- ¿Qué papel jugó Alan Turing en la Segunda Guerra Mundial?
- ¿Son lo mismo la Máquina y el Test de Turing?
El machine learning y la IA no se habrían convertido en lo que son hoy en día sin las aportaciones teóricas y prácticas de numerosas personalidades del ámbito científico.
Una de ellas es Alan Turing (1912-1954).
¿Cuáles son los orígenes de Alan Turing?
Nacido en el barrio londinense de Paddington el 23 de junio de 1912, Alan Turing contó con una infancia marcada por el trabajo de su padre como funcionario de la Administración Colonial en la India, por lo que su hermano y él pasaban temporadas alejados de sus progenitores, bien a cargo de tutores o incluso en internados.
Con el rumor de que aprendió a leer por sí mismo en apenas tres semanas, desde muy pequeño mostró un enorme interés por la ciencia hasta el punto de montar un laboratorio de química en su casa a la edad de ocho años.
Graduado con honores en matemáticas en el King’s College de la Universidad de Cambridge en 1934 -institución que alberga el Archivo Turing-, posteriormente se trasladó a Princeton (en Estados Unidos) para realizar su doctorado en lógica matemática bajo la dirección de Alonzo Church, en 1938.
¿Qué es la Máquina de Turing?
En 1936 Turing presentó un modelo teórico de computación conocido como Máquina de Turing, que pese al nombre no se trataba de un aparato físico.
En ella, el británico define los fundamentos de la computación, investigando los límites de lo que se puede calcular.
Con el objetivo de determinar la “computabilidad”, entendida esta como conocer si un problema puede resolverse con un algoritmo, la Máquina de Turing contaba con una cinta infinita de memoria, un cabezal de lectura/escritura y una unidad de control.
Aunque como bien hemos dicho físicamente la Máquina de Turing no existió, se considera la base de la informática teórica.
¿Cuál fue la aportación de Turing a la Segunda Guerra Mundial?
En las instalaciones inglesas de Bletchley Park, Alan Turing lideró el equipo que descifró la máquina Enigma utilizada por los nazis en la Segunda Guerra Mundial.
Para ello, se utilizó la máquina electromecánica “Bombe” utilizada para acelerar la ruptura de los códigos utilizados por la inteligencia alemana, lo cual permitió al bando aliado anticiparse a determinados movimientos germanos.
Existen estimaciones que consideran que pudo acelerarse dos años el final de la guerra, con la consiguiente consecuencia de salvación de miles de vidas humanas.
¿Qué fue la “Bombe”?
Para hacer frente al dispositivo de cifrado Enigma del que hablábamos anteriormente, y que contaba con 159 millones de combinaciones -por lo que se consideraba prácticamente infalible e inquebrantable-, Turing y su equipo buscaron la automatización de la búsqueda de configuraciones diarias de los rotores de Enigma.
A través del uso de técnicas lógicas buscaban contradicciones en las combinaciones, desechando las falsas y encontrando la correcta. La máquina disponía de 36 réplicas de la máquina Enigma, miles de cables y un millón de soldaduras y fue mejorada con la contribución de otro matemático inglés, Gordon Welchman.
De este modo, los aliados fueron capaces de “leer” miles de mensajes nazis mensuales pudiendo conocer con precisión la posición de submarinos alemanes.
¿Qué relación tiene Alan Turing con la IA y el machine learning?
Turing se preguntó si las máquinas podían pensar en el artículo Computing Machinery and Intelligence, publicado en el año 1950 en la revista Mind.
Un ensayo en el que el matemático británico planteaba poner a prueba la capacidad de una máquina para mostrar un comportamiento inteligente indistinguible del que pueda tener un ser humano.
Una prueba, conocida como Test de Turing, en la que mediante un juego de imitación un evaluador humano conversa con otro humano y una máquina a través del texto y si no puede distinguirlos, la máquina supera el test.
El objetivo era ver si la máquina puede pensar o imitar la inteligencia humana de manera práctica a través de la evaluación que comentábamos anteriormente, una mera conversación textual centrada en el procesamiento del lenguaje natural y la capacidad de dar respuestas similares a las humanas.
Pese a las limitaciones del test, sigue considerándose una referencia en el campo de la IA.
Muerte y reconocimiento póstumo
El final de la vida de Turing, a la temprana edad de 41 años, vino marcado por el rechazo de la época a su orientación sexual.
Y es que al “autoinculparse” como homosexual en un proceso judicial acabó siendo condenado a recibir castración química si quería evitar la cárcel, un tratamiento hormonal que derivó en afectaciones tanto físicas como psicológicas.
La depresión que le generó este tratamiento, unido a la retirada de la autorización para trabajar en los Government Communications Headquarters (GCHQ), provocó que Turing acabara suicidándose tras ingerir una manzana envenenada con cianuro (aunque hay quienes alegan que fue un experimento accidental con fatales consecuencias).
Seis décadas años después de su muerte, la reina Isabel II de Inglaterra le concedió un indulto real póstumo. Posteriormente, la Ley de Turing del año 2017 concedió también indultos a quienes habían sido condenados por prácticas homosexuales en Reino Unido, un indulto que podía aplicarse eliminando los antecedentes en caso de seguir vivo o, como en el caso de Alan Turing, a título póstumo.
Preguntas frecuentes
Nació en Londres el 23 de junio de 1912.
En la ciudad inglesa de Cheshire, el 7 de junio de 1954.
Turing es considerado uno de los padres de la informática moderna, así como uno de los padres de la IA.
Se trataba de un dispositivo de cifrado electromecánico utilizado por los nazis para sus comunicaciones en la Segunda Guerra Mundial.
La figura principal en la resolución del código Enigma fue Alan Turing, quien lideró un el equipo que desarrolló una máquina electromecánica crucial para descifrar las comunicaciones nazis. De este modo se acortó la duración de la guerra y, por ende, se salvaron millones de vidas.
Alan Turing se suicidó después de haber sido condenado a castración química por haberse autoinculpado como homosexual. Décadas después, su figura fue póstumamente rehabilitada con un indulto, reparando su memoria tanto en la parte científica como su incidencia en la Segunda Guerra Mundial.
Debido a que su figura era muy conocida, la ley que indultaba (póstumamente o todavía en vida) a personas que habían sido condenadas por su homosexualidad en Reino Unido es conocida como Ley de Turing.
Una prueba de IA propuesta en 1950 por Alan Turing para medir la capacidad de una máquina para comportarse como un ser humano.
Se trata de un modelo teórico enunciado en 1936 diseñado para simular la lógica de cualquier algoritmo informático.








