Así es el 6G con ISAC: redes que comunican y perciben a la vez

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Mónica Ramírez Panduro Seguir

Tiempo de lectura: 3 min

Durante décadas hemos mejorado las redes para que fueran más rápidas, más estables y capaces de conectar más dispositivos. Cada generación móvil ha mejorado eficiencia, aumentando capacidad y velocidad, pero siempre con el mismo objetivo: transportar información. El 6G rompe esa lógica.

Por primera vez, la red no se limita a comunicar lo que ocurre entre personas, máquinas o sistemas, sino que empieza a entender lo que pasa a su alrededor. Detecta movimientos, interpreta espacios y reacciona ante el entorno físico en tiempo real. No es ciencia ficción: es una de las grandes apuestas del 6G y se llama ISAC (Integrated Sensing and Communication).

Hasta ahora, las redes móviles han sido como una autopista: transportan información de un punto a otro. Con ISAC, esa misma infraestructura también se usa para detectar y medir lo que ocurre en el entorno. Las señales de radio que ya se emiten para comunicar pueden servir también para:

  • Detectar objetos cerca.
  • Medir distancias y velocidades.
  •  Identificar movimientos.
  •  Reconocer patrones en el espacio.

Algo parecido a cómo funcionan los radares, pero integrado directamente en la red móvil. En lugar de tener sistemas separados (uno para comunicar y otro para detectar), el 6G propone un solo sistema que hace ambas cosas a la vez.

Con ISAC, la red añade algo nuevo: conciencia del entorno físico. La red pasa a tener la capacidad de percibir el espacio, los objetos y los movimientos. Esto abre la puerta a servicios completamente nuevos, porque la red ya no solo conecta dispositivos, sino que entiende lo que está pasando a su alrededor.

Para que esto funcione de manera eficiente, uno de los puntos clave de ISAC es la integración. Hoy solemos desplegar sistemas distintos: radares, cámaras, sensores… y, por otro lado, redes para transmitir datos. Con ISAC se podrá simplificar la estructura de los sistemas.

Casos de uso

ISAC tiene aplicaciones muy prácticas en muchos sectores.

Transporte y movilidad

  • Detección de peatones y obstáculos incluso sin cámaras.
  • Mejor coordinación entre vehículos y semáforos
  • Apoyo a la conducción autónoma en situaciones de baja visibilidad.

Salud y cuidados

  •  Monitorización de personas mayores sin necesidad de llevar sensores.
  •   Detección de caídas.
  •   Seguimiento de respiración o movimiento en hospitales.

Industria y logística

  •  Control de robots y maquinaria con posicionamiento ultra preciso.
  •  Detección de personas en zonas peligrosas.
  •  Optimización del movimiento de mercancías en almacenes.

Ciudades inteligentes

  •     Medición de afluencias en eventos.
  •     Detección de incidentes en espacios públicos.
  •     Gestión más eficiente de energía y recursos.

Los primeros casos de uso que se están llevando a estandarización, y que previsiblemente se implantarán antes, están relacionados con drones y con aplicaciones de seguridad: detección de objetos (como drones o aves) en espacios aéreos restringidos, por ejemplo, en aeropuertos, así como detección de embarcaciones en entornos portuarios.

¿Y la privacidad?

Cuando hablamos de redes que “sienten”, es normal que surja la pregunta: ¿esto significa que la red nos está vigilando?

Aquí hay un matiz importante: ISAC no funciona como una cámara que graba imágenes. En muchos casos se basa en patrones de señal, no en datos visuales personales. Aun así, el diseño del 6G está incorporando desde el inicio principios de privacidad según el diseño, procesamiento local (para no enviar datos sensibles innecesarios) y nuevas técnicas para anonimizar los datos.

Como con cualquier tecnología emergente, la regulación y el uso responsable serán tan importantes como la innovación técnica.

¿Por qué hace falta esperar al 6G?

Aunque algo de esto ya empieza a explorarse con 5G, el verdadero potencial de ISAC necesita capacidades que llegarán con el 6G:

  • Frecuencias más altas, que permiten medir con más precisión.
  • Latencias extremadamente bajas (aún más que en 5G), para reaccionar casi en tiempo real.
  • Procesamiento distribuido con inteligencia artificial, directamente en la red.

Esto permitirá que la red no solo recoja información, sino que la interprete y actúe de forma inteligente.

ISAC representa un cambio profundo en cómo concebimos las redes móviles. Ya no serán solo carreteras invisibles por las que circulas nuestros datos, sino sistemas que interactúan con el entorno físico.

El 6G no solo conectará personas y dispositivos, con ISAC se conectará también la red con el mundo real.

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