¿Quién fue Ramón y Cajal?

Santiago Ramón y Cajal es conocido como el padre de la neurociencia y el primer científico español en recibir un Premio Nobel. Tras Echegaray, el segundo en cualquier categoría.

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  • En 1906, Cajal recibió junto a Camilo Golgi el Nobel de Medicina por hacer posible la observación y documentación detallada de la anatomía del sistema nervioso.

En el marco del Día Mundial de la Salud, que desde 1950 se celebra cada 7 de abril, vamos a recordar de una de las grandes figuras del sector en España, Santiago Ramón y Cajal (1852-1934).

Origen e infancia de Ramón y Cajal

Santiago Ramón y Cajal nació el 1 de mayo de 1852 en la localidad navarra de Petilla de Aragón. Eso sí, descendiente de aragoneses, puesto que ambos procedían del municipio oscense de Larrés, donde de hecho se trasladarían cuando Cajal tenía dos años.

Entre numerosos municipios de la provincia Huesca y la de Zaragoza, como recoge en su libro Memorias de mi vida, pasó una infancia itinerante por el trabajo de cirujano de su padre, y tras estudiar en Jaca y Huesca acabó llegando a la capital aragonesa para comenzar sus estudios en Medicina, donde se licenció en 1873 a la edad de 21 años.

Carrera profesional

En 1877 finalizó el doctorado en la Universidad Central de Madrid (una de las predecesoras de la Complutense) con la tesis llamada “Patogenia de la inflamación”, compaginando posteriormente sus tareas médicas con las cátedras en universidades de Valencia y Barcelona.

Entre 1884 y 1888 publicó en fascículos su «Manual de Histología«, antes de volver a Madrid en 1892 al obtener la cátedra de Histología e Histoquímica Normal y Anatomía Patológica de la Universidad Central de Madrid, que ocuparía hasta su jubilación en 1922.

Escuela Cajal

En el año 1900 se creó el moderno Laboratorio de Investigaciones Biológicas y también la Escuela Neurológica Española, un influyente grupo científico liderado por el Ramón y Cajal a principios del siglo XX.

Este grupo, conocido también como Escuela de Cajal, desarrolló la teoría de la neurona, estableciendo que el sistema nervioso está formado por células individuales.

La importancia es tal que estos manuscritos, dibujos histológicos, placas fotográficas y material bibliográfico fueron inscritos en 2017 por la UNESCO en el registro «Memoria del Mundo» como Patrimonio de la Humanidad. Parte del archivo está disponible en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid.

Ramón y Cajal, padre de la neurociencia moderna

Santiago Ramón y Cajal es frecuentemente nombrado como el “padre de la neurociencia moderna» debido a sus estudios sobre la anatomía microscópica, sus observaciones sobre la degeneración y regeneración y sus teorías sobre la función, el desarrollo y la plasticidad de prácticamente todo el sistema nervioso, tal y como recoge el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en su página web.

El primer cartógrafo del cerebro

Todos estos avances a la hora de cartografiar el cerebro utilizando una técnica elaborada por Camillo Golgi tal y como veremos después al hablar del Premio Nobel.

Cajal perfeccionó la técnica del científico italiano y la utilizó para cartografiar el sistema nervioso central, elaborando un catálogo de dibujos detallados y meticulosos que abarcaban numerosos espacios y zonas del cerebro. 

La hipótesis de la que partió el español es que las neuronas del cerebro estaban en contacto, pero no se tocaban. Hasta la década de los 50 no se demostró científicamente, pero esta teoría estipula que cada célula nerviosa del cerebro es distinta y que las neuronas se comunican a través de sinapsis.

1906: Premio Nobel de Medicina

En el año 1906, Santiago Ramón y Cajal se convertía en el primer español que conseguía el Premio Nobel de Medicina. Y, además, en el segundo de dicha nacionalidad en recibir cualquiera de estos galardones después de haber hecho historia José Echegaray en 1904 con el de Literatura.

Pero volviendo a Ramón y Cajal, recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina junto con el italiano Camillo Golgi “en reconocimiento a su trabajo sobre la estructura del sistema nervioso”.

La interacción entre el cerebro y el sistema nervioso comenzó a estudiarse tras el descubrimiento de Golgi en la década de 1870 de que las células nerviosas podían colorearse con nitrato de plata, algo que abrió nuevas oportunidades para su estudio.

Cajal comenzó a utilizar este método en 1887 y logró resultados innovadores, como demostrar que cada célula nerviosa es una entidad independiente y que las sinapsis nerviosas transfieren los impulsos nerviosos de una célula a otra.

Golgi comenzó a estudiar la materia gris del cerebro utilizando técnicas para teñir las células que marcaban casi todas las partes de este tejido denso simultáneamente, sin revelar información sobre sus detalles más precisos, lo que le llevó a buscar un sistema de tinción más sofisticado.

Investigando sobre ello descubrió una forma de impregnar el tejido nervioso con una solución de plata, que solo teñía de negro un pequeño número de células nerviosas, lo que permitió ver las neuronas en su totalidad, por lo que Golgi observó con notable claridad los complejos contornos y detalles de numerosas ramificaciones.

Este método de tinción con plata de Golgi no fue apreciado hasta que Ramón y Cajal mejoró su resolución y utilizó esta técnica para investigar cerebros de animales jóvenes. Con microscopio, lápiz y papel, Cajal creó miles de dibujos que representaban los detalles del tejido nervioso, que para él se asemejaba a un bosque de árboles extendidos.

En resumen, los trabajos de Golgi y Cajal hicieron posible la observación y documentación detallada de la anatomía del sistema nervioso.

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