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La digitalización proporcionará oportunidades de crecimiento y bienestar social

 

Telefónica ha tenido un rol activo en Futurecom, el evento tecnológico más importante en la región del año, celebrado hace unas semanas en Sao Paolo (Brasil). Carlos López Blanco, Director General de Asuntos Públicos y Regulación de Telefónica, participó en la mesa redonda que abordó la nueva economía digital y por su parte, Enrique Medina, Chief Policy Officer de Telefónica, dio su visión en otro panel sobre la privacidad y la protección de datos.

En la mesa redonda, “Políticas Publicas y Acciones empresariales para el Desarrollo del Ecosistema digital en Iberoamérica, Carlos López Blanco añadió la visión desde la perspectiva privada a la visión pública de Maximiliano Martinhao, Secretario de la Política Informática del Gobierno de Brasil, que también participó en la mesa.

El ejecutivo señaló que “los cambios que conlleva la digitalización, proporcionarán nuevas oportunidades de crecimiento económico y bienestar social, así como mejoras sustanciales a la competitividad de las empresas e industrias”.
 

Según el estudio de Raúl Katz: La digitalización ha contribuido en total un 4,30% al PIB latinoamericano entre 2005 y 2013 y puede implicar un aumento del PIB per cápita de entre el 0,3% y el 0,8% anual.
 


Retos de la digitalización


La digitalización también comporta unos retos que se ven incrementados en la región. El primero lo representa que la región es hoy mera consumidora en el mundo digital y su relevancia en la oferta de servicios y contenidos digitales está todavía restringida a campos muy limitados de la actividad económica. El segundo tiene que ver con la distribución desigual de la riqueza generada en el ámbito digital.  La escasa adaptación de los sistemas legales y de las políticas económicas predominantes para incidir en agentes que, si bien comercializan bienes o servicios digitales en los países de Latinoamérica, tienen normalmente establecidos sus centros de operaciones y sus plataformas fuera de los países de la región. Esto genera que la contribución (vía impuestos, inversiones o empleo) por parte de los diferentes agentes de la economía digital sea muy dispar, lo que exige la necesidad de una mayor coordinación entre agentes públicos y privados tanto a nivel local como internacional para captar los beneficios de la revolución digital, que se resumen en apoyar políticas habilitadoras, que digitalicen el gobierno, la administración pública, las empresas y la educación digital; políticas distributivas, que garanticen una política fiscal y tributaria beneficiosas para el crecimiento; políticas de acceso digital y de protección de los consumidores, y políticas regulatorias, adecuando el marco que garantice un entorno competitivo en igualdad de condiciones para todos los participantes.
 

  Carlos López Blanco, Director General de Asuntos Públicos y Regulación de Telefónica durante su intervención

 

“En este momento el principal cuello de botella para el desarrollo de la economía digital no son las infraestructuras de telecomunicaciones en la región, que son comparables a las de los países más avanzados, sino la falta de contenido local relevante, la alfabetización digital y un marco favorable a la inversión” comentó Carlos.
 

Las cartas para alcanzar una economía digital avanzada y de vanguardia están ahora repartiéndose, y la región debe aprovechar el desarrollo alcanzado en telecomunicaciones para conseguir una economía digital desarrollada que le proporcione crecimiento.


Privacidad y Protección de los Datos


En la segunda mesa redonda, Privacidad y Protección de los Datos” se abordó la importancia de los datos en el mundo digital actual, y la necesidad de garantizar su protección y el derecho de los consumidores. Enrique Medina expuso que la premisa actual de “estar siempre conectado" proporciona una enorme fuente de datos que aumenta cada día, y es que cada 18 meses se generan más datos que en toda la historia de la humanidad. La tecnología permite ahora que los datos no sólo se almacenen, sino que también se procesen mediante los sistemas de Big Data, constituyendo así los datos lo que muchos han llamado el “nuevo petróleo”.

Sin embargo el procesamiento de los datos tiene muchas más implicaciones: para los derechos fundamentales, sobre la confianza digital, sobre la competencia o sobre problemas éticos.


“Tanto el sector público como el sector privado deben comprometerse a construir una nueva Ética de los Datos, que constituye un reto empresarial y regulatorio” dijo Enrique.

 

  Enrique Medina, Chief Policy Officer de Telefónica

 

Las reglas sobre el uso de los datos en el siglo XXI son vitales y en la era digital, el papel de los legisladores es esencial. La confianza digital se vuelve la cuestión clave, y Telefónica cree que se debe tener en cuenta tres cuestiones fundamentales, que sirvan para establecer dichas reglas: los principios que fortalecerán los derechos fundamentales de los ciudadanos y la confianza en la era digital; la concienciación sobre los beneficios de los datos personales y los riesgos; y la seguridad jurídica y práctica necesaria y una protección de datos uniforme y equitativa que permita una aplicación neutral y eficiente en costes.

En mayo del próximo año 2018, entrará en vigor la nueva ley europea sobre protección de datos (GDPR), que supone la regulación de la privacidad sobre los datos personales, la armonización en los 28 países de la UE y la aplicación de los nuevos derechos y obligaciones, no solo para los consumidores europeos, sino también para las empresas.


Telefónica ha sido una de las empresas que ha aportado más propuestas sobre el GDPR, y nos mostramos orgullosos que se pueda considerar un marco legal avanzado en la protección de la privacidad y el derecho de los consumidores a nivel mundial.

 

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