Introducción
Empezaremos recordando la definición de transformación digital de la Wikipedia:
“La transformación digital es el cambio asociado con la aplicación de tecnologías digitales en todos los aspectos de la sociedad humana. El futuro digital representa una transformación profunda en la forma en que vivimos, trabajamos y aprendemos. Impulsado por tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica y la computación cuántica, esta nueva forma de vivir promete mayor eficiencia, inclusión y creatividad, pero también plantea desafíos sociales que debemos enfrentar con responsabilidad”.
En el centro de la transformación digital: las personas
En los últimos 25 años hemos vivido una revolución digital sin precedentes, que ha transformado radicalmente la vida de las personas.
En 1998, el mundo apenas comenzaba a intuir el potencial de Internet, los teléfonos móviles eran muy básicos en sus funcionalidades y la inteligencia artificial era más teórica que practica.
El primer iPhone fue presentado por Steve Jobs el 9 de enero de 2007, y salió a la venta unos meses después, el 29 de junio de 2007.
Hoy la digitalización ha cambiado la forma en que nos comunicamos, nos informamos, trabajamos o disfrutamos del ocio, redefiniendo todos los ámbitos personales y empresariales.
El mundo está viviendo una profunda revolución digital; la digitalización lo está cambiando todo
Pese a los indudables avances que representa la digitalización, con frecuencia nos olvidamos de lo más importante: las personas.
La transformación digital no va sólo de tecnología, va sobre todo de personas.
La transformación digital no depende de la tecnología, depende fundamentalmente de las personas
Las personas son las que realmente transforman la sociedad, la tecnología es sólo un medio para conseguirlo.
El impacto real no ocurre solo por la introducción de una nueva plataforma o una automatización, sucede cuando una persona cambia su manera de ver, pensar y actuar; ahí es donde sucede la auténtica transformación.
Beneficios de la transformación digital para las personas
La transformación digital tiene numerosos beneficios para los ciudadanos, algunos de los cuales son:
- Permitir una mayor conexión social a través de Internet, al acortar distancias, facilitando la comunicación instantánea, la creación de comunidades virtuales, etc.
- Mejorar el acceso a servicios públicos y privados, desde cualquier lugar y en cualquier momento.
- Facilitar el acceso a oportunidades de aprendizaje y desarrollo profesional.
- Redefinir todo tipo de servicios (movilidad, turismo, etc.), creando mejores experiencias de usuario.
Retos de la transformación digital para las personas
La digitalización es un proceso imparable que nos afecta a todos, tanto en la esfera personal como en la profesional.
La incesante búsqueda de progreso a través de la tecnología ha generado una complejidad, que nos desconecta de lo fundamental: las personas.
«Lo que tenemos que aprender a hacer, lo aprendemos haciendo.» Cita atribuida a Aristóteles filósofo, polímata y científico griego, 384 a.C. – 322 a.C.
Por todo ello resulta imprescindible afrontar los siguientes retos:
- Brecha digital. La desigualdad en el acceso a las TIC (carencia de ordenadores o smartphones o de acceso a Internet de alta calidad) supone un obstáculo fundamental para avanzar en una digitalización inclusiva, que no deje a nadie atrás.
- Falta de competencias digitales. Hay que capacitar, que muchas veces no es lo mismo que formar. La capacitación te enseña qué hacer, la formación te enseña cómo pensar.
- Resistencia al cambio. Se ha de generar un cambio cultural, que motive a las personas a usar de forma habitual cualquier servicio digital (educación, sanidad, Hacienda, etc.). En suma, recuperar la ilusión por aprender, aquella que teníamos en nuestro primer día de clase en la escuela primaria.
- Infraestructura tecnológica. Sin infraestructuras tecnológicas suficientes resulta imposible que los ciudadanos pueden acceder de forma habitual a cualquier servicio digital.
A colación de lo anterior, resulta muy oportuno recordar una reflexión extraída del libro Lo pequeño es hermoso del economista E. F. Schumacher:
Todo esto confirma nuestra sospecha de que la tecnología moderna, en la manera en que se ha desarrollado, se está desarrollando y promete desarrollarse en el futuro, está mostrando un rostro cada vez más inhumano y haríamos bien en analizar nuestra situación y reconsiderar nuestras metas.
Desde hace ya varias décadas el mundo moderno ha sido modelado por la tecnología. Embarcados en una huida hacia adelante, en la que la tecnología se erige como la llave al anhelado progreso, hemos alcanzado un nivel tecnológico de tanta complejidad y sofisticación que nos ha alejado de lo esencial.
Principales cambios en el ámbito social
Vivimos momentos de alta incertidumbre, el cambio es una constante en todos los ámbitos.
La digitalización ha revolucionado lo social, democratizando información y conocimiento, haciendo realidad cosas que hace tan sólo unos años ni podíamos imaginar:
- Favorecer la conexión social. Comunicarnos fácilmente con cualquier persona en cualquier lugar del mundo (WhatsApp, etc.), generar comunidades virtuales (Facebook, Instagram, etc.).
- Facilitar el intercambio en segundos de grandes cantidades de todo tipo información (texto, imágenes, videos, etc.).
- Agilizar y “eficientar” la prestación de cualquier servicio público o privado, al hacer prescindible la presencialidad (banca electrónica, e-commerce, sanidad digital, educación a distancia, etc.).
- Cambiar la cultura, los medios de comunicación y el ocio. Desde el cine hasta la música, pasando por los medios de comunicación, han sufrido una transformación profunda, al abrir nuevas posibilidades (diarios digitales, radios digitales, TV on demand, etc.), cambiando las formas en que consumimos cualquier servicio cultural o de información.
Ante todo, la transformación digital debe ser una herramienta útil para mejorar, simplificar y hacer más eficientes las actividades humanas.
La incorporación de tecnologías digitales a las tareas diarias tiene un impacto significativo en la vida de las personas, debiendo mejorar la calidad de vida de las personas, no complicarla, cosa habitual en muchos casos.
Si pensamos en un país como si fuera un tren, tendríamos que pensar que la sociedad debe avanzar sin dejar a nadie en el andén.
La transformación digital del trabajo
El uso masivo de Internet y de las TIC están cambiando el trabajo que realizan las personas, desde dónde lo hacen y cómo lo hacen.
La transformación digital está cambiando profundamente el mercado laboral, ya que modifica la forma en que se realiza el trabajo, surgiendo nuevas profesiones y nuevos retos en la captación y retención de talento.
La digitalización ha permitido cambios como los siguientes:
- Desubicar el lugar de trabajo. El teletrabajo rompe con la idea tradicional de un lugar de trabajo físico fijo, lo que favorece la flexibilidad laboral, generando nuevos desafíos (aislamiento social, desconexión digital, etc.).
- Nacimiento de nuevas formas de trabajo. En los últimos años, el trabajo para plataformas digitales ha crecido de forma exponencial en todo el mundo. Desde el e-commerce (Amazon es un ejemplo de ello) hasta las entregas a domicilio (Glovo, Uber Eats, Just Eat, etc.), representan oportunidades y retos, requiriendo de regulación que evite la desigualdad y la precariedad laborales.
Además de lo mencionado, han surgido Nuevos retos en cuanto a las competencias y las habilidades necesarias en este Nuevo mundo laboral.
El “Informe sobre el Futuro del Empleo” del World Economic Forum, indica que más de la mitad de las competencias de los trabajadores van a cambiar de aquí a cinco años.
La rápida evolución de la tecnología repercute en las necesidades laborales, por lo que se requiere de una constante evolución de conocimientos y habilidades, a fin de mantenerse actualizados en un entorno en constate cambio.
Ello incentiva la cultura del aprendizaje y el desarrollo dentro de las empresas, lo que favorece el aumento de la competitividad y la productividad.
La formación continua permite aumentar la empleabilidad y progresar en un mercado laboral en cambio permanente.







