente, seguro y justo, donde las reglas protejan a las personas tanto en sus derechos individuales como en sus derechos colectivos”.
Derechos digitales en Telefónica
En su página web, Telefónica explica que los derechos digitales “adquieren en el mundo de las telecomunicaciones una nueva dimensión, ya que a través del uso de las tecnologías se recogen y gestionan datos personales bien como información personal, anónima o agregada”.
Por ello, la operadora se compromete a “proteger y fomentar los derechos fundamentales de las personas, en particular la privacidad, la seguridad de los datos y la libertad de expresión de nuestros clientes”, algo a lo que hay que añadir el trabajo “cada día para generar una relación de confianza con todas aquellas personas con las que estemos vinculados”.







