Telefónica ha cerrado hoy con éxito un bono verde por importe de 1.000 millones de euros. De esta forma, e incluyendo el bono híbrido lanzado en la primera quincena de enero, la compañía ha colocado un total de 2.750 millones de euros en las semanas transcurridas de 2026, además de 170 millones de francos suizos emitidos hace unos días en el mercado suizo. Estas operaciones persiguen la gestión proactiva de la deuda con el apoyo de una base inversora diversificada y sólida.
La emisión se ha cerrado con un cupón de 3,707% y el libro de órdenes ha llegado a alcanzar 3.400 millones, con alrededor de 200 órdenes. La base inversora, ampliamente diversificada, ha destacado por la participación mayoritaria de inversores internacionales, que han representado el 85% de la colocación final.
El cierre y desembolso final de la operación tendrá lugar el próximo 2 de febrero.
En línea con lo establecido para los fondos obtenidos por el híbrido de hace unas semanas, el bono verde de hoy también se destinará principalmente a proyectos de transformación y modernización de las redes de telecomunicaciones, tanto fijas como móviles, con el objetivo de mejorar su eficiencia energética. Igualmente podrán asignarse a proyectos relacionados con la implementación del Plan de Energía Renovable de Telefónica, o al desarrollo de productos y servicios digitales orientados al ahorro energético y de recursos naturales, tal y como recoge el Marco de Financiación Sostenible de Telefónica.



