POLÍTICAS DIGITALES

Políticas Digitales

La globalización de Internet ha producido un crecimiento del ecosistema digital hasta ahora desconocido: servicios basados en nuevos modelos de negocio en la red compiten con negocios tradicionales. Compañías de diversos sectores convergen en un mercado único global, expandiendo su portfolio de servicios y su alcance geográfico.

El marco regulatorio y legislativo en materia de competencia no ha sabido adaptarse a la rápida evolución de Internet ni al cambiante entorno competitivo de la economía digital. Así, se han aplicado distintos derechos y normativas para servicios equivalentes en detrimento de los consumidores. Este mismo principio se ha  aplicado a usuarios en una misma localización geográfica que se han visto sujetos a una normativa diferenciada, en función de la tecnología utilizada o de la sede social del proveedor de servicio.

De este modo, se vuelve necesaria una revisión y modernización del marco regulatorio en el que la supervisión debe basarse más en la creación de políticas orientadas a la consecución de resultados y de defensa de la competencia caso a caso, así como en las decisiones informadas de los consumidores, a partir de ofertas comerciales transparentes. Las Políticas Digitales de Telefónica, enunciadas bajo este enfoque, proponen soluciones a los problemas resultantes de la extensa y rápida revolución digital en las que nos encontramos inmersos.

Características específicas de los mercados digitales

Estas características específicas deben tenerse en cuenta en cualquier análisis a efectos de competencia o de intervención regulatoria.

  • Los servicios ofrecidos desde infraestructuras locales en diferentes ámbitos geográficos o naciones compiten con  servicios prestados a nivel global a través de Internet.
  • Emergen modelos de negocio basados en servicios gratuitos y mercados de dos caras. El proveedor del servicio no recibe contraprestación económica por parte del usuario, sino de un tercer agente a cambio de obtener acceso a datos personales del usuario o de publicidad dirigida.
  • La convergencia de servicios producida en los mercados ha resultado en la aparición de servicios equivalentes basados en distintas tecnologías compitiendo entre sí.
  • Los datos personales se han convertido en el principal pilar de la industria de Internet, considerados como factor de producción o moneda de cambio, siendo monetizados gracias a la ventaja competitiva que aportan a las plataformas.
  • Agentes de diversos sectores y con diferentes modelos de negocio compiten a lo largo de la cadena de valor de Internet por los mismos usuarios, ingresos o tiempos de uso.