Desarrollo de negocio abre el camino y gestión de producto lo consolida

Nuestra compañera Salomé Sarmiento nos explica en esta entrevista la relación entre el desarrollo de negocio y la gestión de producto desde su experiencia profesional en Telefónica. No os la perdáis.

entrevista101-Salome-Sarmiento
Foto de Salome-Sarmiento

Salomé Sarmiento Seguir

Tiempo de lectura: 4 min

Háblanos un poco de ti. ¿En qué consiste tu trabajo en Telefónica?

Llevo trabajando en Telefónica desde junio, después de haber pasado un año como becaria Talentum, y poder incorporarme ahora a esta compañía está siendo un sueño hecho realidad. Cada día aprendo algo nuevo y siento que crezco mucho, tanto personal como profesionalmente.

Soy graduada en Ingeniería Industrial por la Universidad Francisco de Vitoria y también tuve la oportunidad de estudiar Ingeniería Mecánica en Estados Unidos, lo que me dio una visión muy práctica e internacional de la ingeniería. Pero, sinceramente, creo que lo que más me define no es mi formación, sino mi fe cristiana, que me impulsa a vivir cada cosa con ilusión, responsabilidad y ganas de dar siempre lo mejor de mí. Intento que se note en cómo trabajo y en la forma en que afronto los retos, siempre con una sonrisa puesta.

Ahora formo parte del área de Desarrollo de Negocio y Gestión de Producto, donde trabajo en el nuevo servicio de drones de Telefónica: un modelo Drone-as-a-Service que combina conectividad 5G, inteligencia artificial y analítica avanzada. Mi papel consiste en ayudar a impulsar su desarrollo técnico y operativo, y en convertirlo en una solución real y escalable para los clientes.

¿Cómo definirías la labor de una responsable de desarrollo de negocio y gestión de productos?

Diría que es el punto de conexión entre la innovación tecnológica y la estrategia de negocio. Nuestro papel consiste en identificar nuevas oportunidades, entender las necesidades reales del cliente y transformarlas en productos o servicios viables.
En el fondo, se trata de traducir tecnología en valor, asegurando que cada desarrollo tiene sentido tanto técnico como económico, y que responde a un problema concreto del mercado.

¿Qué beneficios aporta combinar en una sola persona estas dos tareas?

Combinar desarrollo de negocio y gestión de producto aporta una visión completa y coherente. Permite avanzar más rápido porque entiendes tanto lo que el mercado necesita como lo que el equipo técnico puede construir.

Esa doble mirada ayuda a priorizar bien, a reducir tiempos de decisión y a mantener el foco en lo importante: crear algo que funcione, que se pueda vender y que realmente aporte valor al cliente y beneficio a la empresa.

¿En qué puntos resultan complementarias?

Son completamente complementarias porque una se centra en detectar oportunidades y la otra en hacerlas realidad.

Por ejemplo, cuando identificamos una necesidad, como mejorar la inspección de infraestructuras o la vigilancia forestal, desde producto trabajamos la arquitectura técnica, los partners con los que es necesario contar, y la propuesta comercial.

Desarrollo de negocio abre el camino y la gestión de producto lo consolida, asegurando que la idea llega al mercado con garantías.

¿Cuáles son las principales características de este puesto de trabajo?

Es un puesto muy transversal y dinámico, en el que hay que conectar constantemente con distintas áreas: ingeniería, marketing, operaciones, innovación…

Requiere una mentalidad analítica pero también creativa, mucha capacidad de adaptación y una visión estratégica de conjunto. Además, implica estar cerca del cliente, entender sus procesos y saber traducir necesidades en soluciones técnicas concretas.

¿Qué ventajas aporta el desarrollo de las nuevas tecnologías para este perfil profesional?

El desarrollo de nuevas tecnologías está transformando por completo la forma de crear y gestionar productos. En mi caso, trabajar con tecnologías como el 5G, la inteligencia artificial o el edge computing nos permite pasar de un concepto a un servicio real en muy poco tiempo.

Estas herramientas hacen posible ofrecer soluciones más autónomas, seguras y eficientes, como los drones que operan de forma remota o los sistemas que analizan vídeo en tiempo real.

Para quienes trabajamos en desarrollo de negocio y producto, es una gran ventaja poder apoyarnos en esa innovación para convertir la tecnología en valor tangible para el cliente y acelerar la llegada de nuevos servicios al mercado.

¿Y qué retos presenta?

Creo que el mayor reto está en encontrar el equilibrio entre la innovación y la ejecución. A veces tenemos ideas muy ambiciosas, pero convertirlas en algo real requiere tiempo, coordinación y mucha paciencia. No basta con diseñar un concepto disruptivo: hay que probarlo, validarlo con clientes, adaptarlo a la regulación y asegurarse de que se puede escalar sin perder calidad ni seguridad.

También es un desafío coordinar equipos tan distintos, porque en un mismo proyecto intervienen perfiles técnicos, comerciales, de operaciones o incluso legales, y todos tenemos que remar en la misma dirección. Y a eso se suma que el entorno cambia constantemente: la tecnología avanza, las normas evolucionan y el mercado te obliga a moverte rápido.

Pero justo ahí está la parte más bonita del trabajo. Cada día aprendes algo nuevo, te enfrentas a situaciones diferentes y ves cómo lo que empezaba siendo una idea se convierte en un servicio real que aporta valor. Es un reto constante, pero también lo que hace que este trabajo sea tan estimulante.

¿A qué personas que trabajan en Telefónica nominas para esta entrevista que consideres excelente en su trabajo?

Tomás Enrique Varela y Juan Carlos Rosales Medina.

Compártelo en tus redes sociales


Medios de comunicación

Contacta con nuestro departamento de comunicación o solicita material adicional.