- Severo Ocho recibió el Premio Nobel de Medicina en el año 1959, convirtiéndose en el segundo -y de momento último- científico español en recibirlo en toda la historia.
En el marco del Día Mundial de la Salud, que conmemora desde 1950 el nacimiento dos años antes de la Organización Mundial de la Salud, vamos a recordar algunas figuras relevantes de esta disciplina.
Si en una publicación previa profundizábamos en la vida y carrera profesional de Santiago Ramón y Cajal, en esta ocasión lo vamos a hacer con el otro científico español que ha conseguido el Premio Nobel de Medicina: Severo Ochoa (1905-1993).
Origen e infancia de Severo Ochoa
Severo Ochoa de Albornoz nació en la localidad asturiana de Luarca el 24 de septiembre de 1905 siendo el pequeño de siete hermanos. En 1912 la familia se trasladó a Málaga tras el fallecimiento de su padre y por recomendación médica para su madre.
Tras estudiar en la ciudad andaluza, en 1922 se mudó a Madrid para estudiar en la Facultad de Medicina de la Universidad de Madrid (germen de la actual Complutense).
Formación y educación de Severo Ochoa
Lo cierto es que Ochoa no tenía intención de ejercer la Medicina, pero en aquella época era el mejor camino para formarse como biólogo, tal y como recoge la web de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular.
El científico asturiano era un entusiasta del trabajo de Santiago Ramón y Cajal. Su deseo era con estudiar neurohistología bajo su dirección, lo cual nunca llegó a suceder puesto que Cajal se jubiló poco antes de que pudiera cursar su asignatura.
Eso no implicó que Ramón y Cajal no fuera una gran influencia en la carrera científica de Ochoa.
Como recoge la Complutense en su web, Ocho se licenció en Medicina en 1928 y se doctoró en 1933.
Esta formación la completó en el extranjero gracias a becas de la Junta para Ampliación de Estudios, lo cual le llevó a Alemania –en el Kaiser Wilhelm Institut für Medizinische Forschung bajo la dirección del también Nobel Otto Meyerhof, especializándose en bioquímica del músculo- y a Escocia e Inglaterra, estudiando el metabolismo cerebral en la Universidad de Glasgow y en Londres respectivamente.
Carrera profesional de Severo Ochoa
La carrera profesional de Severo Ochoa estuvo marcada inicialmente por su mentor Juan Negrín -quien llegaría a ser presidente del Gobierno durante la Segunda República-, en la Escuela de Fisiología de Madrid en la que el político y médico canario era catedrático.
Ahí Ochoa se formó investigando el metabolismo muscular antes de la Guerra Civil, siendo el propio Negrín quien facilitó la salida al exilio en 1936.
Establecido en Estados Unidos -donde incluso llegaría a conseguir la nacionalidad-, trabajó en la Universidad de Washington y, posteriormente, en la de Nueva York (NYU), donde fue jefe del departamento de bioquímica hasta su jubilación en el año 1975.
Entre sus avances científicos, destaca que en 1955 aisló la polinucleótido fosforilasa, enzima clave para la síntesis de ARN, sentando bases fundamentales para descifrar el código genético.
Los avances en el ADN y el ARN son precisamente lo que le llevaron a conseguir el Premio Nobel de Medicina, como veremos a continuación.
En 1985 regresó a España al Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, ciudad en la que falleció en 1993.
1959: Premio Nobel de Medicina
En el año 1959 llegó el segundo -y, hasta el momento, último- Premio Nobel de Medicina para científicos españoles.
Severo Ocho recibió junto al estadounidense Arthur Kornberg el galardón en esta disciplina “por su descubrimiento de los mecanismos de la síntesis biológica del ácido ribonucleico y el ácido desoxirribonucleico”.
Precisamente al único español que le ha precedido en la recepción de esta ilustre distinción se refería Severo Ochoa en su discurso de agradecimiento en Estocolmo el 10 de diciembre de ese año, una persona por la que sentía admiración profesional como hemos comentado anteriormente, siendo una de las razones por las que estudió medicina.
“Siendo originario de España, país al que debo gran parte de mi educación y formación cultural, recibí una profunda influencia de mi gran predecesor Santiago Ramón y Cajal. Entré en la Facultad de Medicina demasiado tarde para recibir sus enseñanzas directamente, pero, a través de sus escritos y su ejemplo, contribuyó en gran medida a despertar mi entusiasmo por la biología y a cristalizar mi vocación”.
Un discurso en el que también reconocía no encontrar “palabras adecuadas” para expresar el aprecio por “el gran honor”. Lo resumía como “el mayor honor que puede recibir un científico”, a la par que se consideraba “muy feliz de compartirlo con mi antiguo compañero, mi amigo desde hace muchos años, Arthur Kornberg”.
Preguntas frecuentes
El 24 de septiembre de 1905 en la localidad asturiana de Luarca.
El 1 de noviembre de 1993 en Madrid, a los 88 años de edad.
Este bioquímico y biólogo molecular español, aunque también nacionalizado estadounidense, es reconocido por sus descubrimientos sobre los mecanismos de la síntesis biológica del ácido ribonucleico (ARN) y del ácido desoxirribonucleico (ADN).
Dos, y en ambos casos de Medicina o Fisiología. El primero fue Santiago Ramón y Cajal en el año 1906. El segundo fue Severo Ochoa, en 1959.
El español Severo Ochoa, junto con el estadounidense Arthur Kornberg “por su descubrimiento de los mecanismos de la síntesis biológica del ácido ribonucleico y el ácido desoxirribonucleico”.
Ochoa sentía admiración por el trabajo de Ramón y Cajal, aunque no llegó a ser su alumno puesto que Cajal se jubiló antes de que Ochoa se pudiera matricular en su asignatura. Asimismo, son los dos únicos científicos españoles en haber recibido un Premio Nobel.







