¿Qué relación tienen los drones con la tecnología 5G?

Lo primero que tenemos que explicar es cómo se controlan la mayoría de los drones en la actualidad. El piloto suele tener un mando que se comunica directamente vía radiofrecuencia con el dron. Esto hace que lo más lejos que se pueda separar el dron del piloto sea el alcance del propio radioenlace entre el mando y el dron. Este alcance suele ser desde unos pocos cientos de metros hasta unos pocos kilómetros siempre además dependiendo de la orografía ya que si tenemos montes, obstáculos o infraestructuras altas entre piloto y dron el alcance se reducirá. Conectando dron y piloto mediante 5G el escenario cambia radicalmente ya que la comunicación no se establece mediante un radioenlace directo sino mediante la red 5G. De esta forma, el dron puede viajar “saltando” de celda en celda 5G durante kilómetros sin perder conectividad al igual que hacen nuestros móviles durante un viaje por carretera. Además, el piloto puede estar ubicado en cualquier parte, incluso a cientos o miles de kilómetros del dron ya que la comunicación por 5G es de muy baja latencia y no importa la distancia entre piloto y dron.

Ángel Alvés Seguir

Tiempo de lectura: 9 min

El concepto “nido de drones”

El nido de drones es una especie mini hangar para estas aeronaves. Esta caja se sitúa a la intemperie, guarda el dron y lo carga. Para funcionar sólo necesita alimentación y conectividad 5G. Para iniciar un vuelo, el piloto en remoto manda abrir la caja, inicia el despegue del dron y lo dirige hacia donde se necesite transmitiendo el control del mismo y las imágenes por 5G. El piloto puede iniciar un vuelo preconfigurado o manejar el dron en tiempo real. Una vez el vuelo del dron ya no es necesario, el piloto inicia la “vuelta a casa”, el dron vuela hasta el origen, la caja se abre y el dron aterriza de forma precisa. Una vez aterrizado, detiene sus motores, se establece la carga de la batería y se cierra la caja permaneciendo el dron cargando hasta el siguiente vuelo.

Las ventajas de la posibilidad de operar drones en remoto

El disponer de drones in a box conectados a 5G en lugares estratégicos nos da una gran ventaja respecto a los drones tradicionales. Para volar hasta un punto concreto y visualizar imágenes de la zona en tiempo real no es necesario que un piloto se desplace a la zona y lo pilote desde allí, sino que de la forma que hemos explicado antes, el dron puede iniciar su vuelo en cuestión de minutos. Esto es vital, por ejemplo, en situaciones de emergencia.

Por otro lado, la eficiencia en operaciones recurrentes. Imagina que queremos controlar un perímetro con rondas de vigilancia para que no entren intrusos o que queremos volar un dron varias veces al día en busca de conatos de incendio en una zona de alto riesgo. Una persona debería estar en la zona de vuelo todo el día, haciendo el primer vuelo por la mañana y esperando hasta el siguiente. Con la solución de dron in a box nuestros pilotos de drones pueden atender diferentes misiones una a continuación de otra en toda la geografía de España sin tener que desplazarse y sin tener horas de tiempos muertos entre vuelo y vuelo.

Caso de éxito

Dados los dramáticos incendios forestales que se produjeron este verano y que, desgraciadamente , tenemos todos los veranos en España, decidimos que iba a ser uno de los primeros casos de uso en los que íbamos a trabajar, especialmente en el ámbito de la prevención. En estos escenarios se puede trabajar de dos formas. La primera, en la detección temprana de incendios, vuelos rutinarios por zonas predefinidas una o varias veces al día en busca de focos de calor. Para ello, nuestros drones van equipados siempre con cámara térmica. La segunda, en la primera respuesta ante una posibilidad de incendio en un punto concreto. Ante una llamada de un ciudadano al 112 advirtiendo de un posible incendio, los bomberos llaman a Telefónica para que lancen el vuelo del dron. En cuestión de minutos, el dron se pone en marcha y vuela al punto indicado por el ciudadano transmitiendo las primeras imágenes del incendio a los bomberos mediante 5G. Con esta rápida respuesta los bomberos determinan qué efectivos tienen que enviar a la zona y deciden si el dron vuelve al nido o se queda monitorizando el incendio.

Esta solución es un complemento ideal a los actuales medios con los que cuentan los bomberos forestales. En zonas de alto riesgo de incendios se suele contar con un helicóptero. El uso de un dron de forma complementaria al helicóptero siendo un sistema más económico y sostenible hace que se puedan atender más llamadas de posibles incendios. Por otra parte, los helicópteros no pueden volar de noche, pero los drones sí por lo que podemos llevar a cabo ese monitoreo nocturno del incendio con drones. Y por último, no nos podemos olvidar de que en invierno también hay incendios y habitualmente estos helicópteros sólo se encuentran disponibles en verano durante los meses de más alto riesgo. Los drones in a box podrán complementar a los helicópteros en lo meses en los que estos no estén operativos.

Las principales aplicaciones en la actualidad de dron in a box

Los primeros casos de uso que  contemplamos con esta solución de dron in a box son la detección temprana y lucha contra incendios y la seguridad perimetral de una infraestructura crítica..

En este  2026 trabajaremos en la inspección de carreteras e infraestructuras, transporte de material urgente como desfibriladores, detección de gases y vuelos semiurbanos y urbanos.

Las principales aplicaciones en la actualidad de dron in a box

Los primeros casos de uso que hemos probado este año con esta solución de dron in a box son la detección temprana y lucha contra incendios y la seguridad perimetral de una infraestructura crítica. Tenemos cuatro clientes a los que les hemos instalado diferentes soluciones de dron in a box y son los primeros que usarán este servicio.

Para 2026 trabajaremos en inspección de carreteras e infraestructuras, transporte de material urgente como desfibriladores, detección de gases y vuelos semiurbanos y urbanos.

El futuro de los drones

Creo que existen varias líneas que van a marcar el futuro de los drones en los próximos años:

  • Los vuelos de largo alcance con pilotos deslocalizados, esto es, los pilotos se pueden encontrar a decenas o incluso centenas de kilómetros del dron que están controlando. Esto se puede conseguir gracias a 5G y su baja latencia.
  • La automatización. Cada vez mayor número de vuelos serán autónomos gracias a rutas programadas e inteligencia artificial para asistir al vuelo. Actualmente la regulación no permite los vuelos autónomos, sino que siempre tiene que haber un piloto al cargo de la misión pero pero llegará en unos años cuando los drones demuestren su fiabilidad y gestión de imprevistos de forma autónoma.
  • Digitalización y gestión del espacio aéreo para drones en tiempo real. La iniciativa U-space en Europa consiste en crear plataformas digitales que gestionen el espacio aéreo en baja cota para los drones. Los drones dentro de un volumen U-space podrán reservar una zona concreta para un vuelo, deberán estar identificados y transmitir su posición, velocidad, rumbo, etc en tiempo real. Para crear estos volúmenes de vuelo será imprescindible el 5G para la transmisión en vuelo de estos datos en tiempo real.
  • Mayor autonomía. Los drones como todos los vehículos eléctricos están limitados por la batería. Actualmente ya se está trabajando en baterías de estado sólido y semisólido que no sólo pueden cargar más energía, sino que son más seguras. Por otro lado, ya se está trabajando en drones alimentados por energía solar y existen ya comercialmente los drones eVTOL (Electric Vertical Take-Off and Landing) de ala fija, drones que despegan en vertical por medio de los rotores pero que tienen alas para la sustentación en vuelo de crucero lo que reduce sensiblemente el consumo y hace que puedan estar horas seguidas volando.
  • Sensorización embarcable. Actualmente ya se pueden adquirir drones con cámara 4K, cámara térmica, LIDAR (Light Detection and Ranging), cámara multiespectral, detectores de gases, e incluso sonómetros y detectores radiológicos y químicos. El futuro en este sentido es seguir ampliando estos sensores de acuerdo con los cientos de caso de uso diferentes, pero también reducir sus costes y hacerlos más compactos. Todo ello integrado con plataformas de inteligencia artificial que permitan obtener resultados automáticos de los datos recogidos. Imagina un dron que ha estado volando horas, podemos pedirle a la inteligencia artificial que analice todo el vídeo y nos diga dónde está lo que buscamos.
  • Transporte de mercancía. Los primeros pasos para hacer viable este tipo de vuelos no serán los transportes generalizados de paquetes tipo Amazon sino el transporte urgente de material médico (muestras de laboratorio, sangre, plasma, desfibriladores), transporte a zonas despobladas de difícil acceso, e intralogística dentro de un puerto, un polígono industrial o dentro de una misma fábrica.
  • Vuelos urbanos. Los vuelos en zonas más densamente pobladas vendrán de la mano de dos factores. El primero la fiabilidad de las aeronaves. Poco a poco los fabricantes de drones van obteniendo certificaciones de seguridad más complejas que garantizan que sus sistemas son robustos y no fallan. Según vayan obteniendo estas certificaciones, las agencias reguladoras, en el caso de España AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea), permitirá este tipo de vuelos paulatinamente. Por otra parte, en escenarios de vuelo donde se prevé alta concentración de drones como pueden ser las ciudades se tienen que definir los volúmenes U-space comentados antes que permitirán la gestión del tráfico aéreo con total seguridad.

El día a día de la ciudadanía

En primer lugar, los drones se convertirán en una herramienta complementaria en muchas de las profesiones que ya existen. Lo hemos comentado ya en el caso de bomberos, pero ayudarán también en labores de emergencias, inspecciones de infraestructuras, seguridad, prevención de accidentes, etc.

Más allá del ámbito profesional, la ciudadanía empezará a notar cambios directos en su vida cotidiana. Por ejemplo, los tiempos de respuesta ante emergencias serán más rápidos: un dron podrá llegar antes que un equipo humano para evaluar un accidente, localizar a una persona en una zona remota o transmitir imágenes en tiempo real que permitan actuar con mayor precisión. Esto se traducirá en servicios públicos más rápidos y eficientes, una mayor capacidad de respuesta ante incidentes y una reducción de riesgos para los profesionales que trabajan en entornos peligrosos.

También veremos cómo algunos servicios habituales como las inspecciones de carreteras, la vigilancia de zonas naturales o incluso el reparto urgente de ciertos productos se realizarán de manera más puntual y con menor impacto ambiental, gracias al uso de drones eléctricos y silenciosos.

En el ámbito urbano, los drones contribuirán a mejorar la gestión de la ciudad: control del tráfico en tiempo real, detección temprana de incidencias en la vía pública, gestión más rápida de averías o inspecciones de infraestructuras clave sin necesidad de cortar calles o generar molestias. Todo ello se traducirá en menos interrupciones y una movilidad más fluida.

También habrá beneficios en la vida diaria en términos de sostenibilidad y reducción de impacto ambiental. Muchas tareas que hoy requieren vehículos pesados, desplazamientos largos o trabajos manuales repetitivos podrán hacerse con drones eléctricos, reduciendo ruido, emisiones y costes.

Y, aunque muchas de estas operaciones serán prácticamente invisibles para la mayoría, su efecto se notará en ciudades más seguras, mejor gestionadas, más sostenibles y con servicios públicos más ágiles y personalizados.

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