Cómo ha evolucionado el cloud para que se haya asentado como algo mucha importancia para las organizaciones
Como todo en esta vida, llegar a este statu quo no ha sido inmediato. Hasta que se ha conseguido cogido el ritmo de crucero, se ha pasado por varias fases (nacimiento de Internet con protocolos abiertos, adopción masiva de ERP/CRM con virtualización de servidores, globalización y auge del offshoring/nearshoring de IT,…) pero en las últimas décadas el sistema global ha incorporado una capa económica basada en el dato, donde la pandemia ha sido el punto de inflexión para que dicha transición se acelere.
Como esta necesidad y la capa económica ha llegado a los principales mercados y rincones del globo, ha provocado la necesidad de disponer de una infraestructura que sostenga lo que hay y lo que está por llegar con el auge de la Inteligencia Artificial, la computación cuántica, etc.
El papel que juegan las nuevas tecnologías en el cloud
Las nuevas tecnologías disponen de una escalabilidad que les permita “no poner límites” a la disposición de recursos. Se trata de no disponer únicamente de un martillo, si no de disponer de “infinitas” cajas de herramientas.
Esto, le otorga más facilidad de implantación y crecimiento frente a lo que ocurriría al elaborarlo en local. Y con esto nos referimos tanto al alcance que uno puede conseguir a través de mercados online o plataformas globales, como a la sencillez de llevarlo a cabo e implantarlo en otro rincón.
Todos tenemos, a tan solo un par de clicks y una suscripción, acceso a todo tipo de plataformas de contenidos audiovisuales, podemos jugar online con personas que están en otro continente o vender nuestro producto en otro país con otro horario distinto. La escalabilidad tiende al infinito y las fronteras se difuminan en el Cloud.
El papel de la IA
Tener una lámpara sin conectar a la red solo ocupa espacio en nuestro hogar. Ahora bien, si la conectamos ilumina nuestro espacio. Lo mismo ocurre con la IA. Sin datos es una caja vacía. Necesita “alimentarse” de ellos y cuánto más acceso a datos tenga más podrá entrenarse y perfeccionarse.
El Cloud Computing ofrece un océano de datos, con una infraestructura que permite sacarles el máximo rendimiento a los modelos de IA. Supone disponer de un auténtico Fórmula Uno para entrenar los modelos y de todo un equipo de ingenieros de cualquier escudería en lugar de contar con un único mecánico.
Las claves para una correcta migración a la nube
Como decía al principio, la clave es tener un partner agnóstico a cualquier tecnología que te acompañe durante el viaje para que evites turbulencias y tengas un aterrizaje sencillo. En este artículo, justo hablaba del concepto de Landing Zone, unas zonas que ayudan a nuestros clientes a tener un buen aterrizaje.
Entender la problemática en el entorno local (On-Premise) y la criticidad de los datos (los sanitarios, de seguridad nacional,…) servirá para realizar la mejor ruta y ver qué tecnología (la de Telefónica con TTCP, la de Amazon con AWS u el resto de hiperescalares) es la que mejor se adapta al negocio y con el menor impacto para él.
A su vez, disponer de expertos y profesionales que ya tienen un know-how de cómo hacer estas transiciones, ayudarán a prevenir anomalías o problemas durante la transición. Además, pensemos que en el entorno Cloud uno debe considerar:
- Qué ‘sabor’ me interesa más.: nube soberana, nube híbrida o pura nube pública.
- Dónde quiero llevar mi planta On-Premise. Una nube, está alojada en un centro de datos, por ende, si tengo un Centro de Datos al lado de mi negocio, tendré menos latencias que en uno que esté en la otra punta del mundo. Aquí, además, se suma a la ecuación un componente geopolítico, para saber dónde están residiendo los datos y qué garantías de cumplimiento normativo siguen en función de dónde estén alojados.
- Qué herramientas necesitaré. A lo mejor las de Azure (Microsoft), conociendo mi entorno en local, se adapta mejor que aquel ofrecido por Google.







