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América Latina: Industria 4.0, una oportunidad de crecimiento

 

Las empresas latinoamericanas cuentan con la oportunidad de aprovechar las posibilidades que internet y la digitalización brindan para evolucionar y crecer. Para que realmente se produzca este cambio en el modelo productivo de creación de valor basado en internet es necesaria la colaboración de todos los agentes implicados. El desafío es considerable.

Telefónica cuenta con diversas iniciativas y proyectos de colaboración conjunta para el impulso a la digitalización en Latinoamérica. Entre ellas la colaboración con CAF para promover proyectos de transformación digital que pongan las nuevas tecnologías al servicio del desarrollo económico y social sostenible e inclusivo. Y más específicamente en el ámbito de la industria, está la iniciativa “Industria 4.0 para América Latina” emprendida por ASIET, CAF, CEPAL, CIPyC y Telefónica. En esta última, se aporta un diagnóstico del estado de digitalización de la industria y se promueve la realización de proyectos pilotos en varias cadenas productivas de 3 países, que sirvan de modelo y referente para esta transformación.

Raúl Prebisch, economista Argentino y Secretario General de la CEPAL durante los 50 y 60 dedicó su labor investigadora a analizar las causas de la falta de industrialización de América Latina y los problemas económicos derivados de este desequilibrio. Ahora, como en los 50 y 60, la industria en América Latina trata de reinventarse, de encontrar soluciones que permitan a estas economías superar los problemas de productividad y competitividad que suponen un freno al desarrollo económico y social de la región. La digitalización es la palanca que puede dar lugar a que las economías latinas escapen de la famosa trampa del ingreso medio.

El PIB latinoamericano creció entre 2003 y 2016 un 48%, fundamentado dicho crecimiento en la subida en los precios de la materias primas. Además, como señala Katz[1], la contribución de la productividad al crecimiento económico durante “la década prodigiosa” fue negativa. Mientras en China o Corea del Sur la productividad multifactorial ha contribuido en ese periodo de tiempo en más de 3 puntos al crecimiento de las economías asiáticas. Los estudios indican que un aumento del índice de digitalización de 1% resulta en un incremento del 0,32% en el PIB y del 0,26% en la productividad laboral. En las economías modernas la digitalización es un elemento diferencial para el desarrollo económico y social.    

Digitalización, industria, políticas públicas y colaboración público-privada son las variables fundamentales para lograr el muy necesario crecimiento de la productividad de las economías latinoamericanas. ¿Cuál es a día de hoy el estado de la industria 4.0 en América Latina? De acuerdo al análisis del profesor Raul Katz para Colombia, Chile y Perú para medir el proceso de digitalización de la industria hay que tener en cuenta: La adopción de tecnologías ya maduras (conectividad y banda ancha), la adopción de tecnologías de vanguardia (IoT, Inteligencia Artificial), los modelos de gestión éstas y las brechas existentes (educativas, normativas) que impiden el desarrollo acelerado de una industria digitalizada. 

Si bien la adopción de banda ancha e internet en sectores industriales está bastante extendida en prácticamente todos los sectores analizados en Chile, Colombia y Perú, no ocurre lo mismo cuando se analizan las cadenas de aprovisionamiento, donde sectores como el de agricultura y pesca en Perú aparecen como muy poco digitalizados. Existe por tanto el reto de extender tecnologías ya maduras a sectores donde su implantación es todavía muy precaria.

El reto es todavía mayor en lo que se refiere al grado de adopción de tecnologías de vanguardia, como el IoT, entre otras, y la capacitación por parte de los ciudadanos para poner en marcha o incluir en procesos productivos dichas tecnologías. Los mercados de estas tecnologías están en expansión si bien es cierto que todavía falta un paso para poder medir de forma adecuada su impacto en las industrias latinoamericanas, ya que su adopción se encuentra en una fase muy temprana en todas las industrias. La evolución e incorporación de estas tecnologías en la industria a lo largo de los próximos años también va a marcar la evolución de la productividad y competitividad de las economías latinoamericanas.

Un punto clave es el desarrollo y adopción tanto de tecnologías de vanguardia como madura la  formación y educación de los latinoamericanos. Aquí encontramos algunas buenas noticias. Por ejemplo, de las 85 universidades chilenas, 53 ofrecen títulos universitarios en computación, ingeniería eléctrica, o sistemas de información. En Colombia y Perú los índices son similares. No obstante persisten algunos problemas de adaptación en la formación de postgrado. Es razonable concluir que la brecha de capital humano esta posicionada menos en la oferta de capacitación y más en otras variables relacionadas con la demanda de formación. Quizás también en otros estadios del sistema educativo y en grados y postgrados enfocados a las nuevas tecnologías como la IA o la robótica.

El fin último de las iniciativas conjuntas es sensibilizar a los gobiernos, sectores empresariales y la opinión pública en general sobre la importancia de avanzar hacia el uso intensivo de las tecnologías de la información en los procesos productivos (internet industrial) como un factor estratégico para el desarrollo económico de la región y facilitar así la transformación productiva y la generación de nuevas oportunidades para todos los agentes.

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 Juan José Haro Seijas / @jjharoseijas

Director de Políticas Públicas y Negocio Mayorista de Latam