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Bernardo Quinn: “Internet para Todos nos recuerda para qué estamos aquí”

 

Executive Excellence entrevista a Bernardo Quinn, CEO de Telefónica Hispam Sur, con más de 27 años de experiencia en la compañía, para ahondar en cómo reducir la brecha digital, a través del proyecto Internet para Todos.


Bernardo Quinn, CEO Telefónica Hispam Sur

Según la ONU, aproximadamente el 50% de la población mundial estará conectada a Internet a finales de 2019. La otra mitad desconectada, unos 3.800 millones de personas, no tendrá posibilidad de aprovechar los beneficios socioeconómicos que brinda la digitalización. Para contribuir a revertir esta situación y democratizar el acceso a Internet, Telefónica inició en Perú hace un par de años uno de los mayores proyectos de colaboración abierta: Internet para Todos (IpT). 

FEDERICO FERNÁNDEZ DE SANTOS: ¿Qué filosofía subyace de este proyecto tan ambicioso impulsado por Telefónica? 

BERNARDO QUINN: Internet para Todos (IpT) es el tipo de iniciativa que da sentido y genera valor para un montón de partes. En nuestro caso, como empresa de telecomunicaciones, nos recuerda para qué estamos aquí. Cada compañía tiene su propia visión, pero cuando a Telefónica nos preguntan cuál es la nuestra, tenemos claro que lo que deseamos es conectar a las personas, pues son ellas las que dan sentido a la tecnología, y no al revés. Queremos hacer un mundo mejor conectando la vida de la gente, y eso se materializa con este tipo de proyectos.

 

"IpT nace de identificar que de la misma manera que estamos atendiendo a centros poblados y ciudades de los principales países, existen lugares rurales donde no hemos podido llegar. IpT surge con la visión y pasión de querer conectar a esa gente que hoy no tiene acceso y evitar que la brecha digital siga agrandándose, porque si sólo le damos conexión a Internet a un determinado colectivo, estamos haciendo que otros se queden cada vez más aislados en el mundo"

 

Muchas veces identificar una oportunidad de negocio se desprioriza frente a, por ejemplo, seguir desplegando redes de fibra óptica o incrementando la capacidad de 4G en las capitales. Este suele ser el típico proyecto que no prima a la hora de tener un capex o unas inversiones acotadas y limitadas. Por eso tuvimos que buscar formas totalmente disruptivas para poder llegar a las poblaciones rurales, lo que incluye desde nuevas alternativas tecnológicas y, más interesante, el reconocer que no tiene sentido hacerlo solos, sino buscando acuerdos con terceros. 

F.F.S.: De hecho, IpT es una iniciativa original de Telefónica, a la que se han ido sumando en Perú diferentes partners, como Facebook, BID Invest y CAF. ¿Cuál es el intrahistoria de esta colaboración abierta? ¿Y por qué decidieron comenzar en este país hace un par de años? 

Niños utilizando smartphonesB.Q.: Estimamos que hoy en Latinoamérica debe haber del orden de 100 millones de personas –incluyendo Brasil– sin acceso a Internet, aunque es una información difícil de cruzar y verificar.  En el caso del Perú, hay seis millones de personas sin acceso a Internet. De esos, posiblemente menos de la mitad sólo tengan cobertura 2G en la actualidad, es decir, únicamente cobertura de voz; y hay otros tres millones sin acceso. 

El equipo de Innovación de Telefónica ya mantenía conversaciones con Facebook, cuya misión comparte el objetivo de llegar con Internet al mayor número de lugares posible, ya que les interesa que sus plataformas tecnológicas puedan ser utilizadas por más personas. Con ello identificamos este reto de la ecuación coste-beneficio, para hacer que sea un negocio también atractivo en estas zonas. 

Decidimos luego invitar a otros dos socios, en este caso financieros, que también participan en el equity, como son BID Invest (miembro del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo) y la CAF (Confederación Andina de Fomento). Se trata de dos bancos de inversión que tienen en su misión y visión el encontrar este tipo de proyectos en Latinoamérica. Junto con Facebook, BID Invest y CAF, creamos una empresa, una entidad jurídica independiente y separada donde nosotros, como Telefónica del Perú, aportamos nuestros activos de 2G presentes en zonas rurales del país, y gracias a la aportación de estos tres socios vamos a dar cobertura a 30.000 centros poblados peruanos de aquí al 2021, una fecha emblemática pues coincide con el bicentenario de la independencia del Perú. 

Es decir, Telefónica del Perú abre a IpT Perú su negocio rural, y Facebook, BID Invest y CAF invierten en la nueva compañía con el objetivo de mejorar los servicios de voz existentes y desplegar nueva infraestructura para ofrecer cobertura móvil de Internet bajo un modelo mayorista.

Mayorista, porque ofrecemos la posibilidad de que cualquier empresa de telecomunicaciones no tenga que volver a desplegar sus infraestructuras en esos sitios –lo cual no sería rentable–, sino que pueda subirse directamente como un operador móvil virtual y apalancarse en una única estructura física. 

F.F.S.: ¿Por qué han apostado en Telefónica por seguir este modelo de aprovechamiento máximo de sinergias y qué beneficios reporta? 

B.Q.: Para nosotros esto supone un aprendizaje tremendo, porque lo que estamos descubriendo en este proyecto a gran escala desarrollado en Perú lo queremos trasladar a otras partes del negocio en la región. 

Por ejemplo, hemos sido capaces de encontrar nuevas formas de desplegar infraestructura de fibra óptica para el backbone interurbano a la mitad del coste habitual. Detrás de eso, existe una lección sobre el fenómeno de softwarización de la red o virtualización de la red. Históricamente, también en nuestro sector teníamos vendors tradicionales que ofrecen soluciones “más propietarias”, que incluyen elementos tanto de hardware como de software. Lo que hemos hecho en varios sitios es separar ambos elementos –el llamado proceso de virtualización–, pues eso comporta varias ventajas. 

Primera, una reducción de costes importante, ya que ahora podemos buscar nuevos pequeños proveedores de elementos independientes; en lugar de comprar una solución integrada cerrada. Y segunda y más relevante, al haberlos separado, el software también deja de ser propietario y nos permite llevarlo a la nube. Esto es algo fundamental, porque uno de nuestros grandes retos era cómo reducir el coste de mantenimiento y operación de las redes. Obviamente no podíamos estar mandando siempre un técnico a hacer gestiones in situ a esos lugares lejanos, sino que la solución estaba en, de manera remota, poder interactuar con los diferentes elementos de red, tanto de la de transporte como de la propia radio base, que es la que termina conectando a los clientes finales. Esa apertura de red para incorporar nuevos proveedores es lo que estamos haciendo ahora, desagregando el hardware del software, y llevando este último a la nube; lo cual también favorece una gestión más remota y económica de este tipo de redes. Pero permíteme contarte otro caso interesante, vinculado con la tecnología, que demuestra los beneficios de este modelo compartido. 

Para Telefónica, una de las claves para el despliegue de estas infraestructuras está siendo el uso de información de diferentes medios. La nuestra interna nos revelaba que varias de estas poblaciones ya tenían servicio 2G, y gracias a eso sabíamos la cantidad de individuos que las usaban, el tráfico, a dónde llamaban… Mediante Facebook, hemos podido complementar esa información parcial y aislada, pues ellos tenían identificada a la gente de estas poblaciones que se conectaba a su plataforma desde otras ciudades. Es decir, personas que viviendo en estos lugares sin acceso a conectividad, cuando se trasladaban a ciudades con 4G, llevaban sus smartphones –lo cual fue una sorpresa agradable descubrir que ya tenían uno– y se podían comunicar. Esa información nos enriqueció muchísimo. 

Otra fuente fueron las fotos satelitales de los centros poblados, que nos permitieron optimizar la localización de las antenas. Históricamente, no teníamos esa información y nos trasladábamos a la plaza del pueblo, o lo más cerca de ella, y colocábamos la antena allí; pero muchas veces, la distribución de las casas alrededor no era uniforme, o incluso a 500 metros en línea recta había otro caserío… Ahora la Inteligencia Artificial permite identificar cuáles son las casas y sus tamaños relativos y formular el algoritmo para determinar realmente dónde está el tráfico, de modo que la antena se coloca donde geográficamente existe más cobertura real. 

Todo este aprendizaje es espectacular, y por supuesto nos lo estamos llevando a otros sitios. 

F.F.S.: Detrás de Internet para Todos hay una visión de futuro y valor compartido, pero que implica un negocio sostenible y rentable. ¿Cómo se llega a ese objetivo? 

Antenas de Telefónica en el PerúB.Q.: IpT se tiene que autofinanciar. Tenemos que ser rentables justamente generando economías de escala, encontrando esas otras formas más económicas de hacer los despliegues de infraestructura que he mencionado anteriormente y, sobre todo, abriéndolo a terceros. Esto es muy importante, porque podrán desplegar y comercializar sus servicios, lo cual generará tráfico sobre este operador de telecomunicaciones que es el dueño de la infraestructura. 

Por eso no se trata sólo de un acuerdo con otros socios privados, sino que también tiene que haber un acuerdo con la Administración Pública, que ha de garantizar unas ciertas reglas del juego y una regulación que permita el establecimiento de este tipo de operadores; y esto es algo que Perú tiene. Allí existe la figura del Operador de Infraestructura Móvil Rural (OIMR), que justamente lo regula, porque sin la compartición de infraestructuras nunca darían los números para un despliegue rentable en estos lugares. 

Si además, a través de esto, es posible digitalizar la tramitología, se produce un círculo virtuoso que favorecerá que estas poblaciones también se vayan digitalizando y que la burocracia propia de la relación con la Administración Pública vaya siendo cada vez más eficiente. 

F.F.S.: Usted conoce el sector de las telecomunicaciones desde diferentes ángulos y tiene una visión global única. Me gustaría saber su opinión sobre el futuro del mismo, a la luz de las previsiones que se plantean.

B.Q.: Es un tema complejo y apasionante, que me gustaría abordar desde dos perspectivas.

Debemos recordar la historia de las telecomunicaciones. El primer reto fue el de la telefonía fija para conectar los lugares; tuvimos que conectar 1.500 millones de sitios físicos. El siguiente fue conectar a las personas, y hoy hay más de 7.000 millones de smartphones que lo permiten. Claramente, la siguiente oportunidad –y donde nosotros jugamos un rol fundamental– es el Internet of Things (IoT) y la conectividad a Internet de, según se estima, 50.000 millones de cosas; aunque todo lo que pensemos hoy se nos queda corto, porque el límite va a ser el que nosotros queramos. 

De lo que no hay duda es de que el 5G va a ser una pieza fundamental para que eso empiece a ocurrir. Creo que la combinación entre fibra óptica más una velocidad de transmisión por la propia fibra y tecnologías que serán 5, 6… o 10G, lo que corresponda, es la gran oportunidad. Hacer que todo esté conectado es la razón de ser de empresas como la nuestra. 

Con respecto al tema de la ética, estoy muy orgulloso de que hayamos tomado esa decisión consciente. En Telefónica creemos que la información que tú generas como cliente es solamente tuya, y te garantizamos que no la vamos a dar a terceros. El desafío ético que se nos está presentando es un reto social; es algo que además no está escrito ni reglamentado, pero nosotros estamos comprometidos con desarrollar nuestra labor con transparencia, ética y honestidad. 

 

 

Esto es solo un fragmento de la entrevista publicada originalmente en Executive Excellence. Puedes acceder al texto completo en el siguiente enlace: http://www.eexcellence.es/index.php/entrevistas/alta-direccion/internet-para-todos-telefonica-brecha-digital-peru

 

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